Ayuda! Me medico y kisiera saber si puedo empezar un ciclo

Buenas, me gustaria saber si puedo empezar un ciclo…la pega es que me estoy medicando debido a una enfermedad que al parecer es de por vida, se trata de una espondilitis anquilosante…estoy empezando a entrenar despues de un paron de un año, y kisiera saber si podria hacer algun ciclo,aunk fuera suave…tengo k decir k anteriormente e exo varios…me estoy medicando con infliximab y metrotexato.Muchas gracias**

Aqui te dejo cierta informacion que consegui en esta pagina http://es.geocities.com/espondilitis_a/espondilitis-anquilosante.html

Y con relacion a tu pregunta, no veo conveniente el uso de esteroides.

Concepto y tipos de Espondilitis Anquilosante

La Espondilitis anquilosante (abreviada, EA), espondilitis anquilopoyética o espondiloartritis anquilosante, es una enfermedad inflamatoria crónica de causa desconocida que se incluye dentro de las espondiloartropatías, grupo de enfermedades que presentan similitudes en algunas de sus manifestaciones clínicas, asociación al antígeno de histocompatibilidad HLA-B27 , en determinadas características radiológicas, respuesta a los tratamientos, etc. Estas espondiloartropatías incluirían enfermedades como el Síndrome de Reiter, artritis y espondilitis psoriásica, espondiloartropatías juveniles, artritis reactivas, artritis y espondilitis enteropática, etc. Estas enfermedades se caracterizan por ser “seronegativas”, sin presencia de factor reumatoideo, distinguiéndose así de la artritis reumatoide. Se trata de enfermedades que suelen localizarse en la entesis, o zona donde se insertan en el hueso la cápsula articular, ligamentos o tendones, afectando en mayor o menor magnitud a la columna vertebral y a las articulaciones periféricas. También suelen aparecer fenómenos de fibrosis y osificación con formación de hueso nuevo y así ocasionando lo que se conoce con el nombre de anquilosis.

Estas dos palabras, “espondilitis” y “anquilosante” hacen referencia a un proceso de fusión vertebral, pues spondylos significa vértebra y ankylos obviamente “anquilosis” (puede leer además la historia de la espondilitis anquilosante). Por tanto indica que se trata de una patología de afectación fundamentalmente vertebral (que afecta al esqueleto axial). Sin embargo dentro de su amplio abanico de manifestaciones clínicas, también incluye otras como las que mencionaba anteriormente de articulaciones periféricas (cadera, rodillas, mandíbula, tórax, etc) o incluso manifestaciones que van más allá de las articulaciones, como por ejemplo problemas aórticos, o uveítis oculares, u otros fenómenos menos frecuentes. Sin embargo las consecuencias graves e incapacitantes de esta enfermedad han ido reduciéndose paulatinamente con el uso de los tratamientos farmacológicos y la concienciación de pacientes y médicos respecto a la importancia de que la persona afectada realice ejercicio físico controlado por su médico y cambie sus hábitos de vida, en caso de ser necesario, por otros más sanos.

Se considera que la enfermedad afecta más frecuentemente a los varones (en una relación de 3:1 respecto al sexo femenino) y generalmente aparece en la segunda y tercera década de la vida, pero también aparecen procesos que se inician en la adolescencia y a los que se considera espondilitis anquilosante juvenil, pues aparecen por debajo de la barrera de los 16 años. Este tipo de espondilitis se caracteriza por la mayor frecuencia de afectación de las articulaciones periféricas, sobre todo rodillas y caderas con presencia de importante entesitis

No sólo existen dos formas de presentación de la enfermedad. La espondilitis anquilosante resulta una enfermedad de dificil diagnóstico al menos durante su inicio, pues en muchas ocasiones el dolor lumbar que refieren los pacientes, o el dolor en muslos, etc. no es un síntoma específico que lleve a hablar de espondilitis. Por eso en muchas ocasiones los pacientes se desesperan esperando un diagnóstico definitivo. A esto ayuda que a veces estos pacientes no presentan positividad para el HLA-B27; en este caso los pacientes suelen tener una mejor evolución siendo su afectación periférica menor junto con la incidencia de las uveítis.

Por tanto, la espondilitis anquilosante es una enfermedad cuya gravedad es relativa. El esfuerzo del paciente por no caer en el abandono físico, el buen control del médico, y el comportamiento impredecible de la enfermedad son factores a tener muy en cuenta para la vida diaria de las personas que la sufren. Siempre que se pueda hay que realizar las tablas de ejercicios e intentar ver la enfermedad como algo con lo que tenemos que convivir toda nuestra vida, siendo el objetivo primario que la calidad de vida no se vea mermada. Los fármacos, el ejercicio y la mayor o menor agresividad clínica de la espondilitis son los tres aspectos que debemos valorar los que la padecemos, pudiendo actuar sobre dos de ellos.

