

Kitty escribió:TENGO UN PESO DE 54 KGS Y MIDO 1.62 .TENGO QUE MANTENER MI PESO CON SACRIFICIO YA Q TENGO TENDENCIA A BAJAR MUY RAPIDO DE PESO
Kitty escribió:CON QUE COMIDA PUEDO REEMPLAZARLA EN EL DESAYUNO,PORQUE DE PANA DE TANTA PECHUGA Y ATUN ME TIENEN LOCA




si sólo interesa la proteína del huevo, ¿por qué no tirar la yema? ¿Cuál es el concepto erróneo más difundido sobre los huevos? Se cree que la clara contiene todos los aminoácidos, pero no es así. De hecho, en la yema está la mitad de la proteína, incluidos tres aminoácidos azufrados muy importantes, que son la cisteína, la cistina y la metionina. Estas sustancias sólo están en algunos alimentos y son imprescindibles para tener buena salud. Tened en cuenta que están presentes en la yema y no en la clara. Sería absurdo eliminar esta parte nutritiva.
Y no hemos terminado; en cuestión de yemas, los aminoácidos son sólo una parte de la historia. También contienen vitamina A, B2 y B6, ácido alfalipoico, fósforo, yodo, zinc, biotina, ácido pantoténico e inositol y colina, que son dos vitaminas B. Además, contienen lecitina, de la que hablaré más adelante.
Cuando me atrevo a comentar el valor nutricional de la yema, siempre hay alguien que dice: “¿No está llena de colesterol?”
“Así es”, contesto, y la persona da un respingo. El colesterol es el diablo, así que si la yema contiene colesterol, y es cierto (unos 220 miligramos), también es execrable. La opinión general es que el colesterol es malo y hay que evitarlo, pero es falso. El colesterol tiene un papel importante en nuestra salud y sin él no estaríamos en forma.
Os voy a dar una primicia sobre el colesterol. Quizá ya sepáis mucho del tema, pero una revisión nunca viene mal. El colesterol tiene un papel determinante en la cadena de producción de la vitamina del sol, que es la vitamina D, en la piel. Pocos saben que lo que cambia cuando tomamos el sol es el colesterol. Además, es esencial para el sistema nervioso porque cubre las células nerviosas y favorece la transmisión de los impulsos. La falta de colesterol podría provocar una disfunción del sistema nervioso.
Asimismo, el sistema reproductivo está relacionado con el colesterol, pues es necesario para la producción de hormonas sexuales.
El colesterol se presenta de dos formas: las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y las de baja densidad (LDL). Estas últimas son las que causan problemas, pues transportan el colesterol a las células, incluso a las sanguíneas. Cuando el organismo intenta eliminarlo, se deposita en los vasos y los estrecha, con lo que dificulta la circulación y llega a bloquearla por completo.
En cambio, el HDL es beneficioso. Su función es la contraria, pues elimina parte de lo acumulado antes de que se convierta en una peligrosa placa en las paredes de las arterias. Además, lo transporta hasta el hígado, y se elimina a través del sistema digestivo en forma de sales. Esto es vital porque es muy difícil eliminar el colesterol. Todos los alimentos de origen animal contienen colesterol. Sólo las verduras se libran, así que si coméis carne, pescado o productos lácteos, os enfrentáis a él.
Llegados a este punto os debéis preguntar lo siguiente: ¿Si el colesterol tiene un papel positivo en la salud, por qué se considera tan maligno? Cuando las investigaciones médicas empezaron a fijarse en las causas de la arterosclerosis (endurecimiento de las arterias) descubrieron que una de las sustancias de los depósitos de los vasos afectados era el colesterol. Puesto que el colesterol estaba siempre presente, parecía lógico que la incidencia de la enfermedad disminuiría si se rebajaba el colesterol.
Sin embargo, esta hipótesis tiene puntos débiles. La salud no empeora por tomar alimentos con colesterol, porque sólo se absorbe el 2% de lo que se consume. Incluso si pudierais evitar todo el colesterol alimenticio, el organismo lo produciría en una cantidad considerable. El cuerpo fabrica la cantidad de colesterol necesaria para mantener un nivel constante. Y muchos expertos creen que es el tipo de colesterol que más cuesta eliminar.
Este proceso regulador hace que el colesterol externo tenga muy poca influencia sobre el nivel interno. No se ha demostrado que consumir mucho colesterol alimentario tenga un efecto a largo plazo en el organismo. Incluso después de un tiempo tomando comidas altas en colesterol, el nivel volvía al habitual cuando se dejaban.
