Beneficios de la dieta antioxidante

Beneficios de la dieta antioxidante

Retrasa los efectos del proceso de oxidación y desgaste del organismo. Ahora especialistas analizan si también ayuda a atenuar los efectos del cáncer y derrames cerebrales

La oxidación es un proceso químico que se produce en nuestro organismo, principalmente a partir de la acción de los radicales libres de oxígeno. Estas micropartículas se caracterizan por ser muy inestables, razón por la cual actúan en el organismo buscando elementos estabilizadores.
Según un estudio realizado por un grupo de profesores del Colegio de Medicina de la Universidad de Florida, los antioxidantes podrían proteger al organismo ante un eventual cáncer o un derrame cerebral. Tras realizar diversas pruebas en roedores, se llegó a la conclusión de que aquellos que habían llevado una dieta rica en alimentos antioxidantes sufrieron derrames entre 50 y 75 por ciento más pequeños que el resto.
El doctor Lisandro García, jefe del servicio de Nutrición del Hospital Español explicó que la denominación “radical libre” no es completamente acertada porque “hay otras sustancias que no son específicamente radicales libres, porque tienen todos los electrones, pero igualmente les roban a las demás.”
Cuando los radicales libres “roban” electrones se produce el estrés oxidativo, que es constante en el organismo. Para atenuar este proceso, actúan los antioxidantes que pueden ingresar al metabolismo a partir de la ingesta de ciertos alimentos o bien generándose dentro del cuerpo una vez producidos determinados procesos.
“El objetivo de los agentes antioxidantes, es estabilizar. Puede ser a partir de la ingesta de betacarotenos en vegetales de color como el zapallo, la espinaca y la zanahoria, de vitamina C en cítricos o de vitamina E que está presente en semillas, cereales y aceites”, explicó el doctor García.
Dentro de los alimentos que contienen vitamina C y antioxidantes, también se encuentran la guayaba, el kiwi, el mango, el melón, las fresas y el tomate. Entre el grupo de alimentos con vitamina E están el aceite de oliva, los vegetales de hojas verdes y los frutos secos.
Otro camino para la incorporación de antioxidantes es llevar una dieta equilibrada. Al comer carnes y lácteos, por ejemplo, se producen sistemas metaloenzimáticos que se generan al ingerir aminoácidos. Estos son los encargados de sintetizar las proteínas que, a su vez, se unen a un oligoelemento que ingresó con la alimentación como puede ser, por ejemplo, el cobre.
Al margen de los alimentos, hay sustancias en el organismo que también son antioxidantes. Un ejemplo son los estrógenos en la mujer que, mientras exista función ovárica, tienen este efecto. Este es el motivo por el cual la ateroesclerosis, entre otros problemas, recién aparece en la menopausia.
“La bilirrubina y el ácido úrico también con compuestos químicos que desarrolla el organismo y tienen efecto antioxidante”, enumeró el especialista.
Finalmente, el doctor García confirmó la teoría esbozada en la investigación de la Universidad de Florida, al explicar que si el “robo” de los electrones se produce en los ácidos nucleicos, se puede modificar un gen que determina una acción cancerígena. “Por mecanismo de cascada también lleva a acciones y a lesiones cardiovasculares”.

Fuente: Pro-Salud News