Manifestaciones clínicas y complicaciones de la Espondilitis Anquilosante

La espondilitis anquilosante, como creo que queda claro en el apartado de la definición y el concepto, es una enfermedad que principalmente afecta al esqueleto axial, es decir, a la columna vertebral, de forma gradual. La tendencia es a la anquilosis, pero ésta no siempre es completa pues la evolución de la enfermedad es impredecible. En algunas personas se comporta de forma benévola y en otras el proceso erosiona las articulaciones vertebrales durante años provocando una seria alteración del funcionalismo de la columna vertebral.

Sin embargo la espondilitis no se limita a la afectación de la columna, pues en algunos pacientes, especialmente aquellos en los que la enfermedad comienza antes de los 16 años y que por tanto se considera que padecen una espondilitis anquilosante juvenil. De hecho esta forma de afectación juvenil suele asociarse a los casos más severos de espondilitis por diversos motivos. Uno de ellos es que estas personas están sometidas a los procesos inflamatorios de la enfermedad durante más tiempo; unido a ésto está la ingestión de fármacos durante gran parte de la vida (con los posibles efectos secundarios) y además se ha visto en algunos estudios sobre la espondilitis anquilosante juvenil que la incidencia en la afectación de las articulaciones periféricas (cadera, rodillas, etc.) es mayor que en la que podríamos considerar espondilitis anquilosante del adulto.

Así pues, ¿cómo son los inicios de una espondilitis anquilosante? El comienzo de la enfermedad suele ser entre los 20 y 40 años, aunque como ya he dicho, existen casos juveniles y casos de inicio por encima de los 40 años, pero no es lo más frecuente. Estas personas notan dolor persistente e insidioso pero inespecífico, frecuentemente a nivel lumbar bajo e incluso en los glúteos, que le hace pensar en una lumbalgia y por ello no consulta al médico. Es característica la rigidez lumbar por las mañanas, que será de varias horas y que cede con el ejercicio pero que regresa si la persona permanece inmovilizada durante cierto tiempo en la misma posición. El dolor tiende a hacerse más molesto y prolongado, a veces refiriendo molestias en los muslos; se hace bilateral y puede alterar el descanso nocturno de esta persona, provocando en ocasiones que se tenga que levantar por las noches para “vencer” la rigidez que le molesta tras un rato durmiendo. Si esta persona acude al médico, éste al explorarlo puede encontrarse con que la palpación a nivel de los glúteos es dolorosa, algo que puede hacerlo sospechar de afectación de las sacroilíacas, pues son estas articulaciones de la parte más baja o caudal de la columna vertebral las que suelen dar los primeros indicios clínicos que orienten al médico hacia el diagnóstico definitivo. Como puede ver, no resulta facil para el profesional de la Medicina realizar el diagnóstico de la espondilitis pues no presenta unos rasgos clínicos, al menos en su inicio, que la diferencien claramente de otras patologías que afecten a la columna vertebral.

Otro problema añadido es que en ocasiones la espondilitis se presenta inicialmente afectando a los talones, tubérculos tibiales, tuberosidades isquiáticas, fémur, crestas ilíacas, apófisis espinosas e incluso a nivel esternocostal.

Una vez que el médico diagnostica la espondilitis y se inicia el tratamiento (que en esta enfermedad, por no haber sido localizada todavía su causa, es de tipo sintomático fundamentalmente, y no curativo) los pacientes solemos experimentar una mejoría en nuestros síntomas y esto, unido al alivio que supone saber al fin lo que padecemos, lleva a que afrontemos la enfermedad con mejores perspectivas. Además es característico de la espondilitis su curso en brotes, considerando un brote como un período de tiempo de duración no definida durante el cual la enfermedad manifiesta una mayor actividad, lo cual es reflejo de los procesos inflamatorios, que estarán incrementados.

Voy a referirme ahora a los síntomas o manifestaciones clínicas que aparecen en la espondilitis con más frecuencia:

Sacroileítis: Se trata de la inflamación de las articulaciones sacroilíacas y es relativamente frecuente en los estadíos iniciales de la enfermedad. Se situan en la parte más baja de la columna vertebral, en relación con el hueso coxal, que estructura nuestras caderas. En el diagnóstico la presencia de sacroileítis en las pruebas de imagen (Resonancia nuclear magnética y Radiografías) es un signo orientativo de espondiloartropatía. El dolor de las sacroilíacas no tiene por qué limitarse a esa región, pues a veces se refiere en la parte posterior del muslo, llegando incluso hasta la rodilla. Suele ser un dolor bilateral (sacroileítis bilateral) y puede saltar de una a otra sacroilíaca. Debido a que con el tiempo esta articulación sufrirá anquilosis (perderá su funcionalismo) el enfermo dejará de manifestar dolor en la zona. Cuando existe, puede verse aumentado con los esfuerzos que llevan a la tensiòn de la zona, como los estornudos y la tos.