El colesterol no es la causa de la arteriosclerosis ni de otras enfermedades circulatorias, sino las grasas saturadas. El hígado convierte estas grasas en colesterol, por lo que eleva la cantidad de LDL, que es perjudicial para la salud. Esto me remite de nuevo a los huevos enteros. Son beneficiosos para controlar el colesterol porque la yema contiene un nutriente muy importante llamado lecitina, que se encuentra en todas las células y ayuda a repararlas. Además, la lecitina es un agente emulsionante que ayuda a que el colesterol circule. Sin una cantidad adecuada de este nutriente, el temido LDL se acumula en las arterias, como la cal en las tuberías.
La lecitina tiene varios efectos positivos, como ayudar a que las células eliminen las grasas de la sangre, incluido el colesterol, para que se utilicen mejor. Aumenta la producción de sales en la bilis, sirve como tejido en las células y es importante para los nervios, el cerebro, el hígado y las glándulas endocrinas. La sangre se compone sobre todo de agua y las grasas no se pueden disolver, así que la lecitina divide el colesterol y otros lípidos en partículas microscópicas que están en suspensión y el organismo las puede utilizar. Elimina el LDL y por ello aumenta el nivel de HDL.
Por otro lado, la lecitina colabora en la asimilación de las vitaminas A y E y contiene fósforo, inositol, colina y ácido linoleico. ¿No os parece una tontería eliminar una sustancia tan beneficiosa?
Las pruebas han demostrado que cuando una persona dispone de bastante lecitina, no padece arterosclerosis, independientemente de la cantidad de colesterol que consuma. Una gran cantidad de lecitina ha llegado a curar la arterosclerosis en algunos casos avanzados.
Cuando una persona come algo alto en grasas o muchas calorías que se convierten en grasas, la producción de lecitina aumenta de forma espectacular. Con la lecitina la grasa pasa de ser partículas grandes y problemáticas a unas más pequeñas y funcionales. Además, se ha comprobado que en los pacientes con arterosclerosis el nivel de lecitina en sangre es muy bajo en proporción al de lípidos. Esto significa que la grasa es demasiado grande para circular por los vasos.
Varios médicos han entendido el papel de la lecitina y se la han recetado a pacientes que han reducido el colesterol. En un estudio se administraron cuatro o seis cucharadas de lecitina líquida a pacientes que habían sufrido ataques cardiacos y que habían seguido tratamientos de reducción del colesterol durante 10 años y no habían surtido efecto. No se produjo ningún otro cambio en su dieta, pero meses después su nivel de colesterol bajó de manera espectacular. En un caso, la persona pasó de 1012 miligramos a 186. Además, todos indicaron que tenían más energía y menos dolor. Después de rebajar el colesterol bastaron una o dos cucharadas diarias para mantenerse.
La lecitina líquida es un suplemento adecuado para los que no puedan mantener un nivel saludable de colesterol. Además, dos cucharadas os aportarán 770 miligramos de fósforo, 650 de inositol, 770 de colina, 5.500 de ácido linoleico y 800 de ácido linolénico. Los dos últimos son ácidos grasos esenciales responsables del aumento de energía.
Los suplementos de lecitina también se encuentran en cápsulas o granulada. En grano se parece al germen de trigo. Pueden echarse a la sopa, las ensaladas y la carne. El granulado es más concentrado y por eso me gusta más. Sabe a avellanas y tiene que mezclarse con leche o zumo porque es consistente como la melaza y se pega al cielo de la boca.
Quien esté preocupado por su nivel de colesterol es mejor que lo controle con algún suplemento de lecitina en vez de tomar un medicamento. La lecitina natural es segura y más barata que cualquier producto farmacéutico. Todos los fármacos tienen efectos secundarios, así que probad la lecitina antes de ir al médico.
Algunas veces comer muchos huevos ya rebaja el colesterol. En el Hospital Highland de Oakland (California, EE UU) 13 pacientes tomaron el equivalente a 15 yemas de huevo al día durante tres semanas. Nadie aumentó el colesterol en sangre, excepto dos pacientes que estaban en cama por su obesidad extrema. Cuatro personas incluso lo redujeron.
Este trabajo sacó a la luz otro aspecto del colesterol que no se tiene en cuenta: la actividad física. Los que se ejercitan habitualmente no tienen que preocuparse tanto por las grasas y el colesterol como los sedentarios. En 1900 las enfermedades cardiacas y ataques eran los causantes de uno de cada siete fallecimientos en Estados Unidos, y hoy llega al 50%.
