1. INTRODUCCIÓN.
Algunos medicamentos, tiene algo así como un estigma sobre ellos; los esteroides anabólico-androgénicos lo tienen. Si usted decide hacer publico que tiene la intención de tomar esteroides a una persona normal, es posible que le den una conferencia sobre los enormes riesgos físico y psicológicos que conlleva su uso, como por ejemplo, que su cabello se caerá, sus testículos desaparecerán o le producirán cáncer. O simplemente, le dirán, que tendrá brotes psicóticos (ataques de irá) o que sufrirá un mortal ataque al corazón. Sin duda, se ha dado al vulgo (al público) un mensaje claro sobre los esteroides: mantente lejos de ellos, son drogas letales.
Sin embargo aquellos usuarios que toman esteroides suelen ver cosas muy distintas. Ellos creen que los peligros de estas drogas han sido altamente exagerados en los medios de comunicación y que los riesgos de lesiones graves o incluso la muerte son casos sumamente aislados.
Entonces, ¿qué posición es la correcta?
El usuario de esteroides le dirá usualmente que una revisión a la literatura médica a los últimos 50 años, mostrará que la seguridad en general de estas drogas es alta.
Un opositor al uso de esteroides argumentará que las dosis que usa un individuo para fines cosméticos, son mucho más elevadas que las dosis clínicas, y se encuentra en una situación de riesgo mucho mayor que un usuario clínico.
¿Quién tiene razón? ¿Es el uso de esteroides un riesgo realmente impotante (un riesgo grave) para la salud? Algo que siempre ha confundido este debate es la falta de estudios clínicos al respecto. La ética médica ha provocado que los estudios con esteroides anabólico-androgénicos hayan sido altamente controlados muy difíciles de programar (de muy difícil diseño) y de aprobar. Sólo un número muy pequeño de estudios clínicos han podido ser realizados en entornos que satisfagan a ambas partes de manera que puedan considerarse adecuados para ambas posturas (se entiende que con controles médicos, con diversas dosis, en laboratorio, etcétera...).
En este apartado analizaremos tres estudios médicos que parecen pertinentes para examinar los efectos secundarios reales de estas drogas y su seguridad (sin exageraciones mediáticas). Estos estudios no se refieren a dosis terapeuticas, sino a dosis supraterapeuticas con una duración, que podrían ser consideradas (tanto las dosis como la duración) como aceptables por un atleta (usuario ilícito de esteroides) que pretenda aumentar su masa muscular, su fuerza, su recuperación, etcétera. De hecho, las dosis y los periodos de administración que se observan en algunos de estos estudios reflejan las adoptadas por algunos fisicoculturistas o powerlifters.
Durante los estudios fueron analizados y controlados bastantes marcadores de salud, como sensibilidad a la insulina, marcadores hepáticos, colesterol y trigliceridos, niveles del antígeno prostático específico (PSA). Gracias a los protocolos usados, estos estudios nos permiten conocer y ver, los efectos secundarios REALES que los esteroides causan en nuestra salud. Al menos en el caso de ciclos de esteroides anabólicos aislados.
Información extraída del libro "Anabolics 2009" de William Llewellyn.
Traducido por ismaele00.








