vitargo

bueno aki hos dejo esta info sacada de la red… particualremente creo ke en el culturismo tiene poca cabida pero weno ke cada uno judgue por si mismo… un saludo a todos…

Eur.J.Appl.Physiol (2000) 81: 346-351

K.Piehl Aulin – K.Söderlund – E. Hultman

Tasa de resíntesis de glucógeno muscular en humanos
suplementados con bebidas conteniendo carbohidratos con
masas moleculares altas y bajas

Aceptado: 9 de setiembre de 1999

Extracto: En donde se analiza la tasa de síntesis de glucógeno muscular en las 2 a 4 horas
subsiguientes a la depleción por ejercicio, usando dos bebidas energéticas conteniendo
carbohidratos equivalentes, una conteniendo un poliglucósido con una masa molecular
media de 500 000 – 700 000 (bebida C), y una conteniendo monómeros y oligómeros de
glucosa con una masa molecular media de aproximadamente 500 (bebida G). La
osmolaridad era de 84 y 350 mosmol • 1.¹, respectivamente. Un grupo de 13 varones sanos
y bien entrenados bebieron las bebidas después de una sesión de entrenamiento y depleción
de glucógeno, una toma después de cada sesión de prueba. El total de carbohidratos
consumido fueron 300 g (4,2 g x kg¯¹) repartidos de la siguiente manera: 75 g mezclados
en 500 ml de agua inmediatamente después del entrenamiento y, luego la misma cantidad
30, 60 y 90 minutos más tarde. Se evaluaron la glucosa en sangre y la concentración de
insulina en reposo y cada 30 minutos durante el período de recuperación de 4 horas
subsiguientes. Los contenidos medios de glucógeno después del ejercicio fueron: en el
grupo C, 52.9 (SD 27,4) mmol glucosil-unidades por kg¯¹ (peso seco); en el grupo G, 58,3
(SD 35,4) mmol glucosil-unidades por kg¯¹(peso seco). La tasa media de síntesis de
glucógeno fue significativamente alta durante las primeras 2 horas iniciales en el grupo C,
comparado con el grupo G: 50,2 (SD 13,7) mmol por kg¯¹(peso seco) por h¯¹ en el grupo

C: y 29,9 (SD 12,5) mmol por kg¯¹ (peso seco) por h¯¹ en el grupo G. Durante las úktimas
2 horas, la tasa media de síntesis fue de 18.8 (SD 33.3) mmol por kg¯¹(peso seco) por h¯¹
en el grupo C: y 23.3 (SD 22,4) mmol por kg¯¹ (peso seco) por h¯¹ en el grupo G. Las
concentraciones medias de glucosa e insulina en sangre fueron las mismas de las primeras 2
horas. Nuestros datos indicaron que la osmolaridad de la bebida de carbohidratos puede
influenciar la tasa de resíntesis de glucógeno en músculo después de la depleción producida
por el ejercicio.
Introducción:

Por regla general admitimos que un ejercicio submáximo prolongado queda limitado por la
disponibilidad de los depósitos de glucógeno muscular y hepático, y que estos depósitos
aumentan con el consumo alto de carbohidratos. (Bergström y Hultman, 1967; Bergström et
al., 1967). También está probado que la tasa de la síntesis de glucógeno es mayor en los
músculos cuyos depósitos de glucógeno quedan agotados por el ejercicio (Bergström y
Hultman, 1966).

La tasa de síntesis de glucógeno subsiguiente al ejercicio es importante para los
atletas durante sesiones de entrenamiento con períodos frecuentes de ejercicios con
submáximos de peso, así como durante las competiciones especialmente cuando se realizan

varios períodos de entrenamiento intenso. La síntesis de glucógeno muscular a partir de
carbohidratos ingeridos depende del transporte de glucosa por la mucosa intestinal y la
membrana muscular, y de las enzimas responsables de la fosforilación y síntesis de
glucógeno.

Las concentraciones de glucosa en sangre están influidas por el flujo de glucosa
desde el estómago, vía intestino y hacia la sangre. La osmolaridad de una solución ingerida
puede interferir con la tasa de vaciado del estómago (Hunt et al.1985; Vist and Maughan,
1995). Por lo mismo, una alta osmolaridad puede retrasar el vaciado gástrico y la liberación
de glucosa en el intestino. También queda demostrado que la tasa de síntesis de glucógeno
muscular es mayor durante las 2 horas siguientes al ejercicio (Kiens et al.1990). En el
presente estudio intentaremos comparar la tasa de síntesis de glucógeno muscular durante
las primeras 2 a 4 horas que suceden a la ingestión de dos soluciones energéticas
equivalentes en carbohidratos, una con alta y la otra con baja osmolaridad.

Métodos

Sujetos

Participaron del estudio un grupo de 13 estudiantes de educación física, sanos, que entrenaban regularmente
ciclismo, carrera, natación y fútbol. La edad media era de 26 años (de 21 a 33 años), altura media 190 cm
(entre 175 y 200 cm), y peso medio de 82,1 kg (entre 65 y 96 kg). Todos dieron su consentimiento oral y
escrito y el Comité de Etica del Instituto Karolinska aprobó el estudio.

Protocolo

Se instruyó a los participantes para que no realizaran ningún ejercicio 2 días antes del experimento,
pidiéndoseles que consumieran una dieta equilibrada el día anterior a cada experimento. A las 8 de la mañana,
después de consumir un desayuno equilibrado consistente en café o te con pan, queso y zumo de naranja, los
sujetos acudieron 2 veces al laboratorio, con 1 semana de diferencia entre cada comparecencia. En cada
ocasión realizaron una rutina standard de ejercicios seguida por la ingestión de una o 2 bebidas. Cada sujeto
consumió un total de 300g de carbohidratos correspondientes a un valor medio de 4.2 g por kg¯¹ de peso
corporal (de 3,1 a 4,6 g por kg¯¹ de peso corporal). La bebida G contenía, por cada 500 ml de agua, 75 g de
glucosa monomérica y oligomérica procedente de almidón de maíz con un peso molecular de
aproximadamente 500, con una osmolaridad de 350 mosmol por 1¯¹. La bebida C contenía, por cada 500 ml
de agua, 75 g de un gran polímero de glucosa procedente de almidón de patata con un peso molecular de entre
500 000 y 700 000 con una osmolaridad de 84 mosmol por 1¯¹. Ninguna de las bebidas contenía sodio. Los
sujetos comenzaron bebiendo tanto las bebidas C como G. La bebida G con carbohidratos (Glucidex IT38) es
una producto de Lab. Roquette, Lille Cedex, Francia. La bebida de carbohidratos C (PU 24-002) proviene de
lab. Carbamyl AB, Krinstianstad, Suecia.

Procedimiento

El entrenamiento consistió en 60 min de carrera en cinta estática o al aire libre, seguidos de 60 minutos de
entrenamiento en bicicleta estática, y una serie sprints cortos en la bicicleta hasta el agotamiento. Esta rutina
fue diseñada para agotar todos los diferentes tipos de fibra posibles. Al terminar el ejercicio se insertaba un
catéter en la vena caliente y tomaban pruebas de sangre para determinar las concentraciones de insulina y
glucosa cada 30 minutos, a lo largo de las 4 horas de descanso subsiguientes, tal como aparece en el gráfico 1.
Se realizaron biopsias musculares del vasto lateral 5 minutos después de finalizar el entrenamiento, usando la
técnica descrita por Henriksson (1979). Una vez extraídas las muestras de sangre y músculo en los primeros 5
a 10 minutos después del entrenamiento, los sujetos consumieron 75 g de carbohidratos disueltos en 500 cc de
limonada sin azúcar (a temperatura ambiente) y, la misma cantidad (con un agregado de 50 ml de agua) se
consumió a los 30, 60 y 90 minutos después del entrenamiento. Se tomaron nuevas muestras de tejido