Nuestros padres y abuelos comían mucha grasa, tanto saturada como insaturada y nunca pensaron en tirar la yema del huevo. La razón por la que seguían una dieta tan calórica es que eran muy activos. La actividad física no era una elección, sino la forma de ganarse la vida.
En 1986 se realizó un estudio con huevos muy interesante porque participaron culturistas. Se publicó en el International Journal of Sports Medicine y en él se concluía que el consumo cuantioso de huevos no aumentaba el riesgo de padecer una enfermedad cardiaca. Es más, los que comieron más huevos lo redujeron. El grupo que tomó muchos huevos presentaba más DHL y menos triglicéridos, que son grasas asociadas a las dolencias cardiacas, en sangre en comparación con el grupo que consumió pocos huevos. En total participaron 76 culturistas que tomaron hasta 81 huevos a la semana y 12 al día. El grupo que comió más de seis huevos al día tenía 188 miligramos de colesterol total por decilitro, que es menos de los habituales 200 miligramos por decilitro. Los que tomaron un huevo al día presentaron 175 miligramos por decilitro de colesterol total, que es ligeramente mejor que el primer grupo. Sin embargo, los que comieron más huevos tenían un HDL (el bueno) de 56 miligramos, frente a los 50 del otro grupo. Además, el nivel de triglicéridos era más bajo, con 124 miligramos por decilitro, en vez de 172 miligramos.
Una vez más quedó demostrado que comer muchos huevos no eleva el colesterol en plasma, sino que lo reduce. ¿Qué pensáis del hombre de 88 años que tras comer 25 huevos al día durante muchos años no mostraba niveles altos de colesterol ni de triglicéridos? No me lo he inventado. Este caso apareció en el New England Journal of Medicine.
Por otro lado, está el trabajo que el Dr. William Campbell Douglass incluyó en su libro Vitamins can heal. La dieta en Nueva Guinea es muy baja en colesterol, así que estaba convencido de que era el lugar perfecto para introducir los huevos, que aumentarían el colesterol. Pero para sorpresa del investigador, el nivel no varió. Así quedó claro que los huevos no son responsables de los problemas de salud que se les atribuyen.
Por último, el estudio realizado por la Sociedad de Cáncer de América debería poner fin a las discusiones. Participaron 800.000 personas y se comprobó que hubo un mayor índice de fallecimientos por ataques al corazón entre las personas que no comían huevos que entre las que sí.

si sólo interesa la proteína del huevo, ¿por qué no tirar la yema? ¿Cuál es el concepto erróneo más difundido sobre los huevos? Se cree que la clara contiene todos los aminoácidos, pero no es así. De hecho, en la yema está la mitad de la proteína, incluidos tres aminoácidos azufrados muy importantes, que son la cisteína, la cistina y la metionina. Estas sustancias sólo están en algunos alimentos y son imprescindibles para tener buena salud. Tened en cuenta que están presentes en la yema y no en la clara. Sería absurdo eliminar esta parte nutritiva.
Y no hemos terminado; en cuestión de yemas, los aminoácidos son sólo una parte de la historia. También contienen vitamina A, B2 y B6, ácido alfalipoico, fósforo, yodo, zinc, biotina, ácido pantoténico e inositol y colina, que son dos vitaminas B. Además, contienen lecitina, de la que hablaré más adelante.
Cuando me atrevo a comentar el valor nutricional de la yema, siempre hay alguien que dice: “¿No está llena de colesterol?”
“Así es”, contesto, y la persona da un respingo. El colesterol es el diablo, así que si la yema contiene colesterol, y es cierto (unos 220 miligramos), también es execrable. La opinión general es que el colesterol es malo y hay que evitarlo, pero es falso. El colesterol tiene un papel importante en nuestra salud y sin él no estaríamos en forma.
Os voy a dar una primicia sobre el colesterol. Quizá ya sepáis mucho del tema, pero una revisión nunca viene mal. El colesterol tiene un papel determinante en la cadena de producción de la vitamina del sol, que es la vitamina D, en la piel. Pocos saben que lo que cambia cuando tomamos el sol es el colesterol. Además, es esencial para el sistema nervioso porque cubre las células nerviosas y favorece la transmisión de los impulsos. La falta de colesterol podría provocar una disfunción del sistema nervioso.
Asimismo, el sistema reproductivo está relacionado con el colesterol, pues es necesario para la producción de hormonas sexuales.
El colesterol se presenta de dos formas: las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y las de baja densidad (LDL). Estas últimas son las que causan problemas, pues transportan el colesterol a las células, incluso a las sanguíneas. Cuando el organismo intenta eliminarlo, se deposita en los vasos y los estrecha, con lo que dificulta la circulación y llega a bloquearla por completo.
