Adelgazar mediante el método de ayuno controlado

Este es un método de un Sr llamado Brad Pilon, no tengo experiencia con el mismo pero en esta ocasión voy a colocarles el minilibro del mismo autor llamado Eat Stop eat, ayí verán como es su método de definición tal cual y luego utedes saquen sus conjeturas.
Lo voy a postear por partes, si quieren saber mas de esto el blog de esta persona (Brad Pilon) es el siguiente; http://bradpilon.com/


EAT STOP EAT

por Brad Pilon

La información contenida en este libro tiene solamente propósitos educacionales. Está
basada en mi propia experiencia personal y mi propia interpretación de las investigaciones
científicas disponibles. No puede considerarse un consejo médico ya que no soy doctor.
La información contenida en este libro se supone dirigida a adultos en buen estado de
salud. Deberías consultar con tu médico para asegurarte de que es apropiado para tus
circunstancias personales. Ten en cuenta que las necesidades nutricionales varían de una
persona a otra dependiendo de su edad, sexo, estado de salud, y dieta en general.
Si tienes algún problema de salud o duda por favor consulta con tu médico. Siempre
consultar con el médico antes de comenzar o realizar cambios a tu dieta o programa de
ejercicios, para diagnosticar y tratar enfermedades, o para pedir consejos acerca de la
medicación.
Brad Pilon, Strength Works, Inc.

Prefacio
Tómate un segundo antes de comenzar a leer este libro y piensa en todas las dietas de las que
has oído hablar. Cada una de ellas tiene un pequeño aliciente que la hace única y miles de fieles
seguidores que juran que su dieta es la única que funciona.
Ahora piensa en las evidencias. Usaré el culturismo como ejemplo. Imagina dos grupos de
culturistas profesionales en plena forma y dispuestos a subir al escenario; sus venas asoman por
todos lados, la piel está tensa y su grasa corporal es prácticamente inexistente.
El primer grupo está formado por culturistas de la época de los 50 y 60. Estos culturistas eran
capaces de conseguir una forma fenomenal utilizando dietas bajas en grasa, altas en
carbohidratos y moderadas en proteínas. El segundo grupo son culturistas de los 90 y más allá.
Estos consiguieron una forma fenomenal utilizando dietas muy diferentes, moderadas en grasa,
bajas en carbohidratos y altas en proteínas.
Ambos grupos estaban formados por hombres increíblemente definidos. Ambos grupos
utilizaron distintos suplementos y drogas. Sin embargo, ambos tenían planes nutricionales muy
diferentes. Aún así consiguieron reducir su nivel de grasa corporal a niveles increíblemente bajos.
Algunos culturistas comían 6 veces al día y otros más de 12 veces. Algunos comían carne roja y
otros no. Unos hacían horas de cardio mientras que otros no hacían. Pero todos fueron capaces
de perder grasa y alcanzar la “forma de competición”.
Esto sucede porque durante cortos periodos de tiempo, cualquier dieta funcionará si recomienda
algún tipo de restricción calórica. Y si sigues una dieta de restricción calórica perderás peso de
forma garantizada. El problema es que no se puede simplemente seguir una dieta restrictiva
durante un periodo de tiempo prolongado. Desde luego alguien con verdadera dedicación
puede seguir una dieta muy restrictiva durante 12 semanas y conseguir una forma estupenda.
Con la cantidad de dedicación correcta, se puede conseguir el aspecto de un modelo de portada
de una revista de fitness. Un grupo de personas muy selecto son capaces de hacer esto durante
años, pero para el resto de nosotros esta forma de comer es demasiado restrictiva, se inmiscuye
demasiado con nuestras vidas y nos limita demasiado para estar haciéndolo durante una
cantidad de tiempo considerable.

¿Qué pasa si te dijera que las dietas largas y restrictivas no son necesarias para perder peso? ¿Si
te dijera que hay una forma de comer y vivir que puede darte salud, ayudarte a perder peso y
que no implica largos periodos de restricción, horarios de comidas, suplementos o planes
alimenticios? ¿Te interesaría?
En las páginas siguientes voy a compartir contigo un descubrimiento que es el resultado de
incontables horas de investigación, años de estudio, una carrera en la industria de los
suplementos deportivos y una obsesión con la nutrición.
Voy a darte las razones por las que creo que la mayoría de las dietas no son necesarias, son
demasiado restrictivas y al fin y al cabo demasiado complicadas para seguirlas a largo plazo. Y lo
que es más importante, voy a describir lo que creo que es la mejor forma de comer y vivir, que te
ayudará a perder peso y mantenerlo, sin ningún plan complejo, y sin reglas o ecuaciones que son
típicas en la mayoría de las dietas. Al fin y al cabo, ni siquiera considero que esto sea una dieta. Es
una forma de comer que puede acabar convirtiéndose en un estilo de vida.
Debo advertirte de antemano que muchas de estas ideas son controvertidas y no casan con las
tendencias actuales en nutrición. Me prometí a mi mismo cuando comencé este proyecto que no
aceptaría las reglas actuales de la nutrición simplemente porque estuviesen de moda. Después
de todo, como pasa con los culturistas del ejemplo, hay muchos estilos de nutrición que han
dado como resultado físicos impresionantes.
¡Puede ser incluso que las ideas de este libro aunque sean radicales ahora, sean las nuevas leyes
de la nutrición dentro de 20 años!
Positivamente pienso que, si lees este libro con mente abierta, encontrarás que todo lo que
escribo en él tiene sentido. Puede que sea diferente de todo lo que los demás te cuentan, pero
está probado por una gran cantidad de investigación científica y puede cambiar tu vida.
Espero que lo disfrutes.

Cómo empezó todo
Hace unos años que dejé mi carrera en la industria de los suplementos deportivos. No me
malinterpretes, no fue una ruptura conflictiva, y ni siquiera quise dejar la industria del todo,
simplemente quería empezar de cero.
Para hacerme entender mejor, tendré que haceros retroceder unos 20 años.
Siempre estuve obsesionado con el ejercicio, la salud y la nutrición. Antes de los 10 años, tenía
una colección impresionante de Muscle & Fitness, y un par de años después de revistas Men’s
Health. Recuerdo que leía de culturistas como Lee Haney, Arnold Schwarzenegger y Lou Ferrigno
y todos los artículos sobre dietas y programas de ejercicios. Fueron esos artículos los que
hicieron crecer mi interés en la ciencia detrás de la pérdida de grasa.
A los 16 me suscribí al Jornal Americano de Nutrición Clínica (American Journal of Clinical
Nutrition). Leía cualquier investigación que se refiriese a la nutrición y la pérdida de grasa. Me
llevaba un día leer cada artículo porque tenía que pararme a buscar cada palabra en un
diccionario médico.
A los 17, comencé a trabajar en una tienda local de suplementos. Este fue mi primer paso oficial
en el campo de la salud y la nutrición, y desde entonces nunca he ido hacia atrás.
Cuando comencé a estudiar nutrición en la universidad, sólo tenía 2 metas: Aprender todo lo que
pudiese de nutrición y metabolismo y graduarme con honores. En la primavera de 2000, había
cumplido las 2.
Inmediatamente después de mi graduación, con una mezcla sorprendente de suerte y
oportunidad, fui contratado para ser un Analista de Investigación en una de las compañías de
suplementos más importante a nivel mundial.
Avancemos hasta Junio de 2006. Acababa de pasar los últimos 6 años de mi vida trabajando en
una de las industrias más secretistas del mundo. En este tiempo, se me confió la protección de
algunas de las informaciones más confidenciales en este campo. Era la persona responsable de
los trámites internos del departamento de investigación y desarrollo. Desafortunadamente, esto
era parte del problema.

Parte de mi trabajo era revisar revistas de culturismo y fitness. Siempre estaba leyendo acerca de
las dietas más nuevas y fantásticas. Después de años leyendo revista tras revista, ya no sabía que
creer. Cada mes era como si los métodos para hacer dietas contradijeran los del mes anterior. Tal
parecía que la industria del adelgazamiento sólo estuviese llena de desinformación.
Cuando se trataba de la ciencia de la pérdida de peso, cada gurú en nutrición y cada entrenador
experimentado tenían sus propias teorías sobre lo que funcionaba y lo que no. Después de años
de leer y evaluar todos esos programas de dieta y nutrición, ¡estaba empezando a creerme las
patrañas yo mismo!
A pesar de toda mi educación formal en este campo, teorías tales como las dietas altas en
proteína y el ciclado de carbohidratos comenzaron a sonarme lógicas incluso aunque no había
encontrado ninguna investigación convincente que apoyase esas teorías.
Después de todo, sólo eran teorías. Algunas estaban basadas en la ciencia, mientras que otras
sólo eran completa basura. Muchas eran contradictorias entre sí, y otras desafiaban las leyes
básicas de la termodinámica y la ciencia. Sin embargo, me di cuenta de algo curioso: si una idea
era publicada lo suficiente y suficiente gente la aceptaba, se convertía en verdad sin importar
cuán desacertada fuese en realidad.
Al final dejé lo que tenía en la industria del suplemento por el mismo motivo por el que entré:
quería entender las verdaderas reglas tras la pérdida de peso y averiguar como deberías comer
realmente. Terminé dejando mi carrera para poder escribir este libro.

Introducción
Como parte de mi investigación de fondo para este libro, me propuse la meta de descubrir los
hechos científicos relacionados con la pérdida de peso y la nutrición.
No hablo de los hechos científicos que cada día son lanzados por las compañías de alimentación
y los gurús del marketing. Ya los conoces, son esos que dicen “come esto y no comas aquello” o
los que hablan de “investigaciones recientes”. Quería encontrar la verdadera y dura verdad.
Mi primer paso en esta gesta fue leer todos los libros de dietas y nutrición que caían en mis
manos. En un año leí y releí los siguientes libros: La revolución Atkins, El Poder de la Proteína,
Cuerpo para Vida, La Zona, La Dieta South Beach, Las Mujeres francesas no engordan, La dieta
del Guerrero (Warrior Diet), La Dieta Metabólica, Volumetrics, El mito de la Obesidad, Qué comer,
El dilema del Omnívoro, Comidas Reales, Las Políticas de la Comida, y también algunos libros de
dietas y nutrición de los “bajos fondos” como el Body Opus de Dan Duchaine.
Además de esto, y sin exagerar, revisé cientos de investigaciones y releí algunos de mis libros de
texto sobre nutrición. Incluso fui tan lejos como para inscribirme en una escuela de graduación
para estudiar Biología Humana y Ciencias Nutricionales.
¿Qué es lo que descubrí con toda esta búsqueda? Bueno, puedo decirte que desde luego hay
dos verdades absolutas cuando se trata de la nutrición y la pérdida de peso:

  1. La Restricción Calórica prolongada es el único método nutricional comprobado para
    perder peso.
  2. Los seres humanos (en términos nutricionales) sólo pueden estar en uno de estos dos
    estados: ALIMENTADO o EN AYUNAS.
    Eso es todo. En mi opinión estos son los únicos hechos innegables, y todo lo demás está abierto a
    debate. Este es el problema con la nutrición hoy día, se ha hecho tan complicada y confusa que
    nadie sabe que es lo que hay que creer.
    Los resultados de las investigaciones más científicas no parecen hacer más que añadir confusión
    a las ya de por sí nebulosas teorías nutricionales y recomendaciones dietéticas que existen, y el
    motivo de esto es muy claro: las investigaciones sobre nutrición y comida ya no se realizan para
    aumentar la salud y el bienestar. Se realizan como medio para hacer que compremos uno u otro
    producto. Todo se basa en que seamos “consumidores constantes”.

Hasta donde llega mi conocimiento, la mayoría de las investigaciones sobre comida y nutrición
que se realizan hoy día se hacen con el propósito de vender. Esto es así porque el dinero que
sustenta la investigación normalmente viene de una compañía de alimentación o suplementos.
Las “donaciones” se hacen con la expectación de que la investigación produzca una conclusión
sobre la salud u otra conclusión que pueda servir como característica para anunciar y vender sus
productos. Como resulta en
realidad, las afirmaciones sobre la salud de determinados alimentos y suplementos pueden ser
increíblemente lucrativas, y la existencia de políticas detrás de la nutrición son innegables.
Fue en el libro “Qué comer” (What to Eat) escrito por el renombrado autor e investigador Marion
Nestle, donde leí la siguiente frase “La razón real para las afirmaciones sobre la salud está bien
establecida: dichas afirmaciones venden productos.” (1) No puedo estar más de acuerdo. La
conclusión de fondo es que la investigación crea máximas sobre la salud, y estas máximas
venden productos, ya sea que el producto sea una nueva comida funcional o la última y
novedosa dieta, si la investigación dice que funciona, se venderá más. Garantizado.
Muy pronto comencé a darme cuenta que la investigación sobre adelgazamiento estaba tan
sesgada por los intereses que se había convertido en la contradicción más irónica del mundo.
Después de todo la investigación estaba intentando seguir una idea totalmente contradictoria:
¿Qué debemos comer para perder peso?
Cuando tomé conciencia de que casi toda la investigación sobre nutrición trabajaba bajo esta
premisa completamente reaccionaria, comprendí que sólo tenía una elección. Si quería evitar
toda subjetividad y las influencias de la investigación actual sobre alimentación, tenía que volver
al más absoluto principio. Debía revisar que le ocurría exactamente al ser humano cuando estaba
en ausencia total de comida.

Está muy interesante aiolia2005… Muchísimas gracias por el aporte!!

Pero me quedé con ganas de seguir leyendo…
¿Cuándo continúas subiendo el libro?
¿Necesitas algún tipo de ayuda?

Sí fer,la ayda que necesito es que; yo tango el librillo en español ya pero te daría el ink del libro en inglés, a ver si hay equivocos en la traducción que poseo pues tu las corriges por demas mis sinceras gracias por interesarte en esto ya que todo tiene su ciencia y si nos puede ayudar a nuestros propositos toda info es efctiva :mrgreen:

mañana

Me apunto! Esta muy interesante!

Yo lo hice, pero realmente a mi me resultaba estresante y junto a que sufro mucho desgaste fisico por las mañana( me queria morir) decidi que no era mi metodo, pero he visto resultados alucinantes con el ayuno.

Un SALUDO.

Bienvenidos ambos, sus aportes serán tomados en cuenta :wink:

El Estado de Ayuno
La definición de ayuno es bastante simple. He leído muchas entradas de diccionario y
descripciones en sitios web sobre que es ayunar, y he decidido que la mejor definición de ayuno
es la siguiente: “El acto de abstenerse voluntariamente de algunos o todos los alimentos y en
algunos casos bebidas durante un periodo de tiempo.”
Hay bastantes beneficios obvios en el estudio del ayuno como método para encontrar la verdad
acerca de la nutrición y la pérdida de grasa. El más importante es que la gente que tiene interés
en vender sus productos no tiene ningún interés en estudiar el ayuno.
El ayuno automáticamente desecha el uso de cualquier comida o suplemento. Para la
desesperación de las compañías alimentarias, no se puede poner el ayuno en una píldora y
venderlo, como hemos mencionado ya, el propósito de la mayoría de las investigaciones sobre
nutrición a día de hoy es el desarrollo de nuevos productos. Por defecto, como no se consume
nada cuando se ayuna, la investigación existente sobre el ayuno tiene mucha más objetividad ya
que no interesa a las compañías alimentarias (después de todo, ¿por qué iba una compañía
alimentaria a gastar dinero en probar que existe un beneficio en comer menos de sus
productos?).
Estudiar el ayuno tiene otro beneficio: hay una gran cantidad de investigación realizada ya sobre
el tema, y aún sigue saliendo. El ayuno ha existido desde el comienzo de la historia escrita. Todas
las principales religiones tienen algún grado de ayuno incluido en ellas y existen muchos
registros a través de la historia sobre gente que ayunaba por diferentes motivos.
De hecho, el Doctor Michel Eades, autor de El poder de la proteína (Protein Power) sugiere en
una entrada de su blog que ayunar puede ser incluso la forma en que nuestros antecesores del
Paelolítico se alimentaban (2):
“Al pensar en el proceso he llegado a la conclusión de que el ayuno intermitente fue
probablemente la forma de alimentarse de los hombres del Paleolítico. Nosotros, los
humanos modernos, nos hemos acostumbrado culturalmente al régimen de 3 comidas
diarias. Los Animales salvajes, particularmente los carnívoros, no comen 3 veces al día.
Comen cuando consiguen cazar una presa. Imagino que los hombres del Paleolítico
hacían lo mismo.”
Como apunta el Doctor Eades, es lógico pensar que nuestros antepasados ayunaban
intermitentemente, dependiendo de la disponibilidad de la comida. También hay evidencias de que muchas culturas diferentes en el mundo a día de hoy ayunan. Mucha gente ayuna por
motivos espirituales o religiosos e incluso como método para controlar el peso. Sin embargo, en
Norte América, con la excepción de los ayunos por propósitos religiosos, la práctica del ayuno ha
desaparecido.

La Desaparición del Estado de Ayuno
Como ya se dijo, nutricionalmente hablando el ser humano sólo puede estar alimentado o en
ayunas. Es decir, o bien estamos en el proceso de comer y almacenar las calorías o bien estamos
quemando esas mismas calorías almacenadas. La energía en el cuerpo se almacena en forma de
grasa y glucógeno (que es la forma de almacenamiento de los azúcares y carbohidratos en
nuestro cuerpo).
Nuestros cuerpos están diseñados para comer cuando hay comida disponible y usar las calorías
almacenadas cuando la comida escasea. Esas son las dos únicas opciones. Puedes considerarlas
el Ying y el Yang de la nutrición y la salud.

  1. Comer y almacenar calorías
  2. No comer y quemar calorías
    El ayuno es el método más simple que tiene nuestro cuerpo para mantener su equilibrio calórico.
    Almacenar un poco cuando comemos y quemar un poco cuando no lo hacemos. El problema es
    que las investigaciones recientes sugieren que pasamos hasta 20 horas al día en el estado
    “Alimentado” (3). Estamos constantemente comiendo y almacenando comida sin darnos una
    oportunidad real de quemarla.
    Los dos estados de la nutrición han sido reemplazados por un estado de alimentación constante,
    en el que intentamos de manera desesperada encontrar la forma de poder seguir comiendo y a
    la vez perder peso. Esta situación se vuelve aterradora si consideramos que nuestros cuerpos
    fueron diseñados para almacenar grasa.

Como se suponía que deberíamos estar en un ciclo constante de alimentación y ayuno, nuestros
cuerpos están diseñados para almacenar grasa cuando comemos de sobra, de forma que la
podamos quemar como combustible más tarde cuando no tengamos más remedio que pasarnos
sin comida.
Imagina a un cazador que ha atrapado una presa y se la ha comido, después ha explorado un
poco y encontrado algunas bayas silvestres. Después de que se haya consumido la comida y las
bayas se hayan recogido, el cazador no tiene otra opción que moverse y buscar más comida. Esta
es la forma en que nuestros cuerpos fueron diseñados para funcionar.

Si nuestros cuerpos fueron diseñados para alimentarse y ayunar, ¿por qué nadie ayuna ya?
Creo que es porque el concepto completo de ayunar para perder peso y tener salud ha sido
villanizado en la sociedad occidental ya que va contra uno de los principios más básicos del
negocio: la oferta y la demanda. ¡Para la industria alimentaria la idea de que la gente coma
menos es mala para el negocio!
Considera esto; cada día en los Estados Unidos la industria alimentaria produce la suficiente
comida para dar a cada persona 4.000 calorías (4) Además de esto, 10.000 millones de dólares al
año se utilizan para publicitar esa comida (5). Sería un desastre financiero para muchas
compañías de comidas si de repente todo el mundo en Estados Unidos decidiese ayunar un día a
la semana.
Piensa en todas las sugerencias dietéticas que conoces y verás que todas se basan en el
constante consumo de comida. Come 6 comidas pequeñas al día, come mucha proteína, cómete
el desayuno (es la comida más importante del día), come cereales, come mucho calcio, come
alimentos integrales, toma píldoras dietéticas… Sea cual sea la recomendación, siempre gira en
torno a comer constantemente comida o suplementos.
En una época en que tanta gente está tratando de perder peso y fallando, parece improbable
que la respuesta sea simplemente hacer dieta. De hecho en su controvertido libro El mito de la
obesidad (The Obesity Myth) el autor Paul Campos afirma no creer que el hacer dieta sea un método efectivo para perder peso. De hecho el señor Campos va tan lejos como para decir que la
idea de que “La gente podría perder peso si de verdad quisiese” es en realidad una mentira (6).
Yo no iría tan lejos como el sr. Campos; sin embargo si diría que todas y cada una de las dietas
populares de hoy día esta condenada a fracasar a largo plazo. En mi opinión no importa cuanta
fuerza de voluntad tengas, siempre va a ser sobrepasada por el poder del marketing y la
publicidad y atraída hacia una comida con sabor maravilloso. Después de todo nadie quiere en
realidad hacer dieta, sólo queremos vernos mejor y con menos grasa en nuestros cuerpos (el
hacer dieta es sólo el medio para ese fin).
Todo esto apunta a una pregunta: ¿Se nos ha hecho pasar por alto la forma más simple de
reducir calorías y perder peso (el hacer cortos periodos de ayuno) en un esfuerzo por
mantenernos consumiendo? La respuesta parece ser un rotundo Sí.

El tuyo me rsulta muy interesante, claro apenas comenzamos y no me gustaría, como se dice adelantar cosas, la idea es leer el libro completo y sacar las conclusiones y luego seguramente llegaremos a un análisis de tu comentario :smiley:

Olvida todo lo que has leído sobre estar en ayunas
A pesar de que nuestros cuerpos fueron diseñados para ayunar y casi todas las religiones
principales y culturas tienen algún tipo de ayuno en sus rituales, la cantidad de desinformación
anti-ayuno que puede encontrarse en Internet es aturdidora.
Afirmaciones tan ridículas como “El ayuno priva a tu cuerpo de nutrientes y no hace nada para
cambiar tus hábitos dietéticos” y “El peso que pierdes al ayunar viene todo del músculo” pueden
encontrarse fácilmente en la red. Normalmente, estas afirmaciones son seguidas por algún
antiguo mantra sobre nutrición tal como “ingiere múltiple comidas pequeñas”, “come alimentos
ricos en proteína cada 2-3 horas”, “evita la leche y los productos lácteos” y todas las otras ideas
populares acerca de dietética.
Lo asombroso es que casi todas las investigaciones científicas que revisé daban evidencias
contrarias a estas informaciones. Encontré estudios muy convincentes que apoyan el uso de
cortos periodos de ayuno (24 horas de duración) como herramienta para perder peso. Estas
evidencias incluían investigaciones acerca de los efectos del ayuno sobre el metabolismo y el
músculo, y sobre el efecto en el rendimiento. Y lo que lo hizo más interesante es que este tipo de
ayuno no sólo ayuda a perder peso, sino que mejora apreciablemente otros indicadores de la
salud.

El Ayuno y tu Metabolismo
Si has leído acerca de las dietas populares hoy en día, sabrás que todas ellas se basan en la idea
de que si bajas demasiado tus calorías, la quema de grasas se detiene porque tu cuerpo entra en
un estado de “supervivencia”. Se supone que el metabolismo se vuelve más lento hasta llegar
casi a detenerse. Sin embargo en realidad esto no es cierto.
Veamos esto.
Nuestro metabolismo se basa en el coste energético de mantener con vida las células que
forman nuestro cuerpo. Por ejemplo, imagina que te ponemos en un laboratorio con la última
tecnología y medimos la cantidad de calorías que quemas en un día mientras te sientas en el
sillón sin hacer nada. Supongamos que al medirlo resultan ser 2.000 calorías. Esto es lo que se
llama metabolismo basal (ver calculadora de metabolismo basal). Esas 2.000 calorías son la cantidad que necesitas comer para igualar las que quemas simplemente por ser tú.
Ahora digamos que te moviste un poco ese día, quizás caminaste unos 30 minutos. Esto te hace
quemar unas 100 calorías extra, por lo que tu total diario acaba siendo de 2.100 calorías
quemadas.
En este ejemplo, vas a quemar 2.000 calorías al día sin importar lo que hagas. Así pues, ¿por qué
se nos dice que el metabolismo va a volverse lento si no comemos durante un periodo largo de
tiempo? La respuesta está en un suceso metabólico muy interesante llamado “El efecto térmico
de la comida” y la interpretación que se hace de este relativamente simple proceso.
El acto de comer puede hacer que tu metabolismo aumente en una cantidad muy pequeña, esto
es lo que se conoce como “efecto térmico de la comida”. Este aumento es resultado de la energía
extra que el cuerpo utiliza para digerir y procesar la comida. Se necesita energía para romper,
digerir, absorber y almacenar la comida después de ingerirla. Este coste energético ha sido
medido en laboratorio y es parte de la base de las dietas populares que promueven el coste
metabólico de unos nutrientes sobre otros.
Por ejemplo, se necesitan más calorías para digerir la proteína que para digerir los carbohidratos
o las grasas, así que algunas dietas recomiendan sustituir algunas grasas y carbohidratos por
proteínas con la idea de quemar más calorías. Aunque esto es científicamente cierto, la cantidad
de calorías extra que quemas debido a este cambio es muy pequeña y difícilmente supondrá una
diferencia en el total general del día.

Como ejemplo, la idea de comer 25 gramos extra de proteína con la idea de quemar más calorías
me parece ridícula. Si comes 25 gramos adicionales de proteína, ¡estarás añadiendo 100 calorías
extra a la dieta simplemente para quemar 10 calorías más! El enfoque más lógico sería
simplemente no comer esas 100 calorías.

