Soluciones ante el catabolismo

Introducción
El catabolismo es una realidad que todos los atletas, principalmente del medio culturista o del fitness, deben tener en consideración y lógicamente es uno de los principales enemigos a los cuales deben afrontar.
El metabolismo está integrado por una serie de reacciones tanto catabólicas como anabólicas, las cuales en un cuerpo sano están en perfecto equilibrio, cuando algún evento fuera de lo común se manifiesta, la balanza se dirigirá hacia los procesos catabólicos o hacia los procesos anabólicos.

Para conseguir un tamaño inusual debemos crear el entorno anabólico apropiado.
El hambre, el ayuno prolongado, el estrés, enfermedades, son los principales agentes que hacen prevalecer los procesos catabólicos.

El ejercicio, una buena alimentación, el reposo adecuado, y un medio de vida sano, son los principales promotores de las reacciones anabólicas.

El objetivo fundamental que presento es dar la información y conceptos básicos de esas reacciones y hormonas que intervienen en el catabolismo, y así poder entender, cómo lograr que esa balanza se ladee hacia el lado anabólico, intentando disminuir de la mejor forma posible las reacciones catabólicas, así de ésta forma garantizar la hipertrofia paulatina y progresiva de la masa muscular de los atletas, mejorando su capacidad física y su rendimiento en las actividades deportivas.

Balance energético, metabolismo y nutrición
El hombre toma la energía necesaria para su subsistencia de las reacciones químicas que se suceden en su organismo, a éste conjunto de reacciones químicas es lo que denominamos Metabolismo, las cuales permanecen en estricto equilibrio, transformando sustancias complejas en sustancias sencillas (catabolismo) o viceversa (anabolismo).

En éstas reacciones, tanto catabólicas como anabólicas, la materia se transforma en otra materia y materia por definición es igual a Energía, con la cual el ser vivo realiza su trabajo.

Una alimentación adecuada es fundamental para conseguir la hipertrofia. En los seres vivos, la mejor eficiencia energética es la del sistema muscular, que tan solo alcanza un 15 a 20%, el resto de la transformación de la energía que en él ocurre se pierde en forma de calor, importante también por que proporciona energía cinética a las moléculas, ayudando a la actividad enzimática de los procesos metabólicos.
La materia utilizada para obtener energía proviene de los alimentos, de allí la importancia de la alimentación adecuada para lograr la tan ansiada hipertrofia muscular.

Lógicamente con la proporción ideal del requerimiento tanto de grasas, carbohidratos y proteínas, que en el atleta están mas aumentadas. Si nos excedemos, ello trae como consecuencia que la persona aumente sus reservas de energía y se haga obeso, debiéndose a que las proteínas no pueden ser almacenadas, no existe ninguna reserva proteica en el organismo de disposición inmediata como si lo hay en las grasas y en los hidratos de carbono, aunque las reservas de éstos últimos es muy limitada (400 Cal en el Glucógeno hepático y poco más en el sistema muscular).

Ello responde por que una persona se hace obesa, si no mantiene el equilibrio adecuado, si su ingesta está muy por encima de lo considerado suficiente para lograr hipertrofia muscular, o muy por encima de los requerimientos según la actividad física de la persona.

Regulación del metabolismo
El metabolismo está minuciosamente regulado por tres niveles:

• 1) Acción Enzimática
Es la primera forma de regulación, de respuesta más inmediata, las cuales son capaces de cambiar su respuesta ante la presencia de moléculas efectoras estimuladoras o inhibidoras.

• 2) Concentración enzimática
Ello es el resultado de un balance entre la velocidad de síntesis y la velocidad de degradación. Cuando es necesario degradar una molécula, se aumenta la concentración de la enzima efectora para acelerar el proceso y al contrario.

• 3) Regulación Hormonal
Como se sabe las hormonas son mensajeros químicos segregados por diferentes glándulas endocrinas y transportadas generalmente a la sangre hasta otros tejidos y órganos en los que pueden estimular o inhibir alguna actividad metabólica específica. La hormona anabólica por naturaleza es la insulina y un ejemplo de hormona catabólica (a nivel muscular) es el Cortisol, y no debemos olvidarnos de la presencia de la adrenalina, las hormonas tiroideas y del glucagon en éstos procesos metabólicos.
Cristales de insulina.
Adaptaciones del organismo durante el ayuno
Es imprescindible para el cuerpo humano, mantener los valores de glicemia por encima de 60 mg%, lo cual es observado durante un ayuno corto o a una actividad física muy intensa. La importancia de ello radica, en que la célula nerviosa necesita de un aporte constante de glucosa, la cual es utilizada como combustible neuronal para la síntesis de ATP, y de ésta forma generar la energía necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso, ya que éste tipo de tejido no almacena glucosa como lo hace la célula muscular. Es por ello que cuando la glicemia es baja, el organismo hace todo lo posible por seguir manteniendo el combustible a nivel del cerebro, degradando o disminuyendo la actividad de otras estructuras o sistemas para su supervivencia.

Al disminuir los valores de glicemia en la sangre, se promueve la secreción de glucagon por el páncreas. Esta hormona activa los procesos de Glucogenolisis (degradación de glucógeno), con la consecuente liberación de glucosa a la sangre. Sin embargo, los depósitos de glucógeno se reducen rápidamente, al ello ocurrir, se activan los procesos de neoglucogénesis (formación de glucosa a partir de precursores).

La adrenalina es una hormona secretada por las glándulas suprarrenales y actúa cuando el organismo se ve sometido a condiciones de esfuerzo y tensión, actuando de forma similar al glucagon a través de la activación de la glucógenolisis. El glucagon actúa a nivel de la célula hepática, mientras que la adrenalina actúa tanto en la célula hepática como en la muscular.

Una vez que se agotan las reservas de glucógeno hepático, se activa la neoglucogénesis, por intermedio del glucagon que promueve a nivel de la célula adiposa la conversión de triglicéridos a ácidos grasos y glicerol. La glucosa utilizada por el músculo, es degradada hasta lactato, las proteínas musculares son degradadas a aminoácidos, los cuales son liberados a la sangre al igual que el lactato y el glicerol. Pudiendo entonces todos estos compuestos ser utilizados por el hígado para la formación de nueva glucosa (neoglucogenesis).

Las proteínas que son degradadas en el músculo, producen principalmente alanina, glutamina y glicina que luego serán utilizados en el hígado para la formación de glucosa.

En el tejido adiposo es estimulada la lipolisis por efecto del glucagon, aumentando así los niveles de ácidos grasos libres que contribuyen también para la neoglucogenesis. la lipolisis da origen a formación de cuerpos cetónicos, una forma de combustible para el cerebro, pero que no sustituye a la glucosa, evento que solo puede ocurrir durante el ayuno, cuando la concentración de cuerpos cetónicos es elevada en la sangre.

Así pues, hay una interdependencia entre las células hepáticas (que sintetizan glucosa para el cerebro), las células musculares (que aportan los substratos), y las células adiposas (que aportan los combustibles para obtener ATP, energía necesaria para que ocurra la neoglucogénesis).

Como se muestra, el ayuno, favorece la degradación del tejido muscular, la glucogenolisis, la neoglucogenesis, la cetogénesis y la lipólisis a nivel hepático.

El cortisol
Durante su secreción se observa un ritmo circadiano, produciéndose un pico máximo en la mañana, al momento de despertarnos, seguido de una reducción irregular durante la vigilia, alcanzando valores mínimos al momento de acostarse.

En situaciones de estrés (dolor intenso, traumatismos, intervenciones quirúrgicas, hipoglicemia aguda, fiebre, ansiedad, etc) ocurre un aumento agudo de la secreción de cortisol. Siendo su vida media de 60 a 90 minutos.

El cortisol se opone a algunas de las funciones de la insulina lo cual la convierte en hormona catabolica, promueve la neoglucogenesis (formación de glucosa), aumenta la glicemia, estimula la lipólisis y la cetogénesis al igual que el glucagon. Todos estos eventos ocasionan fatiga y pérdida de masa muscular, debido al exceso de conversión de aminoácidos en glucosa, y a una redistribución de las grasas en el cuerpo, siendo su estado mas critico la enfermedad de Cushing (generalmente por mal funcionamiento de la corteza adrenal).

El objetivo de mantener la masa muscular no es disminuir el nivel de colesterol fisiológico en sangre, ya que una deficiencia de éste puede originar fatiga y déficit neuronal, ello debido a la mala disponibilidad de glucosa en la sangre y por ende la ausencia de ésta como combustible muscular o cerebral.

Medicamentos como el «Lisodren», la aminoglutetimidina, la difenilhidantoina sódica, y ciertos barbitúricos suelen disminuir la secreción de cortisol. Sin embargo, es lo observado con las pruebas urinarias, aunque los niveles sanguíneos no se ven modificados.

Estados patológicos como la insuficiencia hepática y el hipotiroidismo, se ve retardada la liberación de cortisol de la sangre, favoreciendo la acumulación de grasa. En el hipertiroidismo, la eliminación del cortisol es elevada. Una alta concentración de estrógenos inducen a aumentar el cortisol. Sin embargo, en todos estos procesos, se manifiesta la secreción de ACTH (Hipofisiaria) que mantiene y promueve que los niveles de cortisol se mantengan estables en sangre incluso en presencia de estrés. No así, si hay algún impedimento o lesión a nivel hormonal central que impida que éste mecanismo preciso no se lleve a cabo.

No debemos olvidar recordar que el cortisol influye negativamente en la secreción de Hormona de crecimiento en el hombre.

Hormonas tiroideas y metabolismo

La tiroides es la glándula que mantiene el metabolismo del cuerpo en un nivel óptimo para cumplir todas sus funciones. Estimula el consumo de oxígeno de la mayoría de los tejidos corporales, ayuda a regular el metabolismo de los lípidos y de los carbohidratos, y es necesaria para el crecimiento y maduración de los tejidos.
Hormona tiroidea T3.
Su deficiencia acarrea lentitud mental y física, retardo de crecimiento y enanismo en los niños y adolescentes, su exceso conduce a desgaste corporal, nerviosidad, aumento de la tasa catabólica, etc.

Existen dos formas de hormona tiroidea, la T3 o triyodotironina y la T4 o tiroxina, siendo su concentración en sangre de 2 ngr/dl para T4 y de 0,3 ngr/dl para T3.

Se condidera que T4 es un reservorio de T3, siendo entonces la hormona activa la T3. Esto se explica por lo siguiente:

• La T3 es 4 veces más potente que la T4.
• La concentración de T3 en los órganos blanco es 10 veces mayor que la T4.
• Existe una reacción enzimática que convierte T4 en T3.
• Para que la T4 tenga cierta acción debe ser convertida a T3.

La conversión de T4 en T3 ocurre en los tejidos periféricos y en la hipófisis.

El efecto de la T3 más conocido es un aumento en el consumo de oxigeno en los tejidos, ya que aumenta el número de glóbulos rojos y el gasto cardíaco, para que así, los glóbulos rojos llenos de oxigeno lleguen a los tejidos, favoreciendo de ésta forma los procesos anabólicos, siempre y cuando los valores se mantengan dentro del rango considerado normal y no exista ningún otro evento causal que requiera el catabolismo de los tejidos o un exceso de secreción de T3.

Regulación farmacológica
Inhibidores de la síntesis de esteroides suprarrenales y la acción de los mismos:

AMINOGLUTETIMIDINA (Cytaderem)
Su acción es mediada por la inhibición del citocromo P-450 que cataliza el paso inicial y limitador de la velocidad de biosíntesis de todos los esteroides. También tiene un efecto inhibitorio sobre la enzima aromatasa, que permite la conversión de andrógenos en estrógenos. Se emplea tambien para inhibir la secreción de cortisol, principalmente en el síndrome de cushing. La dosis es de 250 mg cada 6 horas, con incrementos graduales de 250 mg semanales hasta alcanzar el efecto bioquímico deseado. Su uso indebido puede ocasionar insuficiencia suprarrenal.

KETOCONAZOL (Nizoral)
Es un antimicótico, a dosis mayores que las usadas como antimicótico es un inhibidor eficaz de la esteroidogenesis suprarrenal y gonadal. La dosificación para inhibir la estreoidogenesis es de 600 a 800 mg al día, administrados en dos dosis. Puede generar disfunción hepática, de leve a grave y puede poner en riesgo la vida si se esta tomando antihistaminicos (terfenadina, astemizol) por aparición de arritmias cardiacas.

TRILOSTANO (Modrastane)
Es un inhibidor de la progesterona en pregnonelona, así como de la síntesis del cortisol. Su dosificación es de 30 mg cuatro veces al día, y se incrementa de manera gradual cada tres a cuatro días hasta un máximo de 480 mg. Puede generar insuficiencia suprarrenal.

RU-486 (Mifepristona)
Ha recibido considerable atención debido a su uso como antiprogestágeno que puede terminar un embarazo temprano. No obstante a dosis altas, la mifepristona también bloquea al receptor de glucocorticoide, lo cual inhibe la regulación de retroalimentación del eje Hipotálamo hipofisiario suprarrenal. Puede originar isuficiencia suprarrenal aguda.

Algunos aminoácidos, como la glutamina, evitan la degradación proteíca. Análisis y recomendaciones
Quizás muchos de los conceptos que aquí se plantean, ya son bien conocidos, pero no está de más el revisar esos conceptos básicos que nos permiten entender el proceso metabólico de un individuo y así poder investigar y dejar la inquietud para indagar más sobre el tema. Aunque faltó hablar sobre a Hormona de Crecimiento, podemos orientarnos que el ejercicio, la insulina, la administración endovenosa de Arginina y la levodopa, son estimulantes de su secreción.
Tampoco es descabellado pensar que ingerir a altas dosis, los aminoacidos alanina, glutamina y glicina, ayudan a que las proteínas musculares no se degraden en altos porcentajes para estimular la neoglucogénesis.

Es lógico pensar que el cuerpo humano es un ente que se mantiene en estrecho equilibrio, si tratamos de descansar lo mas posible, no alterarnos ni estresarnos, y hacer ejercicio regularmente, es muy probable que la tasa catabólica se mantenga en el rango mas bajo.

No soy partidario del uso de medicamentos supresores de reacciones que el cuerpo amerita para preservar ese equilibrio, pues de una u otra forma lo estamos forzando y a veces, este tipo de medicamentos tiene un efecto rebote, agravando mas el temido cuadro catabólico.

Hay formas naturales, estrategias y suplementos que no afectan o no tienen ningún efecto secundario cuando previenen el estado catabólico. Un ejemplo de ello es la dieta anabólica o los precursores hormonales de la testosterona. Es cierto que faltan estudios, pero tampoco hay respuestas adversas sobre su uso, pues ya hace un buen tiempo que salieron al mercado.