En cambio, el HDL es beneficioso. Su función es la contraria, pues elimina parte de lo acumulado antes de que se convierta en una peligrosa placa en las paredes de las arterias. Además, lo transporta hasta el hígado, y se elimina a través del sistema digestivo en forma de sales. Esto es vital porque es muy difícil eliminar el colesterol. Todos los alimentos de origen animal contienen colesterol. Sólo las verduras se libran, así que si coméis carne, pescado o productos lácteos, os enfrentáis a él.
Llegados a este punto os debéis preguntar lo siguiente: ¿Si el colesterol tiene un papel positivo en la salud, por qué se considera tan maligno? Cuando las investigaciones médicas empezaron a fijarse en las causas de la arterosclerosis (endurecimiento de las arterias) descubrieron que una de las sustancias de los depósitos de los vasos afectados era el colesterol. Puesto que el colesterol estaba siempre presente, parecía lógico que la incidencia de la enfermedad disminuiría si se rebajaba el colesterol.
Sin embargo, esta hipótesis tiene puntos débiles. La salud no empeora por tomar alimentos con colesterol, porque sólo se absorbe el 2% de lo que se consume. Incluso si pudierais evitar todo el colesterol alimenticio, el organismo lo produciría en una cantidad considerable. El cuerpo fabrica la cantidad de colesterol necesaria para mantener un nivel constante. Y muchos expertos creen que es el tipo de colesterol que más cuesta eliminar.
Este proceso regulador hace que el colesterol externo tenga muy poca influencia sobre el nivel interno. No se ha demostrado que consumir mucho colesterol alimentario tenga un efecto a largo plazo en el organismo. Incluso después de un tiempo tomando comidas altas en colesterol, el nivel volvía al habitual cuando se dejaban.
El colesterol no es la causa de la arteriosclerosis ni de otras enfermedades circulatorias, sino las grasas saturadas. El hígado convierte estas grasas en colesterol, por lo que eleva la cantidad de LDL, que es perjudicial para la salud. Esto me remite de nuevo a los huevos enteros. Son beneficiosos para controlar el colesterol porque la yema contiene un nutriente muy importante llamado lecitina, que se encuentra en todas las células y ayuda a repararlas. Además, la lecitina es un agente emulsionante que ayuda a que el colesterol circule. Sin una cantidad adecuada de este nutriente, el temido LDL se acumula en las arterias, como la cal en las tuberías.
La lecitina tiene varios efectos positivos, como ayudar a que las células eliminen las grasas de la sangre, incluido el colesterol, para que se utilicen mejor. Aumenta la producción de sales en la bilis, sirve como tejido en las células y es importante para los nervios, el cerebro, el hígado y las glándulas endocrinas. La sangre se compone sobre todo de agua y las grasas no se pueden disolver, así que la lecitina divide el colesterol y otros lípidos en partículas microscópicas que están en suspensión y el organismo las puede utilizar. Elimina el LDL y por ello aumenta el nivel de HDL.
Por otro lado, la lecitina colabora en la asimilación de las vitaminas A y E y contiene fósforo, inositol, colina y ácido linoleico. ¿No os parece una tontería eliminar una sustancia tan beneficiosa?
Las pruebas han demostrado que cuando una persona dispone de bastante lecitina, no padece arterosclerosis, independientemente de la cantidad de colesterol que consuma. Una gran cantidad de lecitina ha llegado a curar la arterosclerosis en algunos casos avanzados.
Cuando una persona come algo alto en grasas o muchas calorías que se convierten en grasas, la producción de lecitina aumenta de forma espectacular. Con la lecitina la grasa pasa de ser partículas grandes y problemáticas a unas más pequeñas y funcionales. Además, se ha comprobado que en los pacientes con arterosclerosis el nivel de lecitina en sangre es muy bajo en proporción al de lípidos. Esto significa que la grasa es demasiado grande para circular por los vasos.
Varios médicos han entendido el papel de la lecitina y se la han recetado a pacientes que han reducido el colesterol. En un estudio se administraron cuatro o seis cucharadas de lecitina líquida a pacientes que habían sufrido ataques cardiacos y que habían seguido tratamientos de reducción del colesterol durante 10 años y no habían surtido efecto. No se produjo ningún otro cambio en su dieta, pero meses después su nivel de colesterol bajó de manera espectacular. En un caso, la persona pasó de 1012 miligramos a 186. Además, todos indicaron que tenían más energía y menos dolor. Después de rebajar el colesterol bastaron una o dos cucharadas diarias para mantenerse.
