La eliminación de la grasa corporal, mitos y realidades.

La eliminación de la grasa corporal, mitos y realidades. 1a. Parte

Por el Dr. Manuel Solano Torres, les dejo este post que me parecio muy bueno.

La reducción, eliminación, desintegración o metabolización de la grasa corporal, ha sido desde hace muchos años uno de los más grandes enigmas de la ciencia médica, tanto estética como clínica; de hecho en la eliminación de grasa corporal se gasta mucho más dinero que en la generación de masa muscular, aunque suene absurdo. Tal vez se deba a que de cada 100 personas al menos 42 tienen un exceso considerable de este material orgánico, y a que de cada 1000 personas solo 30 tengan un interés enorme en verse como Jim Quinn.

Existen muchísimos métodos diferentes para lograr combatir este problema, tal vez todo el mundo haya escuchado y sepa de alguno, en este artículo me gustaría revisar todos y cada uno de dichos métodos para poder aclarar dudas y desmitificar la información existente sobre esto.

A su vez me esforzaré también por explicar las cuestiones referentes a la eliminación de grasa de forma local, ya que en la actualidad este tópico ha sido una revolución tan grande como la introducción al mercado de los precursores hormonales, los antioxidantes y los adaptógenos: en fin, tengo que establecer algo: EN LA ACTUALIDAD EXISTEN PRODUCTOS QUE ELIMINAN LA GRASA DE FORMA LOCAL.

Durante muchos años contesté en consulta, por correo electrónico, en conferencias y por cualquier otro medio que no existía ningún tipo de producto o técnica que permitiera remover el tejido adiposo de forma local satisfactoriamente, también contestaba en ese entonces una condicional a mi respuesta: “…al menos no todavía, aunque es posible.”

Pero vayamos por partes: los métodos son tan variados que clasificarlos resulta casi imposible; para fines de este artículo los dividiré en tres grandes grupos y serán aquellos que:

A. Intervienen directa o indirectamente en el sistema digestivo.

B. Afectan únicamente a la porción adiposa.

C. Estimulan algún proceso bioquímico alterno al sistema digestivo.

Sin embargo, esta clasificación propuesta puede tener grandes variantes e incluso encontraremos métodos en los cuales se mezclen estas tres condicionantes. Lo que importa para nuestros fines es aclarar todos los métodos existentes, así que empezaré.

  1. DIETA

Tal vez sea el método más conocido dentro de la práctica de disminución de la grasa corporal, se han escrito en libros, revistas y conferencias en todo el mundo más de 3000 dietas registradas; sin embargo la gran mayoría son un montón de estupideces; dichas dietas o programas nutricionales pueden ir desde sarcasmos, como la Dieta Macrobiótica; hasta insultos como la dieta del tipo de sangre, utopías como la dieta de la zona e historias anacrónicas como aquellas propuestas por el grueso de los nutriólogos egresados de cierta universidad privada en la zona de Santa Fé de nuestra ciudad de México. Al parecer todo el mundo trata de encontrar el hilo negro con relación a la nutrición, y es que en todos estos años he escuchado y visto tanta mentira que este artículo debiera publicarse en todos lados.

La razón del fracaso de las dietas es muy variable, analicemos algunas: la dieta macrobiótica se sustenta en el hecho poco científico de comer solo un tipo de nutrimento a la vez y en cierto horario adecuado al biorritmo del individuo; lo que nunca han analizado son los siguientes preceptos: para que las proteínas sean asimiladas de forma adecuada requieren una basta cantidad de fibra dietética proveniente en su mayoría de vegetales y hojas crudas, al mismo tiempo que las grasas “se queman en el fuego de los carbohidratos” y sin ellos difícilmente se van a metabolizar, además de que se genera un continuo estado catabólico que sólo les permite estar al umbral de su status metabólico.

En el caso de la dieta de la zona, similar a la antidieta o dieta Cetogénica, se postula la eliminación quasi total de los carbohidratos, tanto complejos o simples de la dieta, consumiendo de forma cotidiana (todos los días), semanal o periódica (cada tres semanas) una gran cantidad de grasas animales; generando una saturación de recepción de este grupo de nutrimentos produciendo que exista una expulsión metabólica de la grasa almacenada; suena bien, sin embargo el ser humano jamás se adaptará a dicho proceso de forma permanente, es decir esto es similar a lo que se hace en las dietas de depletación, la restricción de los carbohidratos con el fin de emplear a las grasas como fuentes energéticas; sin embargo, al ingerir cualquier carbohidrato de inmediato se almacenan en forma de tejido adiposo (obviamente se genera una ansiedad permanente por el pan y las cosos dulces), la persona que lo utiliza permanentemente se encuentra cansada, con sueño y con un déficit en el sistema inmunológico, por último sus niveles de triglicéridos y colesteroles estarán fuera de control, generando un daño que puede llegar a ser permanente.

