Dieta semi-disociada combinada

Dieta semi-disociada combinada

La regla principal consiste en mantener separados los carbohidratos de las proteínas: no se puede comer en el mismo día carne y pastas, o bien pescado y arroz, o queso y papas. Sólo las verduras y las frutas se pueden mezclar con todo y son siempre bienvenidas.
En sus comienzos se la conocía como dieta disociada. Nacida en Estados Unidos, se hizo famosa en Europa como la dieta “milagrosa”. Se basaba en la teoría de que hay que separar las varias familias de alimentos (proteínas, carbohidratos, etc.).
Luego su popularidad comenzó a declinar. Surgieron las primeras críticas. Según algunos dietólogos, la dieta disociada podría causar debilidad; según otros, conduciría a desequilibrios del organismo, y hasta la acusaron de provocar envejecimiento precoz.
Hoy, muchos especialistas han rescatado sus mejores aspectos y la han relanzado con importantes modificaciones: ya no es tan radical ni tan estricta. De las modificaciones surgió una nueva dieta que, si bien sigue basándose en el mismo principio, ha mejorado hasta tal punto que cambió de nombre. Ahora se llama “dieta semi-disociada combinada”.
Una solución equilibrada.

ALIMENTOS:
La tradicional dieta disociada permitía comer en un día sólo una categoría de alimento, que variaba según el día de la semana.

VITAMINAS:
En el curso de la semana, en realidad, consumimos todos los elementos que nuestro organismo necesita: vitaminas, sales minerales, proteínas, carbohidratos, fibra. Y en la cantidad, logramos consumir y aprovechar todo lo que nuestro cuerpo requiere.

BALANZA:
La reducción de kilos que se obtiene con esta dieta (cerca de 2 kilos por semana) se debe a varias razones: la digestión es más rápida y nos acostumbramos a comer porciones más reducidas de comida, por la misma rutina de comer el mismo tipo de alimento en el curso de las 24 horas.

PROTEINAS:
Superando este concepto, y sin ser aburrida y fastidiosa, surge la dieta “semi-disociada combinada” que es menos rígida que la tradicional, pero igualmente eficaz. En la práctica, consiste en comer carbohidratos (pan, pastas, arroz, cereales) en días diferentes a los que comemos proteínas (carne, pescado, quesos, leche, crema, huevos).

SILUETA:
Siguiendo esta dieta todo es más fácil. No hay imposiciones, sino cambios en los hábitos alimenticios, para mejorar la silueta, y sentirse mucho más livianos.

CANTIDADES:
Otra ventaja: no es tan importante la cantidad de comida que ingerimos, sino cómo la combinamos. Es más, podemos comer todo lo que queramos. Además, no prohíbe ningún alimento, ni nos obliga a comer lo mismo todos los días.

DIVISIONES:
¿Cuáles son las combinaciones correctas? Ante todo, no podemos comer en el mismo día carne y papa, pescado y arroz, y tampoco pasta y crema (o queso).

COMODINES:
Todas las verduras se pueden combinar con cualquier alimento, con la excepción de la papa, porque ésta es tan rica en almidón que entra en la categoría de los carbohidratos.

ATENCIÓN!
También algunas frutas no muy dulces (castañas, banana, higos) entran en la lista de los carbohidratos, y no deben combinarse con los platos a base de proteínas (por ejemplo costillas de cerdo rellenas de ciruela).

LIBERTAD:
Los condimentos, hierbas aromáticas y grasa, pueden ser puestos en la mesa todos los días sin tomar precauciones especiales. El agua, natural o gasificada, a voluntad.

A DISTANCIA:
Las legumbres (garbanzos, lentejas, porotos) tienen una combinación mixta, es decir que contienen tanta proteína como carbohidratos. Conviene ingerirlas solas, como un plato aparte.

DERIVADOS:
Cerveza y whisky son derivados de la destilación de cereales. Se recomienda beberlos cuando se consumen pastas. Un vaso de cerveza acompañando un plato de pasta va bien, pero con un plato de carne, huevos o queso es preferible un vaso de vino. El champagne deriva de la manzana. Va bien con todo.