Columna Vertebral: En los estadíos iniciales los dolores serán en la parte más baja de la misma, a nivel lumbar bajo. Sin embargo conforme pase el tiempo irá ascendiendo progresivamente, trasladándose así el dolor a distintos segmentos. El dolor es insidioso, sobre todo se manifiesta después de dormir, tras períodos de reposo en la misma posición y no es extraño que interfiera en el sueño nocturno. Algo también frecuente es el dolor con la tos y el estornudo. Este dolor no va a tener relación con el mayor o menor esfuerzo del enfermo, y es frecuente que tenga períodos de remisión. Si la enfermedad progresa, laa columna va perdiendo movilidad con el paso del tiempo, sobre todo los movimientos de flexión-extensión hacia delante y hacia los lados por parte de la columna lumbar. Otro aspecto importante es que los movimientos respiratorios pueden verse limitados. El médico suele medir (mediante la prueba de Schober) el grado de flexión de la columna lumbar y la amplitud de las expansiones torácicas. Los casos intensos y no tratados tienen a hacer que la lordosis lumbar (inclinación normal de la columna a ese nivel) se pierda, se atrofian las nalgas y los músculos paravertebrales, y la cifosis torácica aumenta. Cuando se afecta la columna cervical (columna en su parte más superior, la que se relaciona con la base del cráneo), suele inclinarse el cuello hacia adelante. Otro fenómeno que puede suceder es que el sujeto pierda cierta estatura conforme evolucione la enfermedad, aunque no de forma drástica, debido a la inclinación de la columna. También aumenta la distancia entre occipucio y pared cuando nos colocamos con la espalda contra una pared (se habla de la flecha de forestier) En el caso de las mujeres la anquilosis debería ser menor, pero suelen presentar más anquilosis cervical y afectación periférica.

Articulaciones periféricas: La mayoría de los pacientes pueden manifestar en algún momento de su vida alguna alteración en articulaciones periféricas en forma de inflamación. Incluso en algunos casos son la principal causa de molestias en los períodos iniciales de la enfermedad. En cuanto a las características de esta afectación, hay que decir que no suele ser bilateral, y lo más frecuente es que sea oligoarticular y en extremidades inferiores, destacando la espondilitis juvenil en cuanto a presencia estas manifestaciones. Las articulaciones afectadas suelen ser: caderas, rodillas, tobillos, hombros, y también se habla en algunos textos de tarso y metatarsofalángicas. Lo más frecuente serán las caderas, siendo patente la limitación de movimientos y el dolor cuando están afectadas. En este caso suelen afectarse ambos lados (bilateral). En principio debería ser autolimitado, pero en ocasiones es necesario un tratamiento especial para frenar esa inflamación y que no se dañen excesivamente los elementos que forman una articulación; metotrexato, anti-tnf, sulfasalacina, corticoides, etc. son algunos de los fármacos que en ocasiones nos recetará el médico si nos vemos en esta situación desagradable pero que afortunadamente suele remitir al tratamiento con estos medicamentos.

Tórax: Cuando existem tos o estornudos puede aparecer un dolor importante, brusco y que cede casi al momento, que es debido a la afectación de las articulaciones de la zona, que son las manubrio-esternales, condro-esternales y esterno-claviculares, como consecuencia del proceso inflamatorio presente en la espondilitis. Los enfermos podemos desarrollar con el tiempo una respiración abdominal pues los movimientos torácicos, en caso de afectarse dichas articulaciones, tienden a ser cada vez vez menos amplios, aplanándose el tórax.

Complicaciones y manifestaciones Extra-articulares: Son aquellas patologías que se presentan lejos de las articulaciones; son menos frecuentes y se consideran complicaciones de la enfermedad.

Diagnóstico y exploración en la Espondilitis Anquilosante
El diagnóstico precoz de cualquier enfermedad es uno de los objetivos de la Medicina. Poder detectar una patología cuando ésta todavía está comenzando a producir alteraciones supone en todos los casos un beneficio incalculable para el paciente.

En el caso de la espondilitis anquilosante este beneficio se ve incrementado de forma sustancial si tenemos en cuenta que la mayor parte de los pacientes llevan un determinado tiempo (que en ocasiones puede prolongarse durante unos cuantos años) sufriendo la enfermedad. Por tanto el diagnóstico y saber “qué es lo que tengo” es fundamental para cualquier persona, no sólo a nivel físico sino psicológico.

Pero además se ha visto que el diagnóstico precoz de la espondilitis supone mejoras a largo plazo, pues permite al paciente desarrollar conductas y practicar ejercicios que le permitirán mantener una funcionalidad adecuadar para no pasar apuros en su vida diaria. El inicio del tratamiento farmacológico es también positivo pues con frecuencia los síntomas se atenúan y el paciente se siente más dispuesto a realizar actividades.