Casi todas las calorías que quemas en un día resultan de tu tasa de metabolismo basal o en
reposo (es decir, las calorías necesarias para mantenerse vivo). Más allá de eso la única forma
significativa de aumentar las calorías que quemas en un día es hacer ejercicio.
La investigación acerca del metabolismo y la ingesta de calorías es marcadamente concluyente.
Pude encontrar los siguientes estudios en los que se medía la tasa metabólica de personas que
estaban ayunando o en dietas de muy pocas calorías:
• En un estudio, los investigadores hicieron ayunar a la gente durante 3 días y encontraron
que su tasa metabólica no cambió (7). Esto supone 72 horas sin comida. ¡Demasiado
tiempo si supuestamente se necesita comer cada 3 horas!
• En otro estudio realizado por un grupo diferente de investigadores, la gente ayunó en días
alternos (un día sí y otro no) durante un periodo de 22 días. Tampoco hubo una
disminución de su metabolismo en reposo (8).
• Además, en gente a la que se prescribió una dieta muy baja en calorías y un programa de
ejercicios con pesas, no se observó una disminución de su tasa metabólica en reposo, y
estas personas estuvieron comiendo sólo 800 calorías durante 12 semanas.
• En otro interesante estudio, mujeres que comieron la mitad de lo que normalmente
ingerían durante 3 días tampoco vieron cambios en su metabolismo (9).

• Aún en más estudios, no hubo cambios en la tasa metabólica de personas que se saltaron
el desayuno o que comieron 2 veces al día comparado con otras personas que hicieron 7
comidas diarias (10) (11).
La conclusión que sacamos es que virtualmente, la comida no tiene nada que ver con el
metabolismo. De hecho, el metabolismo está relacionado mucho más de cerca con el peso
corporal. Si tu peso sube o baja, de igual manera lo hace tu metabolismo. La única otra cosa que
puede afectar tu metabolismo (a corto y a largo plazo) es el ejercicio. Incluso en la ausencia
completa de comida durante 3 días, el metabolismo permanece sin ningún cambio.
Es bastante embarazoso que todos los fisiólogos, doctores médicos y doctores en biología con
los que he hablado parecen entender esto, pero muchos entrenadores personales, entendidos
en nutrición y gente dedicada a los suplementos son completamente ignorantes de este hecho
científico. Esto me hizo pensar; si la comida no provoca efectos en la tasa metabólica, ¿qué otros
mitos me habían hecho creer como si fueran “hechos científicos”?
Me eché la carga a la espalda de examinar la ciencia detrás de muchas de las dietas más
populares hoy día. No encontré diferencias entre ninguna de ellas en cuanto a su efectividad a
largo plazo.
La gente que elegía dietas de altas proteínas y bajos carbohidratos (similar a la Atkins o La Zona)
tendían a conseguir una pérdida de peso ligeramente mejor, al menos a corto plazo. Sin
embargo, cuando los estudios se extendían más allá de los 6 meses y hasta un año, esas
diferencias tendían a igualarse (12).
Sólo encontré una cosa consistente con todas estas dietas: el éxito de cualquiera de ellas podía
medirse en cómo de bien podían las personas seguir las reglas de la dieta y en cuanto tiempo
mantuviesen la restricción calórica. En otras palabras, el éxito de las dietas podía medirse en
como de bien podían cumplir mi primera “verdad” nutricional: La restricción calórica prolongada
es él único método nutricional de adelgazamiento probado.
Así pues, de lo que hemos visto aquí hay una gran cantidad de ciencia que apoya el uso del
ayuno a corto plazo como una forma excelente de crear una restricción dietética, y parece ser
una forma efectiva y simple de perder grasa corporal. Hemos determinado también que no tiene
un efecto negativo sobre el metabolismo, lo cual es bueno. Pero… ¿qué tipo de efecto tiene en
tus músculos?

El Ayuno y el Ejercicio
Las células de tus músculos tienen la habilidad de almacenar azúcar en forma de algo que se
llama glucógeno. Lo interesante de este proceso es que los músculos no poseen la habilidad de
transferir este azúcar almacenado de vuelta al torrente sanguíneo. Por ejemplo el glucógeno
almacenado en los músculos de tu pierna derecha sólo puede ser utilizado por los músculos de
tu pierna derecha. No puede ser “donado” al hígado o al cerebro ni a ninguna otra parte de tu
cuerpo. Esta regla básica se cumple para todos tus músculos.
Durante un periodo de ayuno, los sistemas de tu cuerpo cuentan con la grasa y el azúcar que
está almacenada en el hígado para conseguir energía. Los músculos ya tienen su propio azúcar
para ejercitarse. Cuando se realizan ejercicios de alta intensidad como las pesas o el sprintar, el
azúcar en los músculos se utiliza rápidamente.
Una investigación realizada en 1987 reveló que un ayuno de 3 días y medio provocaba
disminuciones mínimas en medidas de rendimiento físico tales como fuerza isométrica,
capacidad anaeróbica y resistencia aeróbica (13). En otras palabras, se encontró que este ayuno
no tenía efectos negativos en la fuerza con la que se contraían los músculos o en la habilidad
para realizar ejercicios de alta intensidad y corta duración, ni tampoco en la habilidad para
ejercitarse durante largo tiempo de manera moderada.
Esto quiere decir que el ayuno no afecta de forma negativa ni al ejercicio anaeróbico intenso y
corto como levantar pesas, ni tampoco tiene efectos negativos en el típico entrenamiento de
cardio.
Otro estudio realizado en 1988 no encontró cambio en soldados que se ejercitaron hasta la
extenuación justo después de comer o después de ayunar durante 3 días y medio (14).
De estas investigaciones se desprende que deberías ser capaz de entrenar estando en ayunas y
no observar cambios en el rendimiento.
La única situación donde creo que el ayuno tendría un efecto negativo es en deportes de
resistencia tales como Maratones o Triatlones estilo Ironman, donde te ejercitas constantemente
pasando mucho más de una hora (15) (16). Estas competiciones requieren que los atletas coman
durante el ejercicio para mantener el rendimiento.