Al último, al dejar la dieta el “rebote” será histórico y a una velocidad pocas veces vista. Aproximadamente entre un 20 o un 30% arriba del peso original con relación al peso perdido. En verdad toda una historia de terror.

Las famosas dietas desintoxicantes a base de agua, jugos y /o vegetales no son menos terribles; en alguna ocasión alguien me preguntó mi opinión sobre la dieta de la luna, la verdad científica es que es un crimen bioquímico a menos claro que la persona que lo practica sea un yoga, lama o iniciado que lo haga como parte de su preparación mística; en su defecto lo único que logrará será que la persona elimine peso al vaciar sus intestinos en los tres días que dura de los desechos fecales, y mediante un proceso secundario derivado de la restricción calórica tal vez baje un par de kilogramos que recuperará felizmente al venir el atracón posterior a su restricción alimenticia. Además un detalle curioso: el cuerpo cuenta con sus propios sistemas detoxificantes que son los riñones, el hígado y el sudor.

Mediante su función diaria eliminan todo lo que se tiene que eliminar y si existen sólidos o no en el aparato digestivo no cambia esta condicionante, tal vez lo único rescatable de este método sea el hecho de tomar más agua y líquidos en nuestra dieta diaria lo que facilitará la tarea de dichos órganos y procesos mencionados.

En cuanto a las dietas por el tipo de sangre ni hablar, simplemente cualquier médico te podrá informar que no sólo existen 8 tipos diferentes de sangre sino que dependiendo de algunas clasificaciones llegan a existir hasta 64 diferentes, en alguna ocasión un hematólogo renombrado del siglo XXI se rió un buen rato cuando alguien le mencionó la existencia de este método totalmente fraudulento y sin ningún sustento bioquímico, dicho de otra forma, a la fecha no se ha determinado que el factor RH, o si se tienen anticuerpos A, B o no se tienen (sangre tipo O) tenga que ver con el tipo de genética nutricia de cada persona.

Otros fracasos y /o errores muy comunes dentro de las dietas consisten en generalizar la dieta a todas las personas por igual no importando su variabilidad genética, su edad, peso, sexo, estatura, composición corporal o actividad física diaria; una pregunta que frecuentemente escucho en mi consultorio es la siguiente: “…¿y entonces mi hija puede hacer mi dieta también?” a lo que tengo que responder lo siguiente: “Siempre y cuando su hija pese y mida lo mismo, tenga la misma edad, el mismo porcentaje de grasa, haga lo mismo que usted todos los días y su genética sea idéntica…por supuesto”. Dicho de otra forma no existe una dieta aplicable por igual a todos los casos. Lo que se convierte en el error principal de las dietas publicadas.

Otro problema existe en que cada quien explica un método absurdo y a veces creativo donde el lector o escucha cae dentro de su desesperación por disminuir un poco su peso corporal y claro está si se le dice que comiendo sopa todo el día y todos los días baja de peso él lo intentará hasta que se de cuenta que baja de peso porque se está muriendo de hambre.

El otro hecho es el de las dietas de restricción calórica o nutrimental. Si comes por debajo de tu requerimiento calórico diario tenderás a bajar de peso por razón lógica, al menos mientras que tu organismo restringe “el switch metabólico” que controla esta condición, después de un tiempo tu organismo empieza a generar programas de ahorro de energía hasta que llega al margen de la funcionalidad bioquímica, he visto personas que comen únicamente 100 g de pollo y 1 taza de lechuga al día y por llegar a ese grado de restricción si comen algo más engordan rápidamente, revertir esto no es nada fácil, así que nunca lo intenten.

Por otro lado, si restringes algún tipo de nutrimento también bajarás de peso, ya sean los carbohidratos, las proteínas o las grasas, al volverlos a comer (obviamente todos son necesarios) estarás en graves problemas por la previa descompensación generada.

