Igf-1 ese gran desconocido!

interesante! yo si lo usara seria a razon de 50mcg por dia, dividido en dos dosis (una para cada musculo trabajado) e imediatamente meter un chute de insulina de 4iu o 5iu. Habiendo tomado antes todos los hidratos y proteinas suficientes a razon de 200gr de hidratos como dextrosa y 70gr de proteina!

Hola a todos,
Haber si alguien entiende este articulo, por lo que dice del IGF-1 se descartaria la posibilidad de usarlo con Insulina ya que “inibe” la entrada de glucosa y fuerza a que se consuman las grasas.
Si es asi, descartaria mi teoria de utilizar insulina con IGF-1 como “combo Perfecto”.
Aqui os dejo el articulo que es un soplo de aire fresco sobre este tema, que solo unos pocos se atreben a aportar datos, ya sean erroneos o acertados, todo claro segun su fuente.

Un saludo.

fuente http://www.elmundo.es/salud/1996/186/01201.html

MEDICINA DEPORTIVA
Músculos sobrenaturales con IGF-1

SCOTT VEGGEBERS

Los culturistas han encontrado un nuevo medicamento que puede convertir
en realidad su sueño de cuerpo perfecto: el IGF-1, un fármaco que frena el
avance de las enfermedades de la motoneurona.
.

Las personas que se lanzan a la búsqueda de una poderosa musculatura no se
detienen ante ningún obstáculo. Los primeros en saltarse los límites fueron los
levantadores de pesas rusos y norteamericanos que, en los años cincuenta,
comenzaron a inyectarse esteroides. Más tarde, hacia la década de los ochenta,
algunos atletas poco escrupulosos pasaron a usar sustancias naturales, como la
hormona del crecimiento.
Ahora, en los gimnasios corren rumores sobre un nuevo elixir que confiere una
fuerza muscular tremenda.
Se llama «factor de crecimiento 1» o IGF-1, con propiedades semejantes a las de
la insulina. Los aficionados al culturismo y a la halterofilia harían cualquier
cosa por hacerse con el compuesto. Pese a considerarse un potente anabolizante,
su venta no está regulada en EEUU ni en Europa. Y hasta la fecha, ningún
organismo deportivo realiza pruebas antidopaje en las competiciones para
detectar la presencia del medicamento.
«Un par de famosos culturistas lo pusieron de moda. Yo lo tomo porque produce
un crecimiento muscular increíble», dice Peter Thorn, presidente de la
Federación de Halterofilia de EEUU.
T. C. Luoma, director de Muscle Media 2000, revista de culturismo especializada
en anabolizantes, afirma que en EEUU el IGF-1 se vende en la calle. Y algunos
analistas deportivos creen que el uso de este anabolizante también se ha
extendido en Europa.
En los últimos años se han publicado miles de estudios médicos sobre el IGF-1.
Los investigadores creen que, a la larga, este péptido será empleado en el
tratamiento de varias enfermedades, como las que afectan a las motoneuronas y
el enanismo. Por otro lado, está claro que no todo el IGF-1 que producen los
laboratorios llega a los hospitales. Las empresas farmacéuticas afirman que
tendrán que adoptar de seguridad para evitar que este costoso y escaso
medicamento acabe en el mercado negro.
El IGF-1 no puede elaborarse en cualquier laboratorio clandestino. Es un
péptido que existe en forma natural cuya estructura molecular, formada por una
cadena de 70 aminoácidos, presenta una configuración única. Cerca de la mitad
de la secuencia de aminoácidos es idéntica a la de la insulina y se puede
acoplar débilmente a receptores de insulina, así como a receptores específicos
del IGF-1 que están en la membrana exterior de las células. Al igual que la
hormona del crecimiento, el IGF-1 es imprescindible para el desarrollo del
organismo. De hecho, estos compuestos están íntimamente relacionados. Hasta
hace poco se creía que la pituitaria producía la hormona de crecimiento que,
una vez en el flujo sanguíneo, llegaba al hígado y estimulaba la producción de
péptidos IGF-1, que a su vez potenciaban la reproducción celular.
Sin embargo, en estudios recientes se ha probado que la hormona del crecimiento
puede desencadenar la producción local de IGF-1 en cartílagos, músculos y otros
tejidos. El IGF-1 no actúa de la misma manera sobre todos los tejidos. En las
células musculares estimula la producción de proteínas y otros componentes
celulares, mientras que en los tejidos adiposos potencia el uso de la grasa
como fuente de energía.
En otros tejidos, el IGF-1 inhibe la transferencia de glucosa a través de la
membrana celular por parte de la insulina. Como consecuencia, las células se
ven obligadas a emplear las grasas para obtener energía. De ahí que algunos
investigadores estén estudiando la hormona del crecimiento, que potencia la
producción del IGF-1, como posible terapia de la obesidad.

Quemar grasa

Para los atletas, el IGF-1, capaz de estimular el crecimiento muscular y la
eliminación de grasa, es la fórmula mágica hacia el éxito. Según Luoma, muchos
atletas dicen que el IGF-1 es «lo más maravilloso del mundo para aumentar la
musculatura y quemar grasas». David Clemmons, endocrinólogo de la Universidad
de Carolina del Norte (EEUU), comenzó en 1993 un experimento con cuatro hombres
y tres mujeres, de edades comprendidas entre los 22 y 47 años, a quienes puso
un régimen lo suficientemente bajo en calorías como para provocar pérdida de
tejido muscular, proceso celular destructivo conocido como catabolismo. El
doctor Clemmons descubrió que se podía detener el catabolismo con una
combinación de la hormona del crecimiento y el IGF-1. Además notó que al
combinar los compuestos se potenciaban sus efectos anabólicos. Al parecer, los
culturistas han tomado en cuenta los descubrimientos de Clemmons.
«No hay duda de que el IGF-1 tiene un efecto sorprendente en las ratas de
laboratorio», dice John Ballard, director de GroPep Propietary, Adelaide,
fabricante australiano del IGF-1. «Favorece el crecimiento -insiste Ballard- y
alivia los síntomas de la diabetes, de los fallos renales y las secuelas de
extirpaciones del intestino. El único inconveniente es que no actúa de forma
selectiva. Las inyecciones de IGF-1 en ratas adultas no sólo potencian el
desarrollo muscular, sino que también afectan a otros tejidos, de manera que el
timo, el bazo y los riñones también aumentan de tamaño». En opinión del
fabricante australiano es poco probable que, en el caso de los seres humanos,
el medicamento sólo actúe sobre el tejido muscular. Según Ballard, es necesario
tomar a diario y de forma continuada una dosis por lo menos diez veces mayor a
0,1 miligramos para obtener un efecto notable. En el mercado negro, un pequeño
frasco con 0,1 miligramos del péptido cuesta unas 80.000 pesetas. Y tal vez
este precio elevado haya salvado a muchos atletas del peligro de una
sobredosis. Una dosis elevada puede desencadenar, al igual que la insulina, una
repentina bajada de azúcar, además de parálisis facial, edema cerebral, incluso
cáncer.

ola wenas" ma resultado familair este tema xke ya decia yo k me sonava de algo este producto…tengo un compañero k consige esta maravill,le yamado nada ver ste tema sobre el k a causado muxo furor aki en ste foro i puede consegirme un kit de 25 viales de 100mcg k en total son 2500mcg i a un precio super asekible alas barbaridades k escuxado x aki…estoi planteandome acer algo con esto k me decis xikos podria armar un buen ciclo?con esto de extra¿?un saludo desde bcn

Pues sí,parece increible esta maravilla,seria bueno que comentarais impresiones después de usarlo y su uso parece bastante seguro,lo único el precio,saludos. :smiley: