Armonizar cuerpo y mente

Armonizar cuerpo y mente

La tendencia en ejercicios físicos es lograr unión espiritual y fortaleza corporal al mismo tiempo. El objetivo: alcanzar un estado de paz interior.

Estos tiempos en los que el stress ya es algo cotidiano y habitual, que acompaña al ser humano en todas sus actividades diarias y donde surgen cada vez con mayor frecuencia responsabilidades, apuros, compromisos y corridas, se crean nuevas formas de conectarse nuevamente con uno mismo.
Hay una clara necesidad en la gente de relajarse y realizar actividades introspectivas. Existen espacios cotidianos para pensarse a uno mismo mientras atendemos nuestro físico, y el gimnasio es un ámbito propicio para hacerlo.
En la actualidad, y según datos de la revista especializada Mercado Fitness, el 70% de los gimnasios en Argentina ofrecen a sus socios algún tipo de entrenamiento de esta nueva tendencia. Conjugar en la misma clase un ejercicio efectivo a nivel corporal pero también intensivo en cuanto a sus efectos de relajación espiritual es la consigna para alcanzar una verdadera armonía entre cuerpo y mente.
Alternativas
En este objetivo de buscar una técnica de ejercicio que combine alma y cuerpo, se pueden encontrar disciplinas como el Yoga, Tai chi, Pilates y Body Balance. Gabriela Retamar, directora técnica de Body Systems LatinAmerica explica: “La clave es la sinergia que se alcanza entre la motivación proporcionada por la sincronización de los movimientos y la música. Los ejercicios están diseñados para generar armonía entre la respiración y el movimiento, alcanzando la relajación y el autocontrol. En el caso puntual de Body Balance, se pueden mejorar las capacidades físicas de flexibilidad y equilibrio”.
En qué consisten
Como cualquier entrenamiento físico, incluyen las etapas ineludibles de entrada en calo, ejercicio y relajación y elongamiento. La diferencia radica en la concentración de realizar los movimiento a conciencia y conectando de manera integral cuerpo y mente.
Estas prácticas representan un verdadero estímulo de las capacidades físicas, en relación a la postura, la fuerza, conciencia corporal, flexibilidad, respiración y poder de concentración. Es reconocido como un verdadero canal de autoconocimiento a través de la actividad física, en un momento único de interiorización y búsqueda de una mejor calidad de vida.