DIGESTIÓN:
Cada sustancia, una vez ingerida, tiene tiempos de digestión diferente. Por ejemplo, los almidones (carbohidratos, sobre todo presentes en las pastas, el arroz, el pan y las harinas) permanecen relativamente poco tiempo en el estómago. Las proteínas, en cambio, permanecen por un tiempo intermedio, y las grasas por un tiempo bastante más largo. Además, los alimentos, según su composición, pueden predigerirse, ya sea en la boca (por ejemplo los almidones), o en el estómago, o bien en el intestino.

MOLESTIAS:
Si durante una comida probamos “un poco de todo”, mezclando varias categorías de comida, terminaremos cansando el aparato digestivo y dilatando el tiempo de digestión. Como resultado, muchos alimentos acaban por fermentar. Entonces, el organismo reacciona con malestares de diferente índole (pesadez estomacal, somnolencia, dolor de cabeza, acidez, etc.).

CALORÍAS:
La cantidad de calorías incorporadas en una digestión lenta es mayor que la asimilada en una digestión ligera. Si un alimento transita rápidamente por el estómago y el intestino, el organismo no tiene suficiente tiempo para absorber todas las calorías disponibles. Si, por el contrario, permanece en el aparato digestivo por largo tiempo, acabará por asimilarse en forma más completa.

VELOCIDAD:
Las verduras son el único alimento que podemos comer tranquilamente, sea con proteínas o mezcladas con carbohidratos, sin retrasar o entorpecer la digestión. De hecho, las vitaminas y sales minerales de las verduras favorecen el proceso digestivo.

RECOMPENSA: Los beneficios de la dieta semi-disociada son, según sus adeptos, realmente notables. Se puede perder hasta un kilo por semana sin sacrificios y, luego de recibir las indicaciones del médico, la dieta la podemos continuar nosotros solos; sin necesidad de recurrir otra vez al facultativo. Lo mejor es que consumimos, en un día, sólo alimentos de una misma familia y no, como sucede a menudo, “un poco de todo”.
Esta costumbre contribuye a resolver eventuales malestares como pesadez estomacal, digestión lenta, dolor de cabeza, irregularidades intestinales, somnolencia, inflamación de vientre, etc. Dado que con la dieta semi-disociada comemos una sóla categoría de alimento por día, nuestro organismo puede “descansar” un poco de aquellos alimentos que, aunque necesarios, a veces nos ocasionan reacciones negativas.

4 ESTACIONES: Un dato: a la hora de hacer las compras, siempre selecciones aquellos alimentos que vea en abundancia en los supermercados. De esta manera se asegurará de que sean “de estación”, y evitará consumir algo que “natura non da”.

QUE OPINAN DE ESTE ARTICULO???

Saben asta antes de leer esto la verdad yo trataba de seguir mas menos algo parecido “NO MEZCLAR CARBOS CON PROTE”. En la mayor parte de las sugerencia de dietas aportadas por los demás compañeros no se observa el cuidado antes mencionado, la pregunta es la siguiente ¿ si la dieta fuera alternar 1 día de carbos y otro de proteinas, seria una distribución en la dieta adecuada para la práctica del culturismo?? mas que nada me gustaría saber que opinan…

Tengo 33, peso 90, mido 1.83 mts…asisto 4 veces por semana al gym (lunes-Martes-Jueves-Viernes), trabajo aproximadamente 1.5 a 2 horas por día… A continuación detallo dieta diaria:

07:30 Whey protein con Avena Quaker y Leche descremada (el Quaker esta bien en esta mezcla?)

10:30 Carga de carbos o proteinas (según el día)

13:30 Carnes varias con Ensaladas ó Carboidratos con Ensaladas

16:30 Frutas ó Quaker con Leche descremada

19:30 Carga de carbos o proteinas (según el día)

22:30 Carnes varias con Ensaladas ó Carboidratos con Ensaladas

24:00 Whey Protein con 6 Claras de Huevo cocidas

Nota: Además el Whey Protein lo tomo inmediatamente después de entrenar y entreno en la mañana y algunas veces en la tarde…
Agradecería observaciones…

Cristian