Debemos hacer notar que ese “efecto negativo” que se produce al ayunar antes del ejercicio de
resistencia de larga duración sólo afecta al tiempo que el atleta soporta hasta la extenuación.
Cuando el atleta ayuna tarda menos tiempo en agotarse que cuando no lo hace. Sin embargo, el
ayuno sí que tiene un efecto positivo en la quema de grasa de esos atletas.
Los atletas que realizan ejercicio de larga duración en ayunas queman más grasa que los que
están alimentados. Así pues, dependiendo de tus objetivos, ayunar antes de realizar ejercicio de
resistencia puede ser de hecho beneficioso.
Creo que la necesidad de comer que percibimos antes de un entrenamiento o actividad exigente
es más sicológica que física. Fue Ori Hofmekler, autor de La dieta del guerrero (The Warrior Diet),
quien apuntó al hecho de que “Los depredadores en libertad sólo cazan cuando tienen hambre”
(17).
El experto en fitness Matthew Furey (el cual practica a menudo ayunos a corto plazo) menciona
que cuando fue campeón universitario de lucha sentía que era más rápido, estaba más alerta, y
tenía mejore reflejos si comía menos antes de un combate (18).
Así pues, desde una perspectiva sicológica, quizás existe incluso un beneficio si se entrena o
compite mientras se está en ayunas.

El Ayuno y tu Masa Muscular
Otro gran mito acerca de ayunar y hacer dieta es el de que vas a perder tu masa muscular al
hacerlo. Esto es completamente falso. No es sólo que reducir tu ingesta de calorías no ralentice
tu metabolismo, sino que tampoco da como resultado una pérdida del músculo duramente
ganado.
Sin embargo existe una regla imperativa que acompaña a esta afirmación: tienes que estar
realizando algún tipo de ejercicio con resistencia, como el levantar pesas.
La restricción calórica a largo plazo por si misma puede hacer que pierdas masa muscular (como
en el caso de los pacientes hospitalizados que llevan dietas de bajas calorías y están en reposo),
pero se ha probado que combinar de restricción calórica con ejercicio de resistencia es una
manera muy efectiva de preservar la masa muscular.
Una investigación sobre hombres y mujeres que llevaron a cabo una dieta muy baja en calorías
reveló que incluso con 12 semanas en una dieta con sólo 800 calorías y 80 gramos de proteína al
día, los sujetos en el estudio fueron capaces de mantener su masa muscular siempre y cuando se
ejercitasen con pesas 3 veces por semana (19).
En otro estudio realizado sobre hombres, se restringió su ingesta calórica a 1.000 calorías menos
de las que ingerían normalmente durante 16 semanas. Tomaron parte en un programa de
entrenamiento con pesas 3 veces en semana y ¡mantuvieron toda su masa muscular a la vez que
perdieron unos 10 kg de grasa corporal! (20).
Aún en otro estudio más, una serie de mujeres estuvo a dieta de reducción de calorías durante
16 semanas y también fue capaz de mantener su masa muscular entrenando con pesas 3 veces
por semana (21).
Mientras sigas utilizando tus músculos, no van a desaparecer durante periodos de dieta cortos.
De mi experiencia en la industria de los suplementos puedo decir que los culturistas naturales y
atletas fitness constantemente sobrellevan periodos de 16-20 semanas de dieta de muy bajas
calorías, al tiempo que mantienen toda su masa muscular en preparación para las
competiciones.
¡Otro mito dietético desenmascarado! tal como el “modo de supervivencia” o el comer 50
gramos de proteína cada par de horas. La clave para la masa muscular es el ejercicio con
resistencia; ¡la dieta no tiene casi nada que ver!

Como tu dieta no tiene mucho que ver con tu masa muscular, los periodos cortos de ayuno no
causarán a tu músculo ningún daño (siempre que continúes entrenando de forma regular).