muscular de la otra pierna, 2 horas más tarde, y de la primera pierna 4 horas más tarde, desde un punto
diferente al de la primera extracción (ver Costill et al, 1988).
Fig 1: Esquema Experimental. Se sacó sangre cada 30 minutos durante la fase de recuperación
Se congelaron las muestras en nitrógeno líquido, y quedaron almacenadas a –80ª C hasta su análisis.
El contenido de glucógeno en los músculos se determinó usando el método modificado por Harris et al.
(1974). La actividad de la glucógeno-sintasa se determinó midiendo la incorporación de glucosa-uridindifosfato
UDP–14C en el glucógeno (Danforth, 1965). La actividad de la glucógeno-sintasa se expresó en
términos de actividad total en presencia de 6.0 mmol por 1¯¹G6-P y la forma I en presencia de 0,3 mmol por
1¯¹G6-P, expresado como porcentaje de actividad total. A lo largo del estudio se analizaron las
concentraciones de glucosa en las muestras de orina usando una cinta testigo de laboratorio (Boehringer
Mannheim). Las muestras de sangre fueron centrifugadas de inmediato en frío y el suero almacenado a –80ªC
hasta el momento de analizar las concentraciones de glucosa e insulina. La concentración de glucosa en
sangre se analizó usando el método fluorimétrico de Lowry y Passonneau (1972). (Farrand Optical co., Inc.
Ratio fluorimeter-2), y la concentración de insulina con un kit 10-6414-01 de radio-inmuno ensayo
(Pharmacia-Upjohn). La osmolaridad de las bebidas C y G se midieron usando un osmómetro (modelo 3D3,
Advanced Instruments Incorporated).
Análisis estadísticos
Se utilizaron las pruebas de rango definidos de Wilkinson para calcular entre pares de elementos. Un valor
P<0,05 se consideró significativo. Se calculó la regresión lineal simple de acuerdo con Pearson.
Tabla 1: Contenido medio (SD) de glucógeno muscular y tasa de síntesis a 0, 2 y 4 h después de entrenar, y
tasa de síntesis de glucógeno entre 2 y 4 horas.
Glucógeno, mmol · kg.¹ (peso seco) Tasa de síntesis, mmol · kg.¹ (peso seco) · h.¹

0h 2h 4h 0-2h 2-4h
GrupoC 52,9 (27,4) 153,3 (27,4)* 190.8 (61,5) 50.2 (13,7) # 18,8 (33,3)
GrupoG 58,3 (35,4) 118,1 (38,9)* 164,7 (49,9) 29.9 (12,5) 23.3 (22,4)

  • P <0,06 # P <0,06
    Entren. Recuperación
        • Bebida
          2h 0 2h 4h
          ¦---------------------¦-------------------------------¦---------------------¦
          …Biopsia
          -----------------------------------------------------Sangre

Resultados

En todos los sujetos el ejercicio produjo una reducción del glucógeno muscular, y los
valores medios pos-entrenamiento fueron de 52,9 8SD 27,4) mmol glucosil-unidades · kg.¹
(peso seco) y 58,3 (SD 35,4) mmol glucosil-unidades · kg.¹ (peso seco) en los grupos C y G
respectivamente (Tabla 1). 2 horas después del ejercicio y habiendo consumido 300 g de
carbohidratos, el contenido medio de glucógeno muscular aumentó significativamente

Fig 2: Resíntesis de glucógeno muscular alas 2 y 4 horas después de entrenar y consumir las bebidas C y G
(ver texto para detalles). Mean and SD *P <0.05

Actividad de la Glucógeno cintaza Porcentaje Activo de la Sintasa 1 en el total
1 + D umol · g
¯
¹ (peso seco) · min ¯ ¹

0h 2h 4h 0h 2h 4h

Grupo C 6,45(2,66) 8,13(2,60) 8,65(2,49) 39,76(12,21) 37,22(10,08) 34,72(10.10)
Grupo G 6,00(2,79) 8,82(2,16) 8,26(2,71) 40,96(8,71) 38.85(5,52) 35.51(8,31)

Tabla 2: Actividad promedio de la síntesis de glucógeno inmediatamente después de entrenar (0 h) y a las 2 y
4 horas de recuperación en los grupos C y G

(P <0,05) en ambos grupos y fue significativamente mayor (P <0,05) en el grupo C: 153,3
(SD 27,4) mmol glucosil-unidades · kg.¹ (peso seco) comparados con los 118,1 (SD 38,9)
mmol glucosil-unidades · kg.¹ (peso seco) en el grupo G. Los contenidos medios de
glucógeno muscular siguieron aumentando a lo largo de las 4 horas de recuperación sin
diferencias entre ambos grupos.

Figura 3: Concentraciones de glucosa en sangre antes y después de la ingestión de las bebidas C y G (ver
texto para detalles). Mean and SD

Fig 4: Concentraciones de Insulina antes y después del consumo de las bebidas C y G (ver texto para
detalles). Mean and SD

La tasa media de síntesis de glucógeno durante la 1era hora en el grupo C fue de
50,2 (SD 13,7) mmol glucosil-unidades · kg.¹ (peso seco) y de 29,9 (SD 12,5) mmol
glucosil-unidades · kg.¹ (peso seco) en el grupo G. (Fig. 2, Tabla 1). Las tasas promedio
durante el lapso siguiente de 2 a 4 horas fueron de 18,8 (SD 33,3) y 23,2 (SD 22.4) mmol
glucosil-unidades · kg.¹ (peso seco) · h.¹ en las bebidas de los grupos C y G
respectivamente (Tabla 1). En la Tabla 2 vemos la actividad media total de la glucógeno

sintasa y la forma I como porcentajes de la actividad total. Aparece una tendencia hacia la
disminución en la forma I con el aumento del contenido de glucógeno.

Tanto la glucosa en sangre como la concentración de insulina en los grupos C y G
no cambió significativamente en ningún momento durante el estudio, tal como parece en
Figs 3 y 4. Hubo grandes diferencias individuales en las concentraciones de insulina
marcadamente notables a los 120 minutos. En ningún momento del estudio se detectaron
valores de glucosa en orina.

Tabla 3: Sumario de datos relativos a la síntesis de glucógeno muscular 2 y 4 horas después del
entrenamiento. Se convirtieron los datos en peso seco usando el factor 4,3 si consideramos un contenido de
agua del 77%

Autores Tipo, concentración y
dosis de carbohidratos
administradosTipo de administración
e intervalos de tiempo
Cantidad
total
administrada
Síntesis de
glucógeno
muscular
mmol · kg ¯ ¹
(peso seco) h¯ ¹
------------------0-
2 h 0-4 h

Machlum et al (1977) Alimentos sólidos Comida, después de entrenar 30,9
Machlum et al (1978) Monómero de Glucosa 59%
1,4g · kg ¯ ¹ bw Solución 15 min después de entrenar 100 30.5
Blom et al (1987) Monómero de Glucosa 30%
0,7g · kg ¯ ¹ bw Solución 0 y 2 h después de entrenar 103 32,2 29,0
Monómero de Glucosa 30%
1,4g · kg ¯ ¹ bw Solución 0 y 2 h después de entrenar 207 38,7 29,0
Ivy et al (1988 a) Polímero de Glucosa 25%
2,0 g · kg ¯ ¹ bw Solución 0 h después de entrenar 140 33,1 25,6
Ivy et al (1988 b) Polímero de Glucosa 50%
1,5 g · kg ¯ ¹ bw Solución 0 y 2 h después de entrenar 225 22,3
Polímero de Glucosa 50%
3,0 g · kg ¯ ¹ bw Solución 0 y 2 h después de entrenar 450 24,9
Reed et al (1989) Polímero de Glucosa 50%
3,0 g · kg ¯ ¹ bw Solución 0 y 2 h después de entrenar 223 26,2 21,9
Alimentos sólidos
3,0 g · kg ¯ ¹ bw Arroz/tarta de plátano, 0 y 2 horas
después de entrenar 223 27,0 23,6
Monómero de Glucosa 20%
0,8 g · kg ¯ ¹ bw h¯ ¹ Perfusión contínua durante 4 h 223 30,1 24,0
Piehl-Aulin et al. Monómero de Glucosa 15%
(estudio presente) 4,2g · kg ¯ ¹ bw Solución 0, 30, 60, 90 y 120 min 300 29,9 26,6
Polímero de Glucosa 15%
4,2 g · kg ¯ ¹ bw Solución 0, 30, 60, 90 y 120 min 300 50,2 33,0

Discusión

En el presente estudio, la tasa de síntesis de glucógeno muscular durante las 2 horas
siguientes al ejercicio, consumiendo una solución de carbohidratos de baja osmolaridad, fue
significativamente alta comparada con la registrada con una solución energética equivalente
de carbohidratos de alta osmolaridad. No conocemos estudios que analicen la tasa de
resíntesis de glucógeno muscular posterior al ejercicio comparando el consumo de bebidas
de carbohidratos isoenergéticas compuestas predominantemente por monómeros de glucosa
y otras con grandes polímeros de glucosa.

Estudios anteriores demuestran una rápida síntesis de glucógeno muscular en los
depósitos vacíos de los músculos después del consumo de carbohidratos. (Bregström y
Hultman, 1966, 1967; Bergström et al, 1967; Piehl 1974; Kiens et al, 1990). En la Tabla 3

presentamos un breve sumario de estudios anteriores referidos a la tasa de síntesis de
glucógeno en las 2 y 4 horas de recuperación después de una sesión de entrenamiento. En la
mayoría de ellos los carbohidratos se administraron oralmente en cantidades que iban de
0,7 a 3,0 g de glucosa por kilo de peso corporal, en forma de solución consistente en una
combinación de glucosa y polímeros de glucosa con cadenas relativamente cortas de
glucosa como suplemento alimentario no específico de carbohidratos. La tasa media de
síntesis de glucógeno durante las primeras 2 h varió de 22,3 mmol · kg.¹ (peso seco) · h.¹ a
38,7 mmol · kg.¹ (peso seco) · h.¹ (Maehlum et al.1977, Blom et al.1987; Ivy et al.1988ª, b;
Reed et al, 1989). 1978; Pocas diferencias se apreciaron en la tasa de síntesis al incrementar
la carga de carbohidratos de 0,7g · kg.¹ (peso corporal) a 1,4 g · kg.¹ peso corporal (Blom
et al, 1987).

En nuestro estudio, al proveer una cantidad suficiente de carbohidratos con la
bebida G, la tasa de almacenamiento de glucógeno y las concentraciones de glucosa e
insulina en sangre coincidieron con las de anteriores estudios. Sin embargo, después de la
ingestión de la bebida C, compuesta predominantemente de polímeros de glucosa, se
observó una significativamente alta tasa de síntesis de glucógeno muscular en las primeras
2 horas subsiguientes al entrenamiento, sin que observaran aumentos en las concentraciones
de azúcar o insulina en sangre.

La concentración de azúcar en sangre subsiguiente a la administración de
carbohidratos por boca depende la entrada de glucosa en el intestino, del transporte a través
de la mucosa intestinal a la sangre y del consumo de glucosa por la célula muscular. Hunt et
al (1985) describieron que la tasa de vaciamiento gástrico es unos 20 min más rápida con la
ingestión de una solución de almidones que con la ingestión de una solución de glucosa
energéticamente equivalente. Forster et al (1980) descubrieron que el estómago vaciaba
más rápido una solución de polímeros de glucosa al 5% que una solución de monómeros de
glucosa energéticamente equivalentes, mientras que tanto soluciones más concentradas de
polímeros de glucosa y de glucosa se vacían a tasas similares. Sole y Noakes (1989)
demostraron que el consumo de una solución de polímeros de glucosa al 15% posee una
tasa de vaciamiento gástrico más rápida comparada con una solución de monómeros de
glucosa al 15%. Estos últimos autores calcularon también una aportación
significativamente mayor de carbohidratos al intestino con las soluciones de polímeros.

Tras el consumo de una solución de polímeros de glucosa al 10% comparándola con
otra monomérica al 3%, Nävery et al (1989) demostraron un alza equivalente tanto de
glucosa en sangre como de concentraciones de insulina en suero, y un aumento en los
niveles máximos cuando se emplea la solución de polímeros. Sin embargo no se han
llevado cabo comparaciones entre soluciones energéticamente equivalentes. Vist y
Maughan (1994) descubrieron que una solución concentrada de polímeros de glucosa (al
18%; 237 mosmol · kg.¹) posee una tasa de vaciado gástrico mayor que otra solución de
glucosa isoenergética (1300 mosmol · kg.¹). Estos hallazgos sugieren que una solución de
carbohidratos polimérica vaciará más rápidamente del estomago al intestino que una
solución monomérica isoenergética, resultando en una disponibilidad más rápida de
carbohidratos hacia el intestino. Nuestros resultados pueden, por lo tanto, explicar por un
lado un vaciado gástrico más rápido y por otro una llegada más rápida de carbohidratos al
intestino.

Se ha demostrado que la glucosa en sangre accede a la célula gracias a un medio de
transporte inducido por la insulina y relacionado con el contenido de proteína GLUT-4 en
la membrana muscular (Henrikson et al. 1990; Kern et al,1990; Brozinick et al, 1994; Mc

Coy et al, 1996). El consumo de glucosa (no insulino dependiente) estimulado por el
ejercicio también está relacionado con el contenido de proteína GLUT-4 de la membrana
plasmática (McCoy et al, 1996). No está totalmente comprobada la duración de este
transporte no-insulino dependiente en el músculo humano, pero sí en el de ratas, donde se
informó de una mengua progresiva entre 2 y 2 horas y media después del ejercicio. Ivy et al
(1988ª) demostraron que un retraso de 2 horas en la ingestión de una solución de polímeros
de glucosa al 25% al terminar el ejercicio, daba una tasa de 1/3 del total de síntesis de
glucógeno obtenido con la ingesta inmediata después del esfuerzo. Esta mengua aparecía
incluso con valores de glucosa en sangre, concentración de insulina y actividad de la
enzima glucógeno-sintasa similares bajo ambas condiciones. La razón para esta tasa
menguante en la síntesis de glucógeno 2 horas más tarde puede deberse a una reducción en
el consumo de glucosa no-insulino dependiente por la membrana celular. Estos datos
indican que el consumo de glucosa no insulino-dependiente inducido por el ejercicio puede
aumentar inmediatamente al final del entrenamiento depletor de glucógeno, contribuyendo
a nuestras presentes conclusiones. En resumen, la combinación de una llegada más rápida
de glucosa la intestino con el consumo más rápido de glucosa por la célula muscular
inmediatamente después del ejercicio, puede enmascarar un aumento en la entrada de
glucosa en sangre por el intestino y dar como resultado sólo pequeños cambios en la
concentración de glucosa en sangre.

La actividad de la glucógeno-sintasa parece ser un factor limitador de la tasa de
síntesis de glucógeno muscular. En este estudio no hemos podido demostrar esta
proposición. Sin embargo, Ivy et al. 81988ª) y Greiwe et al (1999) demostraron tasas
aumentadas de glucógeno-sintasa sin diferencias en la actividad de la glucógeno-sintasa. La
enzima existe en dos formas interconvertibles: La forma D dependiente de la glucosa-6fosfato
y la forma I dependiente de la glucosa-6-fosfato. Danforth (1965) demostró que la
actividad de la sintasa I estaba inversamente relacionada con el contenido de glucógeno,
algo también demostrado en otro estudio de Hultman et al , 1971

El flujo sanguíneo aumentado hacia el músculo durante el ejercicio disminuye
rápidamente al final de éste, y retorna a los valores previos a la sesión de entrenamiento
entre 15 a 45 minutos en la fase de recuperación (Saltin, 1984). Con todo, un flujo
sanguíneo mayor durante los primeros minutos después del ejercicio acompañados de una
tasa más rápida de vaciamiento gástrico pueden contribuir a una entrega aumentada de
glucosa al músculo después de haber consumido la bebida C.

