DHEA, rejuvenecimiento y pérdida de grasa


Los suplementos de la hormona DHEA reducen la grasa abdominal


PATRICIA MATEY . EL MUNDO. Salud

Fue, durante unos años, fuente de esperanza para todos aquellos que se resistían a envejecer y pasó a protagonizar las noticias de los medios de comunicación a raíz de su venta en las farmacias francesas. La hormona dehidroepiandrosterona, más conocida por sus siglas en inglés DHEA y por su nombre popular de ‘píldora de la juventud’
[pese a que sus supuestas virtudes contra el paso del tiempo no han podido ser confirmadas en ningún ensayo clínico]
acaba de ser la ‘estrella’ de una nueva investigación en la que, esta vez, sí se le han podido atribuir ciertas bondades.
El estudio está firmado por Dennis T. Villarreal y John O. Holloszy, ambos de la Universidad de Washington (EEUU), y ha sido publicado en la última edición de la revista ‘The Journal of the American Medical Association’ (JAMA). En él se confirma que los suplementos de esta hormona esteroidea, precursora de la síntesis de la testosterona, los estrógenos y la progesterona, pueden ayudar a reducir la grasa abdominal en personas mayores.

«La acumulación de depósitos en el abdomen se incrementa con la edad y la obesidad en esa zona aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes y aterosclerosis», insisten los autores. Estudios previos en animales han demostrado ya que los suplementos de la mencionada hormona reducen el cúmulo de grasa en la tripa y mejoran el metabolismo de la glucosa.

Por este motivo, tal y como explican los científicos estadounidenses, y para determinar su eficacia en humanos se ha llevado a cabo un estudio preliminar en el que han participado 56 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 65 y los 71 años, momento en el que la producción natural de DHEA es baja. Durante seis meses, todos ellos recibieron bien 50 miligramos diarios de la ‘píldora de la juventud’ bien una sustancia inactiva (placebo).

Los participantes tenían las mismas características generales en cuanto a sobrepeso y la grasa localizada en la zona de la cintura fue cuantificada antes y tras finalizar el estudio, mediante el uso de resonancia magnética. Además, y durante el tiempo que duró la investigación, no se produjeron diferencias en la cantidad de calorías ingeridas ni en la actividad física realizada entre los que tomaron la hormona y los que ingirieron el placebo. Los datos constatan que los depósitos abdominales disminuyeron significativamente entre los participantes que tomaron la DHEA en comparación con el grupo asignado a placebo. Así, las mujeres lograron una reducción de un 10% y los hombres de un 7%. Además, se produjeron mejoras en la sensibilidad a la insulina por lo que, según sugieren los autores, «tal vez el consumo a largo plazo de la hormona protega contra el desarrollo del síndrome metabólico de resistencia a la insulina». Se constató, también, que los suplementos hormonales elevaron los niveles de testosterona en el sexo femenino, un hecho que puede ayudar a mejorar su libido, aunque no se produjo el mismo efecto en el masculino.

Pese a las virtudes destapadas en este trabajo, los firmantes del mismo se muestran cautos. «Las limitaciones de nuestra investigación incluyen el hecho de que el número de participantes fue pequeño y que el tiempo de consumo ha sido reducido. Se necesitan más estudios a largo plazo que verifiquen nuestros hallazgos, además de que incluyan a grupos de pacientes que representen a poblaciones de riesgo, y que descarten la presencia de efectos secundarios», aclaran Villarreal y Holloszy. De hecho, ellos no han encontrado efectos adversos en el grupo que ingirió DHEA.