por FLFH el Jue Oct 18, 2007 5:37 pm
¡¡¡DIOS MIO!!! ESTO ES MUY COMPLEJO PARA MI… RECONOZCO QUE ME HAN PUESTO A PENSAR… Pero nada, ¡qué mejor uso se le puede dar a la cabeza! ¿no?
Primero quiero ver si tengo algunos conceptos claros:
En cuanto a los receptores:
1. Los receptores (que pueden ser androgénicos, estrogénicos, de prolactina o de lo que sea) son proteínas o moléculas gigantes que tienen una estructura proteica, es decir, formadas por largas cadenas de aminoácidos.
2. La testosterona se “acopla” o “vincula” a los receptores a través de superficies tridimensionales que ENCAJAN perfectamente como un guante a una mano o como una pieza a otra.
3. Los receptores se ACTIVAN cuando están acoplados. Es decir, hasta que la molécula de testosterona (o de estrógeno, o de prolactina) no se acopla o vincula al receptor específico, ninguno puede accionar o iniciar ningún proceso en particular. Es decir, uno sin el otro no son capaces de hacer nada.
4. Hay muchos tipos de receptores (es decir, no solo androgénicos) y los hay en la superficie de la célula o membrana citoplasmática, en la superficie de los órganos internos de las células como el Aparato de Golgi, el Retículo Endoplasmático, la Mitocondria; en el citoplasma, en la membrana del núcleo o en su interior… En fin, están por todas partes… Esperando “acoplarse” con “alguien” (muy sexuales ellos)…
En cuanto a la pituitaria:
1. La pituitaria recibe también el nombre de hipófisis y es también denominada “cerebro endocrino”.
2. Ella es como el “jefe” de todas las glándulas del cuerpo. Es decir, la hipófisis es la que “da la orden” de fabricación de determinadas hormonas y es, a pesar de ser tan chiquita, la que detecta (no quiero saber por qué métodos, por favor) la falta de alguna hormona en el cuerpo.
3. La hipófisis, una vez que detecta o determina si los niveles de alguna hormona en el organismo son adecuados, “gira la instrucción” de fabricarla o de no hacerlo, segregando hormonas o sustancias específicas cuya presencia en la sangre son la señal emitida para que una glándula en particular inicie su “producción”
En cuanto a los Esteroides Anabólico Androgénicos (EAA):
1. Son sustancias muy parecidas o similares a la testosterona a las que se les modificó, ligeramente, su estructura molecular bien para hacerlas más resistentes en la sangre (tiempo de vida medio, por ejemplo) ó para hacerlas más o menos solubles en aceite o agua.
2. Los EAA son tan parecidos a la testosterona que pueden llegar a acoplarse con los receptores como si fueran idénticos a ella.
3. Sucede lo mismo con la HCG, que logra “pasar por” Hormona Luteinizante (LH), aunque su función sea otra.
Ahora LA HISTORIA. Pero LA HISTORIA SIN ESTEROIDES…
Cuando la hipófisis se da cuenta de que los niveles de testosterona están bajos en la sangre “da la orden” de que se fabrique “emitiendo una señal”.
Esa señal es la Hormona Luteinizante (LH).
Esta hormona liberada en el torrente sanguíneo llega hasta los testículos, donde unas células, llamadas “Células de Leydig” (imagino que Leydig sería el apellido del señor que las descubrió – nunca entenderé ese modo que tienen los científicos de “trascender” dejándole su nombre puesto a lo que descubren… jejejeje), empiezan a fabricar testosterona… La que llamamos testosterona endógena, porque la producimos nosotros mismos.
Esta testosterona que se libera en la sangre ACTIVA a los receptores androgénicos de las células acoplándose a ellos para que JUNTOS inicien el proceso de fabricación de PROTEINAS, bien sea por el procedimiento expuesto por Makanka o por el expuesto por r130 ya que ambos, aunque distintos, no son excluyentes (según pude deducir de la explicación de Mak).
Estas proteínas son las que contribuyen con la generación del tejido muscular…
¡¡¡BINGO!!! “Llegamos al llegadero”
Por eso hacemos ejercicio con pesos: porque al hacerlos pesados, rompemos más células musculares en el esfuerzo que se “repararán” durante el descanso provocando el deseado CRECIMIENTO MUSCULAR o HIPERTROFIA MUSCULAR.
Se repararán con procedimientos biológicos que utilizan PROTEÍNAS.
Proteínas que debemos fabricar nosotros mismos o procesar a través del sistema digestivo.
De ahí que sea importante el consumo de PROTEÍNAS en nuestra alimentación.
Como las proteínas son moléculas gigantes formadas de cadenas de AMINOÁCIDOS es también importante el consumo de algunos de ellos, llamados “aminoácidos esenciales” como la L-Glutamina o la L-Arginina (creo que la Creatina es también un compuesto orgánico muy similar a los aminoácidos).
En fin, las células fabrican las proteínas usando como “materia prima” los aminoácidos disponibles en la sangre… Si no tenemos “materia prima” pues no se puede fabricar nada…
Ahora LA HISTORIA, pero LA HISTORIA CON EAA
Cuando ponemos en nuestra sangre EAA recordemos que el organismo las “detecta” como si fuese testosterona, por lo tanto, lo primero que sucede es que la hipófisis determina que hay suficiente o excesiva cantidad de testosterona en la sangre y deja de “dar la orden” de fabricación: SE PARALIZÓ EL FAMOSO EJE HORMONAL. Por eso se dice con frecuencia: “si vas a tocar el eje, tócalo bien” porque por poca cantidad que metamos en el cuerpo (50 mg semanales de deca, por ejemplo) la hipófisis va a detectar un nivel superior al usual de testosterona en sangre y dejara de dar la orden de fabricación. Pero esa cantidad de deca no nos dará resultados PERCEPTIBLES. De ahí que sea preferible, ya que paralizaremos el eje hormonal por unas semanas, hacerlo con cantidades que nos permitan tener resultados PERCEPTIBLES.
Estos EAA, disfrazados de testosterona, se acoplan como si lo fueran a los receptores, desencadenando el proceso de fabricación de las proteínas necesarias para la reparación del tejido muscular (y por lo tanto del crecimiento).
Ahora bien, es en este momento que debemos hablar de la mal llamada “saturación de los receptores”. Al haber en el cuerpo TANTA TESTO (claro, no lo es realmente, pero como si lo fuera) según los estándares normales, el organismo inicia un mecanismo de autorregulación: disminuir la cantidad de receptores porque habiendo tanta testo suelta por ahí, ¿para qué serían necesarios tantos?, disminuyendo su cantidad en las células…
Por ello, se dice que se “saturan” cuando en realidad lo que sucede es que baja su número. De ahí que en la medida que hacemos un ciclo detrás de otro, necesitemos mayores dosis de EAA, porque de algún modo estos se han ido “regulando a la baja”.
Cuando terminamos el ciclo después de, por ejemplo, ocho semanas, hemos tenido el famoso eje, PARADO todo este tiempo: ¡¡¡HAY QUE REACTIVARLO!!!
¿Qué hacemos?
Hacemos dos cosas:
1. Nos ponemos los famosos pinchos de HCG, que no es otra cosa que el “disfraz” de LH. ¿Qué hace? Pues como la LH es la hormona que segrega la hipófisis para que se activen las células de Leydig en los testículos, resulta que la HCG ACTIVA DIRECTAMENTE SU FUNCIONAMIENTO para que empiecen a fabricar testo endógena.
2. Tomamos Clomid, que hace que la hipófisis empiece a dar la orden de fabricación liberando en la sangre la verdadera y auténtica LH (de algún modo, no me interesa).
Por lo tanto con un post de HCG y Clomid atacamos 2 frentes: por una parte, con el clomid le decimos a la Hipófisis, a “la jefa”, que arranque a trabajar y por otra damos un par de “golpes” directos de señal a los testículos para no tener que esperar a un arranque lento del sistema hormonal y quedarnos sin testo tanto tiempo…
Bueno, esto es lo que medio entendí…
Por favor, r130, makanka, tengan piedad de mi vocabulario NO CIENTÍFICO…
Imagino que leer un proceso tan científico en escrito con este vocabulario les habrá sido grotesco y hasta vulgar pero es el único modo que tengo de explicarme...
Ahora sólo queda que me corrijan las partes de LA HISTORIA que no son ciertas…
Saludos y mis respetos a ambos,
FLFH
P.D.: Mak, esas imágenes tridimensionales obtenidas en base a los datos de la cristalografía por rayos X que puso r130 no pueden asustar a nadie: SON HERMOSÍSIMAS…