Como habrá podido leer en la sección de síntomas y signos de la espondilitis anquilosante el diagnóstico precoz es complicado por no existir un síntoma o un signo que indiquen de forma precisa que esa persona tiene espondilitis. Por tanto los médicos han desarrollado criterios para determinar cuándo se trata de una espondilitis. Los criterios más extendidos son los de Nueva York del año 1984 modificados:

  1. Historia de dolor de espalda de carácter inflamatorio de 3 meses de duración como mínimo, que mejora con el ejercicio y empeora con el reposo.
  2. Limitación de los movimientos de la columna lumbar en los planos frontal y sagital
  3. Limitación de las excursiones respiratorias en relación con los valores normales atendiendo a edad y sexo.
  4. Sacroileítis definida radiológicamente.

Se considera que la presencia de sacroileítis radiológicamente (también utilizada la Resonancia Magnética con muy buenos resultados - ver foto) más uno de cualquiera de los otros dos criterios, es suficiente para diagnosticar una espondilitis anquilosante. Esta sacroileítis con frecuencia es bilateral (afecta a las articulaciones sacroilíaca izquierda y derecha), pero el problema reside en que al principio de la enfermedad estas articulaciones pueden aparecer normales o las modificaciones que presenten crear la duda. Por tanto los médicos tienen que apoyarse en más hechos para poder diagnosticar de forma precoz (cuando todavía los síntomas son vagos o imprecisos) la enfermedad; por ejemplo se tendrá en cuenta si esa persona es HLA-B27 positivo , pues en caso de serlo (lo son la gran mayoría de las personas con espondilitis) tendría una razón más para sospechar de esta patología. Sin embargo si no aparece sacroileítis y el paciente es B27 negativo, la probabilidad de que se trate de una espondilitis es mucho menor pero no es nula, pues existen pacientes cuya espondilitis no se inicia con sacroileítis y algunos no son positivos para el B27. En este caso se vé que el HLA-B27 es algo que “ayuda” al diagnóstico, pero que (como queda patente en la sección de etiopatogenia) no es de por sí diagnóstico. Ser positivo para el B27 no quiere decir que vayamos a tener la enfermedad, como ya he mencionado.

Algo que por tanto es fundamental es el diagnóstico diferencial, es decir, poder distinguir entre espondilitis y otras enfermedades que, al menos en un principio, pueden confundir el diagnóstico. Así, se dice que la espondilitis presenta un dolor con cinco características típicas (criterios de Calin):

  • El dolor aparece por debajo de los 40 años
  • Es un dolor de comienzo insidioso
  • Dura más de 3 meses antes de que acudamos al médico
  • Es patente la rigidez matutina
  • Mejora con el ejercicio y la actividad

Así, se acota un poco más el terreno. Además la enfermedad responde muy bien a los AINES (antiinflamatorios no esteroideos), aunque esto no es un criterio diagnóstico, sólo es una pista más en caso de responder bien la persona a la administración de uno de estos medicamentos. Por tanto la sacroileítis bilateral es muy importante, pero debe estar asociada a otros factores que confirmen que es una espondilitis, pues a veces otros procesos provocan sacroileítis. Así pues, al igual que ocurre con el B27, tener sacroileítis no supone tener espondilitis; mientras que tener espondilitis supone presentar sacroileítis, más tarde o más temprano. La presencia de sindesmofitos también es un hallazgo radiológico importante. Los sindesmofitos son unas estructuras que aparecerán a nivel vertebral como consecuencia de los procesos inflamatorios y de fibrosis. Sin embargo el médico también tendrá que diferenciarlo de la hiperostosis anquilosante, sobre todo por la historia del paciente y sus características. Otro problema para el diagnóstico es cuando nos presentamos al médico sobre todo con afectación de las articulaciones periféricas (u otras manifestaciones menos comunes de la enfermedad) y una menor afectación de la columna. El médico asismismo debe distinguir no sólo la espondilitis de otras patologías como la artritis reumatoide, sino dentro de las espondiloartropatías establecer que es una Espondilitis Anquilosante.

Para ello se emplean una serie de pruebas de imagen, analíticas, etc

Pronóstico y Evolución de la Espondilitis Anquilosante
El pronóstico de la Espondilitis Anquilosante ha mejorado pues cada vez se consigue un diagnóstico más precoz y además se dispone de medicamentos cada vez más efectivos para frenar los procesos inflamatorios. Sin embargo la enfermedad sigue sin tener una cura pues todavía no se conocen el agente o agentes causales de la misma.

Como sabrá, la enfermedad ni siquiera se comporta de la misma forma en las personas que la padecen. Su edad de aparición es variable, la forma en que se presenta también, y su evolución resulta impredecible. Sin embargo hay datos para el optimismo. El hecho de padecer espondilitis no quiere decir que de forma obligatoria vaya a sufrir todas las alteraciones que se asocian a la enfermedad, por eso no debemos vivir angustiados pues aunque es una enfermedad que ocasiona una molestia diaria, no es insoportable.

Existen personas que sufren una espondilitis más severa, que ocasiona daño en articulaciones periféricas y que a largo plazo puede dañar órganos, pero son un menor porcentaje. Por poner un ejemplo, tambien existe gente que se muere por causa de la gripe. Por tanto lo primero es no alarmarse. El médico no puede decirnos qué nos va a pasar, pero sí nos aconsejará qué cosas podemos hacer para que la enfermedad nos deteriore lo menos posible.

La mayoría de los enfermos con espondilitis hacen una vida normal; es una vida en la que a veces acciones insignificantes nos cuestan algo más de trabajo físico, pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que una persona se vaya a quedar en silla de ruedas. De hecho, al ser una enfermedad que tiende a cursar en brotes, suelen aparecer períodos de tiempo de duración no determinada, en los que la persona tendrá la sensación de estar bien y los dolores serán menores. Por tanto no debemos olvidar nunca que la progresión de la anquilosis es variable y quién sabe si puede remitir, al menos durante un tiempo.

Se han realizado seguimientos a pacientes y la aparición de anquilosis manifiesta se da en menos de la mitad de los casos y casi todos mantenían una capacidad funcional aceptable. Se valoran especialmente los 10 primeros años de enfermedad para tener en cuenta su progresión, pues es cuando la enfermedad presenta sus “credenciales” en cuanto a la afectación vertebral. La edad de inicio antes de los 16 años, el grado de limitación vertebral, la respuesta escasa a los antiinflamatorios, y el hecho de que se trate de una espondilitis esporádica (no existen familiares afectos), suponen datos de peor pronóstico.

Otro problema es el de los efectos secundarios del tratamiento, pero para ello el médico realiza controles periódicos en forma de analíticas de sangre y orina, etc. para valorar si éstos son perjudiciales para su organismo en algún momento.

Así pues, hoy en día el pronóstico de los pacientes de EA es mejor, pues el diagnóstico se hace de forma más precoz y los tratamientos mejoran día a día, así que debemos ser optimistas en cuanto al futuro de esta enfermedad.

Tratamiento de la Espondilitis Anquilosante
Este apartado de la web tiene como único fin el de informar qué tipo de tratamientos están empleándose actualmente en la Espondilitis Anquilosante. Por tanto, si usted padece la enfermedad, por el hecho de leer acerca de fármacos que no le ha recetado su médico, no puede ni debe ir a la farmacia y tomarlos libremente. Cada uno de estos medicamentos tiene su propio seguimiento, que debe ser llevado a cabo por el profesional de la Medicina. Así que esta sección es sólamente orientativa. Cada persona recibirá un tratamiento individualizado, y en ocasiones puden pasar meses hasta que se dá con el fármaco o la dosis adecuadas. Además puede llegar un momento en que un fármaco deje de ser eficaz. Por tanto, por su propia salud, no tome decisiones acerca de su enfermedad sin hablar antes con su médico.

AINEs Antiinflamatorios no esteroideos
Sulfasalacina
Corticoides o Glucocorticoides
Metotrexato
Anti factor de necrosis tumoral (anti-tnf)
Protectores gástricos

Cirugía

Terapias alternativas: Medicinas Alternativas
Este artículo ha sido traducido con el permiso de sus autores Ankylosing Spondylitis Research a los que agradezco que me diesen permiso, pues me parece interesante y que abarca muchos temas que a todos nos interesan.

BALNEARIOTERAPIA: Balneario de GASTEINER HEILSTOLLEN (AUSTRIA)

Se trata de un balneario en Austria con unas condiciones ambientales insólitas. Después de un viaje a través de las montañas centroeuropeas se encontrará con un ambiente que incluye:

  • gas radón, que de por sí es radiactivo (aunque sea una forma muy suave de radioactividad, y en este lugar no existen tasas más altas de cánceres que en otras zonas de Austria).

  • temperatura de aire de 37.5°C- 41.5°C

  • humedad entre el 70% y el 90%
    Estas condiciones serían similares a las de una sauna en un medio suavemente radiactivo.

Se investigó en 120 holandeses que padecen Espondilitis Anquilosante y se vió que la gente que asistía al balneario mejoraba en cuanto a su funcionalismo, bienestar y registraban una menor rigidez matutina comparada con la gente que permanecía en su hogar y continuaba sólo con el tratamiento normal. Esta mejora duró 40 semanas desde que acudieron al balneario austríaco, lo cual supera las 16 semanas que dura la mejoría en las personas que acuden a un balneario normal (que incluya ejercicios e hidroterapia). Por lo tanto este estudio sugiere una ventaja a largo plazo al visitar este balneario austríaco de Heilstollen. Si desea más información puede visitar la página http:// gasteiner-heilstollen.info/dt/d1/ Antes de acudir debe ser remitida por un doctor.

Referencias:
van Tubergen A, Landewe R, van der Heijde D, Hidding A, Wolter N, Asscher M, Falkenbach A, Genth E, The HG, van der Linden S. Combined spa-exercise therapy is effective in patients with ankylosing spondylitis: a randomized controlled trial. Arthritis Rheum 2001 ;45 (5): 430-8.

ACUPUNTURA

La acupuntura ha sido usada desde hace mucho tiempo al lado de la medicina tradicional para atenuar los síntomas de la artritis. Se trata de una Medicina tradicional china en la que finas agujas son introducidas en puntos específicos que se cree representan una posición de concentración de energías del cuerpo. En algunos casos se añade un pequeño impulso eléctrico a las agujas (electroacupuntura). Una vez que las agujas son introducidas en algunos puntos apropiados, se liberan sustancias morfina-like (sustancias similares a la morfina) a la circulación del paciente, induciendo una analgesia local o generalizada.

Las pruebas han sido realizadas en pacientes con artritis (osteoartritis y artritis reumatoide), estudiando efectos y comparando entre aquellos que han empleado esta terapia y los que no la han empleado. Los resultados obtenidos por estos estudios sugieren que la acupuntura puede ayudar a atenuar el dolor (sobre todo la electroacupuntura) pero no mejora la funcionalidad. Las recomendaciones generales de estos ensayos son que la acupuntura no puede ser recomendada como tratamiento para la artritis pues la mejora que se ha visto tiene muy corta duración y algunas de las mejorías pueden deberse a un importante efecto placebo. Sin embargo, se ha encontrado que la electroacupuntura es efectiva cuando se usa en ratas de laboratorio. Las ratas mostraban una recuperación del 40% por un corto período de tiempo (similar a la recuperación vista cuando se les inyecta una sustancia que suprime el dolor). La mejoría no fue vista cuando la acupuntura se aplicaba en el lugar incorrecto de la pata de la rata.

La investigación publicada en diarios de medicina tradicional China sugiere que la acupuntura con veneno de abeja es más eficaz.

Por tanto, en resumen, la acupuntura puede ayudar a reducir el dolor durante un corto período (por ejemplo durante 24 horas) pero no modifica la evolución de la enfermedad ni reduce la inflamación.

REFERENCIAS:
Ferramdez Infante A, Garcia Olmos L, Gnzalez Gamarra A, Meis Meis MJ, Sanchez Rodrigues BM. Effectiveness of acupuncture in the treatment of pain from osteoarthritis of the knee. Aten Primaria 2002 30(10): 602-9. Koo ST, Park YI, Lim KS, Chung K, Chung JM. Acupuncture analgesia in a new rat model of ankle sprain pain. Pain 2002; 99 (3): 423-31. Casimiro L, Brosseau L, Milne S, Robinson V, Wells G, Tugwell P. Acupuncture and electroacupuncture for the treatment of RA. Ezzo J, Hadhazy V, Birch S, Lao L, Kaplan G, Hochberg M, Berman B. Acupuncture for osteoarthritis of the knee: a systematic review. Arthritis Rheum 2001; 44(4):819-25 Kang SS, Pak SC, Choi SH. The effect of whole bee venom on arthritis. Am J Chin Med 2002;30(1):73-80

SULFATO DE GLUCOSAMINA

La Glucosamina es un derivado natural de la glucosa y es una parte esencial dentro de las glucoproteínas y los proteoglicanos, que ayuda a formar proteínas. La Glucosamina es producida por las células. Comercialmente, la glucosamina es vendida sin receta médica para aliviar la artritis. Aunque hay evidencias a favor del beneficio de usar glucosamina, el mecanismo es desconocido. Se piensa que la glucosamina detiene la señal que origina muchas de las sustancias químicas implicadas en la inflamación. Esto quiere decir que podría tener efectos inmunosupresores (esto quiere decir que disminuye la actividad de algunos mecanismos inmunológicos e inflamatorios sistémicos, implicados en artritis y espondilitis anquilosante). Sin embargo, las personas que sean sensibles a la insulina deben saber que la glucosamina viene del azúcar.

La investigación acerca de la glucosamina y la artritis ha sido principalmente dentro de la osteoartritis y no en la espondilitis anquilosante. Los hallazgos de estos estudios han sugerido que la glucosamina es efectiva y equivalente al ibuprofeno. En un estudio de 3 años en pacientes con osteoartritis de rodilla, pocos de los que tomaban glucosamin-sulfato tuvieron afectación severa de la rodilla (es decir, daños radiológicos visibles), los síntomas y la funcionalidad de la articulación mejoraban en los pacientes a los que se añadía glucosamin sulfato. El tratamiento a largo plazo con glucosamina enlenteció la progresión de la artritis de rodilla.

Se ha visto que la glucosamina es equivalente o superior a los anti-inflamatorios no esteroideos normales para el tratamiento de la osteoartritis. Por lo tanto, puede ser usado en esta patología junto con los anti-inflamatorios normales. una ventaja importante en el uso de la glucosamina es que ayuda a reparar elementos articulares en la osteoartritis de rodilla, pero en la espondilitis anquilosante este beneficio no es tan vital.

Referencias:
Pavelka K, Gatterova J, Olejarova M, Machacek S, Giacovelli G, Rovati LC. Glucosamine sulfato usan y tardanza de progresión de rodilla osteoarthritis: un estudio de 3 años, aleatorio, controlado por placebo, dos veces ciego. Interno de Arco Med 2002 el 14 de octubre; 162 (18):2113-23 L de Mamá, Rudert WA, Harnaha J, Wright M, Machen J, Lakomy R, Qian S, Lu L, Robbins LIBRA, Trucco M, Giannoukakis N.Immunosuppressive los efectos de glucosamine. J Biol Chem 2002 el 18 de octubre; 277 (42):39343-9 Ruane R, Griffiths P. Glucosamine terapia comparada a ibuprofen para dolor conjunto. Br Comunidad de J Nurs 2002 marzo; 7 (3):148-52 Noack W, M de Fischer, Forster KK, Rovati LC, Setnikar yo. Glucosamine sulfato en osteoarthritis de la rodilla. Osteoarthritis Cartílago 1994 marzo; 2 (1):51-9 Towheed TE, Anastassiades TP, Shea B, Houpt J, Welch V, Hochberg MC. Glucosamine terapia para tratar osteoarthritis. Cochrane Base de datos Syst Reverendo 2001; (1):CD002946 Reginster JY, Deroisy R, Rovati LC, Sotavento RL, Lejeune E, Bruyere O, Giacovelli G, Henrotin Y, Dacre JE, Gossett C. Los efectos a largo plazo de sulfato glucosamine sobre progresión osteoarthritis: un randomised, prueba(juicio) controlada por placebo clínica. Lanceta 2001 el 27 de enero; 357 (9252):251-6

DIETA Y ESPONDILITIS ANQUILOSANTE

1 de cada 4 personas con espondilitis anquilosante han probado dietas específicas para aliviar los síntomas de la enfermedad. La mitad de las personas (46%) manifestaron que tuvieron menos dolor y rigidez cuando se sometieron a estas dietas especiales. Algunas personas con espondilitis anquilosante han probado períodos de ayuno y en 2 de cada 3 personas refirieron menor dolor y rigidez. Sin embargo, hay muy pocos estudios publicados que examinen la dieta y la redución de los síntomas de artritis.

La teoría de estas dietas se basa en estudios que han relacionado a una bacteria como el “gatillo” que inicia la espondilitis anquilosante, siendo la localización de esta bacteria el intestino. Sin embargo, una vez establecida la enfermedad no está claro que la presencia de la bacteria pueda relacionarse con una mayor gravedad de la enfermedad. Se piensa que la gente con espondilitis anquilosante tiene un intestino “peculiar”, que permitiría el paso de bacterias u otras partículas que podrían ser factores agravantes de la enfermedad. Se ha sugerido que si usted no toma alimentos que le “gusten” a las bacteria, podría deshacerse de la mayor parte de ellas, con lo cual su enfermedad mejoraría. Fue publicado un estudio en 1996 que sugería una dieta baja en almidón (que supone no comer pan, patatas, tortas, pastas, etc.) que podía aliviar los síntomas de la espondilitis anquilosante. Sin embargo no se han publicado más estudios que puedan confirmar este hallazgo.

Podría argumentarse en referencia a esta dieta que podría notar un beneficio temporal si usted cambia su dieta radicalmente (es decir, comer pescado y no comer carne, o dejar de tomar carne y sólo tomar almidón). Cambiar la dieta supone cambiar las bacterias intestinales. Sin embargo es probable que pasado este tiempo regresen sus síntomas de espondilitis anquilosante al establecerse nuevas bacterias en su intestino.

DIETAS PELIGROSAS: las dietas radicales que reducen la nutrición y las vitaminas esenciales no deben ser consideradas. Es posible que una dieta radical pueda reducir los síntomas de la espondilitis anquilosante mientras pues para que la respuesta inmune sea eficaz es necesario un buen estado general. Si usted carece de ciertos minerales y vitaminas no será capaz de generar un sistema inmunológico que defienda su cuerpo de infecciones y otros procesos. Por tanto, aunque en la espondilitis anquilosante el sistema inmune y la inflamación son aspectos que perjudican a nuestro cuerpo, sus funciones generales resultan vitales para mantenernos con vida, y estas dietas peligrosas pueden hacer que la espondilitis anquilosante pase a un segundo plano, pero por la aparición de otras enfermedades más graves.

UNA ALTERNATIVA: El uso de una “bacteria amiga” (como las que hoy en día son empleadas en algunos yogures o derivados lácteos) podría ayudar a eliminar aquellos alimentos que perjudican a la artritis, sin embargo, la investigación en este plano es muy limitada y no está claro el beneficio que se puede lograr con estos alimentos.

RESUMEN: Hay muy pocos trabajos publicados que apoyen esta teoría acerca de que los síntomas mejoren con una determinada dieta. Es improbable que la bacteria que pueda desencadenar la EA esté envuelta en procesos que la empeoren. Las cosas que generan la espondilitis no parecen ser los mismos que influyen en hacer ésta más leve o más severa. Gente de países como Alaska, donde la dieta es principalmente proteica y con poco almidón, no presenta una enfermedad suave como forma característica.

Sin embargo, si una persona nota beneficios y la dieta baja en almidón ha sido supervisada por su doctor y éste considera que es segura, no hay razón para dejar de emplear una dieta con poco almidón.

Referencias:
Haugen M, Kjeldsen-Kragh J, Nordvag B Forre O. Diet and disease symptoms in rheumatic diseases – results of a questionnaire based survey. Clin Rheumatol 1991; 10(4): 401-7. Vaile J, Meddings J, Yacyshyn B, Russell A, Maksymowych W. Bowel permeability and CD45RO expression on circulating CD20+ B cells in patients with ankylosing spondylitis and their relative. J Rheumatol 1999; 26(1): 128-35. Elbringer A, Wilson C The use of a low starch diet in the treatment of patients suffering from ankylosing spondylitis. Clin Rheumatol 1996; 15 (Supp 1): 62-66. Kanauchi O, Mitsuyama K, Araki Y, Andoh A. Modification of intestinal flora in the treatment of inflammatory bowel disease. Curr Pharm Des. 2003; 9 (4): 333-46.

Gracias x la informacion aunk no es nada nuevo,la verdad sk stoy muy bien informado sobre mi enfermedad…kisiera k s concretara mas a ser posible, kisiera saber si podria acer un ciclo d onxandrolona, ya k es d los esteroides mas suaves y el k menos afecta al higado, aber si m podeis exar una mano, muxas gracias!

Jose yo en lugar de preguntar en el foro una cuestion ta seria como es esa, iria directi al medico y le comentaria tu caso, los medicos no son trols que se comen a la gente , todo depende de la manera en que lo hables con el…

hermano lo que te dijo el pana MR esta mas que claro NO DEBERIAS USAR ROIDS DE MANERA ALGUNA , EVALUAS TU QUE UNOS KILOS DE MUSCULO QYUE DE NADA SIRVEN VALEN TU BUENA SALUD???

por mas que uses roids suaves la mejor opcion en tu caso especial ES NO USARLOS, con entrenamiento duro y buena suple emtacion puedes logras muy buenos resultados, ANALIZA TODO BIEN :twisted:

¿tomas corticorticoides, inmunosupresores o inhibidores TNF

¿tomas corticorticoides, inmunosupresores o inhibidores del factor necrosis tumoral?

si tomas corticorticoides es muy probable que disminuya el efecto y el dolor aumente, y en el caso de los inmunosupresores y inhibidores del TNF estos son para bloquear o interactuar receptores celulares para interrumpir mecanismos de comunicacion celular en ese caso no me parece una buena idea meter hormonas esteroideas, pero claro solo supongo, si quieres tener seguridad sobre lo que debes hacer PREGUNTALE A TU MEDICO si no te gusta lo que dice preguntale a otro medico pero uno que te conozca y te mande a hacer todos los analisis respectivos.

no habia leido que medicamentos tomabas ahora si te puedo contestar un poquito mejor

infliximab es un anticuerpo monoclonal, este anticuerpo va dirijido a bloquear una citoquina conocida como factor de necrosis tumoral.

Methotrexate inhibe a la enzima dihidrofolato reductasa que a la larga inhibe la sintesis de timina y por lo tanto limita la produccion de DNA, RNA y proteinas, a verdas y tambien es re-hepatotoxico.

tambien debo recordarte que algunos oncologos creen que la inflamacion cronica puede ser una causa de cancer (http://www.healthfinder.gov/news/newsstory.asp?docID=530591) si es asi no me parece una buena idea meter en el juego substancias que favorecen el crecimiento y proliferacion celular.

otra cosa importante es evitar confusiones se encuentra mucha informacion en la web sobre el “uso de esteroides para tratar la artritis” pero no se refieren a anabolicos sino a corticosteroides que son otro tipo de esteroides.