El Ayuno y el Hambre
La verdadera sensación de hambre es difícil de explicar y no estoy seguro de que muchos de
nosotros la haya experimentado de verdad. Hemos sentido la pérdida de no poder comer
cuando queríamos, pero el hambre verdadera está reservada para aquellos que han pasado
semanas sin comer, y no están seguros de dónde les va a llegar su siguiente comida.
La mayoría de la gente se siente notablemente hambrienta si pasa más de 2 o 3 horas sin comer,
pero durante este tiempo, hablando metabólicamente, aún se encuentran en el estado
alimentado. Sus cuerpos aún están procesando los nutrientes de la última comida. En otras
palabras, aún hay energía sin utilizar de la última comida en su sistema, y ya se están sintiendo
hambrientos como para comer de nuevo ¿cómo puede ser?
Probablemente esto se debe a una respuesta aprendida debida a una combinación de indicios
ambientales, sociales y metabólicos que invitan a comer. ¿Recuerdas cuando mencioné que la
industria alimentaria se gasta 10.000 millones de dólares al año en publicidad? Bueno, pues
resulta que esa publicidad es efectiva.

Según Brian Wansink, autor de Comer sin pensar (Mindless Eating) hacemos hasta 200 decisiones
relacionadas con la comida cada día y estamos sujetos a infinidad de publicidad sobre ella (22).
En mi opinión, este es el motivo de que casi todas las dietas fallen. Es virtualmente imposible
para nosotros estar siempre controlándonos conscientemente acerca de lo que comemos y
cuánto comemos. ¡Hay demasiados factores alrededor luchando en contra!
En su mayoría, creo que el hambre es una respuesta aprendida. Nuestro deseo de comer está
determinado por una combinación de la respuesta de nuestro cuerpo a la cantidad de comida
que hemos ingerido, la respuesta de la mente a los factores alrededor nuestro (anuncios de
televisión, los coloridos envases con su atrayente tipografía de los snacks).

Los bebés no nacen hambrientos, y en ocasiones han de ser despertados para que coman en los
primeros días. Gradualmente nos acostumbramos a comer a determinadas horas, o con
determinada gente. Nos habituamos a tener un cierto volumen en el estómago y al placer de
ciertas comidas.
De hecho nuestro deseo constante de comer puede relacionarse con una forma de adicción. En
su best seller La dieta South Beach (The South Beach Diet), el autor, el doctor Arthur Agatson, se
refiere a nuestro gusto por el azúcar como “adicción al azúcar” (23). Y parece que acertó con esa
afirmación. De acuerdo a un artículo reciente en La mente Americana Científica (Scientific
American Mind) por el siquiatra Oliver Grimm, la investigación reciente sugiere que la adicción a
las drogas y el comer compulsivamente son muy similares en “términos neurobiológicos” (24). En
otras palabras, el cerebro reacciona a la comida de la misma forma que lo haría a una droga dura
como la cocaína.
Desde mi experiencia personal con el ayuno, puedo decir que te acostumbras a la sensación. Se
vuelve más fácil de controlar conforme el cuerpo se acostumbra a tener un estómago
verdaderamente vacío. A pesar de que te sientes “hambriento” cuando ayunas, la sensación
fuerte de hambre no dura más de unos pocos minutos.

En La dieta del guerrero (The Warrior Diet) Ori Hofmekler dice “A través de la historia, los
humanos han tenido que enfrentarse al hambre, y no sólo porque no pudiesen permitirse la
comida, o porque sufriesen una hambruna o sequía. El aprender a soportar el hambre se
practicaba intencionalmente, para hacer a la gente más dura y fuerte, para manejar mejor la
dureza de la vida.” (17).
Amigos míos que han adoptado periodos de ayuno en sus vidas dicen tener una sensación de
libertad durante el día. A menudo los periodos de ayuno se han asociado con una sensación de
sentirse más alerta, ambicioso, competitivo y creativo. No sólo eso, sino que no tienes que estar
planificando el día alrededor de la hora de tu siguiente comida.

Con mucho gusto revisaría el libro en inglés, pero por lo que he ido leyendo se ve bastante bien escrito y sin inconsistencias en la redacción. Hasta ahora no he encontrado ninguna frase que se note “mal traducida” o pueda interpretarse como una mala traducción literal del inglés al español. Pareciera ser una traducción profesional. De todos modos, con gusto le pego una leída al original!!!

FRASE LAPIDARIA!!! :lol: :lol: :lol:

Me uno, a ver si cuando tenga tiempo me lo leo todo :wink:

Saludos

muy interesante y estaré por aquí.

Leí una vez una teoria que se basa en el fuego interno como metáfora del metabolismo. Según que tipo de alimentos alimentan el fuego interno, o sea, aumentan el metabolismo; o por contra , otro tipos de alimentos lo enfrian, portanto lo disminuyen.Para adelgazar necesitas aumentar tu metabolismo

Espero con impaciencia el proximo capitulo. A ver que conclusión saco. Gracias aioila por esta aportación.

Pero esto también se ve muy interesante jou, si quieres luego de postear el libro completo pues también, conversamos sobre tu lectura que promete ser bastante extensa

hace tiempo que lo leí, no recuerdo donde. Me acuerdo que se basaba en la medicina tradicional china , tema del ying yang.

Aparte, era anticarne :lol: :lol: ,por su irritabilidad,…, vaya depende que alimentos comiamos afectaban mas al funcionamento interior del cuerpo y las emociones.

Vaya que lo podemos hablar tranquilamente y buscaré donde lo encontré. Era un tipo español, pero de caras al culturismo no le vi mucho sentido por eso lo abandone-. O me lo comento mi cuñada que se basa mucho en estos tipos de alimentación,…

Tu sigue poniendo tu libro que invado el post :wink: