La dieta ideal

La dieta ideal

El régimen perfecto parece no existir, sin embargo, siempre es posible descubrir qué es lo más adecuado para cada organismo. Partiendo de la premisa de que si usted desea perder peso debe consumir menos calorías de las que gasta, todo es posible. Veamos cómo llegar al objetivo.

Siempre se ha intentado descubrir la dieta perfecta pasando por aquellas que hacen hincapié en vegetales y frutas, las otras que son fuertes en ingesta de proteínas o las que insisten en el bajo consumo de carbohidratos y de grasas.
Paralelamente podemos descubrir que existen dietas líquidas, dietas depurativas para limpiar el organismo, dietas disociadas en las que no se mezclan proteínas con hidratos. Más allá de todo esto lo único que es necesario entender es que si uno quiere descender de peso debe ingerir menos de lo que consume, pero además debe tener en cuenta que lo que consume no sean calorías vacías sino el combustible necesario para que el cuerpo funcione adecuada y sanamente. Otro punto a tener en cuenta es que no deben hacerse regímenes indiscriminados, sino que es mucho más sano implementar una manera sana de comer para toda la vida. Esto se debe a que las dietas rápidas mucha veces generan descenso de peso efímero debido a que la persona no adquiere un habito sino que pierde grasa, agua y tal vez nutrientes en su carrera por la pérdida de kilos de más. Lo que es necesario tener en cuenta es qu es importante cuantas calorías se consumen en relación a cuantas se gastan y de dónde provienen esas calorías.

Algunos trucos
Paralelamente a la dieta se puede acelerar el metabolismo. ¿De qué modo se genera esto? Aumentando la masa ,muscular a través de entrenamiento físico. Cuando se habla de entrenamiento muscular no necesariamente se está diciendo que uno debe tornarse fisiculturista, sino que a través del entrenamiento y con la ayuda de la dieta la grasa de más puede transformarse en músculo tonificando el cuerpo y dándole una forma más atractiva.
Lo que sucede es que el músculo pesa más que la grasa y además es más activo que esta en lo que a metabolización se refiere.

Otro dato interesante para señalar es que para quemar calorías el cuerpo se sirve de una glándula ubicada en el cuello llamada tiroides. De esta pequeña glándula en forma de mariposa dependerá la manera en la que nuestro organismo metaboliza el combustible.

Tiroides
La glándula tiroides es algo así como el termostato del cuerpo, es decir, regula la temperatura del organismo. A través de la liberación de hormonas T4 llamadas tiroxina y hormonas T3 llamadas triiodotironina la tiroides regula la temperatura corporal intentando que esta se mantenga a unos 37 grados. La clave a tener en cuenta para quemar más grasa es la elevación de la temperatura corporal. ¿Cómo puede lograre esto? A través del entrenamiento de resistencia, aunque también puede conseguirse a través de medicación, pero este método es mucho más peligroso y dañino. Por esta razón lo mejor para conseguir que el cuerpo funcione adecuadamente es utilizando métodos naturales, que siempre resultan mucho más saludables. Lo curioso de esto es que mucha dietas tradicionales van en contra de este objetivo, por eso es necesario prestar particular atención al modo de alimentación.
Atención: una de las drogas conocidas para adquirir una aceleración metabólica es la efedra. La efedra es un suplemento de efecto termogénico, pero la dosis necesaria para obtener un aumento de temperatura corporal es tan alta que produce una sensación similar a lo que siente un adicto a las drogas. La efedra basa su efectividad en la estimulación del sistema nervioso central, lo que quita el apetito. Un efecto negativo es que una vez que se desarrolla la tolerancia a este medicamento, sus resultados dejan de ser efectivos e incluso el metabolismo puede tornarse más lento que al comienzo.

La dieta
Una táctica más sana y natural es recurrir a una dieta adecuada. Muchas veces se opta por consumir verduras y frutas debido a su bajo valor calórico, al tiempo que se disminuye altamente el consumo de grasas. Aunque parezca extraño este tipo de dietas también pueden resultar perjudiciales. Los vegetales de tipo crucíferos como el brócoli, coliflor, repollo, repollitos de Bruselas contienen una sustancia llamada tiourea que suprime la ingesta de yodo, factor sumamente esencial para la liberación de T3. Cuando se ingieren este tipo de verduras disminuye la capacidad de quemar grasas que posee la glándula tiroides. La misma reacción producen los damascos y las peras, ya que también disminuyen la producción de T3.
Paralelamente la disminución de consumo de grasas saturadas también puede resultar contraproducente cuando se trata de perder peso porque estas grasas también aceleran la función de la glándula tiroides. Cuando una persona sufre de hipertiroidismo (excesiva actividad de la glándula tiroides) debe disminuir la ingesta de grasas saturadas debido a que estas grasas estimulan a la tiroides. Cuando por el contrario la persona sufre de hipotiroidismo, es decir de lento funcionamiento de la tiroides, ciertas grasas saturadas no hidrogenadas pueden ser necesarias. Un ejemplo de esto es el aceite de coco ya que estimula la función de esta glándula y por lo tanto aumenta el metabolismo y ayuda a perder peso.

Entrenamiento
Cuando se trata de perder peso lo ideal es realizar una dieta sana una ejercitación física regular. Lo importante es aumentar la temperatura corporal, lo cual no necesariamente significa transpirar en demasía. Es decir, un exceso de aeróbicos tal vez no sólo no sean la respuesta a lo que buscamos sino todo lo contrario. Muchas veces cuando se realiza mucha actividad aeróbica se puede llegar a perjudicar el sistema endocrino generando un aumento en el nivel de cortisol que produce una restricción en la función tiroidea.
Una forma de acondicionar el organismo para que este intente mantener el calor es por medio de duchas frías. Otra manera es evitar las mantas eléctricas, los baños saunas y de vapor ya que interfieren en el proceso natural de calentamiento corporal.

Otro camino
Si lo que usted viene realizando aún no le da resultados evidentemente no es lo que debe hacer. Es, entonces necesario cambiar su camino y optar por otro más acorde a sus necesidades específicas.
Si usted tiene sobrepeso y paralelamente toma suplementos para la tiroides debe reducir su ingesta calórica y practicar deportes, entrenar o hacer ejercicio físico regularmente.

SUPLEMENTACIÓN

Existen ciertos suplementos vitamínicos que producen un estímulo a la tiroides y al proceso de quema de grasas, pero esto debe aplicarse solamente si usted sufre de hipotiroidismo. La ventajas de estos suplementos es que no operan sobre el sistema nervioso central así que no generan efectos indeseados.

YODO: este es nutriente más importante para tener una tiroides sana, aunque debe tener especial cuidado en no excederse, porque su consumo de más también es dañino. Lo ideal es consumir una dosis que no supere los 2000 mg. Las pastillas de kelp son un complemento muy efectivo. Por otro lado si lo que usted utiliza es sal yodada es recomendable tomar un suplemento multivitamínico.
TIROSINA: es el aminoácido que dicta la función del T3. Además produce un aumento de atención, lo que lo convierte en un suplemento sumamente beneficioso en la etapa previa al entrenamiento. Para conseguir una mejor absorción se suele tomar en forma de acetilo (A-Acetil-Tirosina) entre las comidas.
GUGULSTERONAS, ASHWAGANDHA, FORSKOLINA: Las gugulsteronas son un extracto que proviene de lo gugulípidos, derivado de una hierba que estimula la tiroides y ayuda a reducir el colesterol malo. La ashwagandha es otra hierba hindú que reduce el estrés y estimula la actividad tiroidea. La forskolina ayuda a la regulación de producción de hormonas como tiroides o testosterona.
SELENIO Y COLOSTRO: el selenio activa la tiroides y es sumamente eficaz para quienes sufren de hipotiroidismo. El colosto es rico en lactoferrina, importante estimulador del sistema inmunológico. Tenga en cuenta que cualquiera de estos suplementos debe ser recomendado por un médico especialista porque una mala administración o ingesta de los mismo puede producir efectos nocivos.

Evite
La disminución extrema en el consumo de hidratos de carbono ya que su falta genera mucha presión en el sistema suprarrenal., es decir, sobre la tiroides.
El exceso de consumo de productos de soja como el tofu, debido a que aumentan el nivel de estrógenos y esto bloquea la adecuada secreción de T3.
Aspartame: cuando este edulcorante artificial es consumido en exceso puede genera problemas tiroideos.

Activando Post despues de 2 Años o.O .
E Aqui de nuevo nutriendo al foro con antiguos post perdidos entre el foro xD.