La lecitina líquida es un suplemento adecuado para los que no puedan mantener un nivel saludable de colesterol. Además, dos cucharadas os aportarán 770 miligramos de fósforo, 650 de inositol, 770 de colina, 5.500 de ácido linoleico y 800 de ácido linolénico. Los dos últimos son ácidos grasos esenciales responsables del aumento de energía.
Los suplementos de lecitina también se encuentran en cápsulas o granulada. En grano se parece al germen de trigo. Pueden echarse a la sopa, las ensaladas y la carne. El granulado es más concentrado y por eso me gusta más. Sabe a avellanas y tiene que mezclarse con leche o zumo porque es consistente como la melaza y se pega al cielo de la boca.
Quien esté preocupado por su nivel de colesterol es mejor que lo controle con algún suplemento de lecitina en vez de tomar un medicamento. La lecitina natural es segura y más barata que cualquier producto farmacéutico. Todos los fármacos tienen efectos secundarios, así que probad la lecitina antes de ir al médico.
Algunas veces comer muchos huevos ya rebaja el colesterol. En el Hospital Highland de Oakland (California, EE UU) 13 pacientes tomaron el equivalente a 15 yemas de huevo al día durante tres semanas. Nadie aumentó el colesterol en sangre, excepto dos pacientes que estaban en cama por su obesidad extrema. Cuatro personas incluso lo redujeron.
Este trabajo sacó a la luz otro aspecto del colesterol que no se tiene en cuenta: la actividad física. Los que se ejercitan habitualmente no tienen que preocuparse tanto por las grasas y el colesterol como los sedentarios. En 1900 las enfermedades cardiacas y ataques eran los causantes de uno de cada siete fallecimientos en Estados Unidos, y hoy llega al 50%.
Nuestros padres y abuelos comían mucha grasa, tanto saturada como insaturada y nunca pensaron en tirar la yema del huevo. La razón por la que seguían una dieta tan calórica es que eran muy activos. La actividad física no era una elección, sino la forma de ganarse la vida.
En 1986 se realizó un estudio con huevos muy interesante porque participaron culturistas. Se publicó en el International Journal of Sports Medicine y en él se concluía que el consumo cuantioso de huevos no aumentaba el riesgo de padecer una enfermedad cardiaca. Es más, los que comieron más huevos lo redujeron. El grupo que tomó muchos huevos presentaba más DHL y menos triglicéridos, que son grasas asociadas a las dolencias cardiacas, en sangre en comparación con el grupo que consumió pocos huevos. En total participaron 76 culturistas que tomaron hasta 81 huevos a la semana y 12 al día. El grupo que comió más de seis huevos al día tenía 188 miligramos de colesterol total por decilitro, que es menos de los habituales 200 miligramos por decilitro. Los que tomaron un huevo al día presentaron 175 miligramos por decilitro de colesterol total, que es ligeramente mejor que el primer grupo. Sin embargo, los que comieron más huevos tenían un HDL (el bueno) de 56 miligramos, frente a los 50 del otro grupo. Además, el nivel de triglicéridos era más bajo, con 124 miligramos por decilitro, en vez de 172 miligramos.
Una vez más quedó demostrado que comer muchos huevos no eleva el colesterol en plasma, sino que lo reduce. ¿Qué pensáis del hombre de 88 años que tras comer 25 huevos al día durante muchos años no mostraba niveles altos de colesterol ni de triglicéridos? No me lo he inventado. Este caso apareció en el New England Journal of Medicine.
Por otro lado, está el trabajo que el Dr. William Campbell Douglass incluyó en su libro Vitamins can heal. La dieta en Nueva Guinea es muy baja en colesterol, así que estaba convencido de que era el lugar perfecto para introducir los huevos, que aumentarían el colesterol. Pero para sorpresa del investigador, el nivel no varió. Así quedó claro que los huevos no son responsables de los problemas de salud que se les atribuyen.
Por último, el estudio realizado por la Sociedad de Cáncer de América debería poner fin a las discusiones. Participaron 800.000 personas y se comprobó que hubo un mayor índice de fallecimientos por ataques al corazón entre las personas que no comían huevos que entre las que sí.



henrycop escribió:AAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!![]()
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Cuestiones del idioma,amigo mio!!
escribiste SEXOS cuando lo que quisiste decir fue SESOS.
en ese pequeño cambio de "X" por "S" radica toda la confusion (ademas de que cambia completamente lo que se quiere decir).
bueno, correcion hecha y aceptada!!
jejejejeje!!!

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