Tal vez el error metodológico más recurrente en las dietas de las personas es el aspecto psíquico que las envuelve, mis colegas nutriólogos concuerdan con mi opinión, el problema consiste en que para la mayoría de la gente el escuchar la palabra dieta significa algo así como “y ahora voy a morir de hambre comiendo cosas insípidas y desagradables…bueno pues que empiece el sufrimiento”, la programación que la gente se genera con esto es impresionante y retrógrada a la vez, el hacer una dieta ni es comer poco, ni tampoco es comer de forma desagradable y mucho menos es sufrir, todo lo contrario si estás en manos de un profesional de la nutrición seguramente llevarás un programa que consiste en estos sencillos pasos:

Comerás aproximadamente de 4 a 6 veces al día (cada 3 o 4 Horas) en porciones bastas generalmente pero sin cantidades muy grandes, algunos usan un sistema conservador de 3 comidas y un par de “colaciones entre comidas”, los más actualizados dividen la comida en partes equilibradas y calculadas con base en tu actividad diaria.

Tu dieta se calculará a partir de tu requerimiento nutricional y no de tu requerimiento kilocalórico únicamente; dicho en palabras simples si el especialista en cuestión te menciona algo así como “…su dieta consta como de 2000 calorías diarias” está un poquito atrasado, tal vez si se ha actualizado al menos desde hace 30 años te podrá decir algo como “…bueno necesita 250 gramos de proteína, 8% de grasas insaturadas de grasa vegetal, 2% o menos de grasas de origen animal implícitas en las carnes que ingerirá como fuentes de proteína y un balance de 50:30:20 de carbohidratos complejos, fibrosos y simples. Obviamente el requerimiento nutricio se basa en tus características individuales.

Consumirás un balance adecuado y en proporción abundante carbohidratos complejos como los almidones de los cereales integrales, los tubérculos y algunas frutas; de carbohidratos fibrosos que se encuentran en las frutas y los vegetales crudos principalmente y con cierta moderación los carbohidratos simples de frutas; evitarás las harinas refinadas, los azúcares simples y los dulces en general así como productos de maíz y sus derivados.

Las fuentes de proteína serán con alto valor biológico y con cantidades mínimas de grasas como la pechuga de pollo, el filete de res, la pechuga de pavo, unas pocas claras de huevo, productos lácteos bajos en grasa, productos con soya enriquecida, peces de aguas frías como la trucha, el atún y el salmón y algunas otras extravagancias. Evitando el cerdo, el resto de las piezas de los animales mencionados y los alimentos que sí cuenten con exceso de grasa o toxinas como las vísceras y los mariscos en general.

Todos tus alimentos deberán cocinarse en el sartén o microondas ya sean asados o cocidos, con pocos condimentos, sin adicionarles grasas, sustituyendo esto por especias, limón chiles, etc.

Consumirás frutas y vegetales crudos o ligeramente cocinados, alimentos preferentemente naturales sin conservadores, ni encurtidos ni enlatados en aceite o ahumados, etc.

Consumirás alimentos agradables a tu paladar ya que así tolerará tu cuerpo al programa y lo seguirás fielmente y por supuesto en abundancia adecuada con el fin de no pasar hambre ni tampoco comer en exceso.

No utilizarás tablas de equivalentes ya que eso es un error científico, dicho de otra forma 100 gramos de almidón de maíz (por ejemplo 3 tortillas) generan una mayor lipogénesis que 100 gramos de arroz cocido, aproximadamente 3 veces más debido a que cada molécula de almidón es distinta y por ende tiene un comportamiento biomolecular distinto. Por lo que jamás 8 galletas habaneras serán iguales a 2 rebanadas de pan tostado integral. Independientemente de si tienen o no el mismo número de calorías y de gramos nutrimentales el origen y el comportamiento molecular de dichos gramos podrá ser abismalmente diferente.

El consumo de agua y líquidos generalmente se calculará en función de tu peso corporal, de tu actividad diaria e incluso de la temperatura ambiental, siendo como regla general con ciertas variaciones suficiente el tomar 1 litro por cada 20 o 25 kg de peso.

Por último, y no menos importante, se te suplementará con vitanutrientes y antioxidantes para cumplir de forma eficiente cuando así se requiera de las dosis necesarias en ti de esta gran familia de sustancias.

En fin, con estos 10 pasos cualquiera podrá tener éxito en su programa dietético sin necesidad de inventar el agua tibia o descubrir que al estar expuesto a la lluvia nos mojamos. Así que no te dejes sorprender; la dieta adecuada cambiará cuando se descubran nuevos parámetros bioquímicos en los seres humanos, mientras tanto, este es el hilo negro de la nutrición científica.


CONTINUARA…