Recapitulando, nuestros resultados indican que el consumo de una solución de
carbohidratos conteniendo polímeros de glucosa de baja osmolaridad restaurarán el
glucógeno muscular con más rapidez que una solución energéticamente equivalente
conteniendo monómeros de alta osmolaridad, durante las primeras 2 horas que siguen al
entrenamiento, cuando el contenido de glucógeno es bajo. La hipótesis de un vaciado
gástrico más rápido y de un acceso de la glucosa al intestino junto con un consumo
estimulado de glucosa no-insulino dependiente por la célula muscular, posterior al
ejercicio, así como los mecanismos responsables de éstos merecen nuevas investigaciones.

Agradecimientos: Este estudio fue financiado con el aporte de Carbamyl AB, Krinstianstad, Suecia. Roquete, Lille Cedes, Francia, puso
generosamente a nuestra disposición el producto Glucidex. Los autores agradecen a Gunille Hedin por su valiosa asistencia técnica.

Referencias

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Mejoramiento de la Tasa de Vaciado Gastrico en humanos con un polímero de
glucosa con propiedades emulsionantes

J.B.Leiper, K. Piehl Aulin & K. Soderlund

Dept. de Cierncias Biomédicas, Universidad de Aberdeen, UK, y Dept de Ciencias Médicas,
Universidad de Uppsala/LIVI, Falun, y Dept. de Fisiología y Farmacología , Instituto Karolinska,
Universidad de Estocolmo, Colegio de Educación Física y Deportes, Estocolmo, Suecia.

Leiper JB, Aulin KP, Soderlund K. Mejoramiento de la tasa de vaciado gástrico en
Humanos con un polímero de glucosa con propiedades emulsionantes.

Tema: La densidad energética de una bebida nutritiva es uno de los factores principales
que influyen sobre al vaciado gástrico de la solución, mientras se supone que la
osmolaridad y viscosidad no influyen decisívamente sobre aquél.

Método: Se determinó la tasa de vacíado gástrico de dos soluciones isoenergéticas de
carbohidratos con diferente osmolaridad y viscosidad usando una técnica doble de
aspiración y toma de testigos gástricos. Se estudiaron seis varones sanos en dos
ocasiones, usando aproximadamente una solución de 550 ml conteniendo 13,5% de
carbohidratos, en dos presentaciones: a) bebida G: conteniendo una combinación de
monómeros y oligómeros de cadena corta de glucosa y b) bebida C: conteniendo
polímeros de glucosa de cadena larga compuesto de un 78% de amilopectina y un 22%
de amilosa.

Resultados: El tiempo medio de vaciado (t1/2) para la bebida C, viscosa y marcadamen-
te hipotónica (62 mosmol/kg) fue más rápido (17,0 (6,2-31.4) min) que el de la bebida
G, moderádamente hipertónica (336 mosmol/kg) (32,6 (25,2 – 40,7) min.) La cantidad
(media) de carbohidratos aferentes al intestino delgado fue mayor durante los 10 min.
siguientes a la ingestión de la bebida C (31,8 (15,8 – 55,9) g) que con la bebida G (14,3
(6,8 – 22,2) g). Sin embargo, no aparecen diferencias en la glucosa (P = 0,73) o
concentración de insulina en sangre (P = 0,38) en ningún punto despues de la ingestión
de ambas bebidas. Conclusión: Los resultados de este estudio demuestran que el
carbohidrato presente en la bebida C, a pesar de su propension emulsionante, abandona
el estómago más rápido que la solución isoenergética de carbohidratos (bebida G) sin
potenciar un aumento en los niveles de glucosa o insulina en sangre.

Palabras clave: Carbohidratos; energía; densidad; vaciado gástrico; glucosa;
osmolaridad.

J.B.Leiper, Dept. de Ciencias Biomédicas, Escuela Universitaria de Medicina,
Foresterhill, Aberdeen AB25 2ZD, UK (fax: +44(0)1224-662990)

El vacíado gástrico es un proceso altamente regulado que se realiza merced a la interacción de las
fuerzas propulsoras de la inmediata elasticidad gástrica y la actividad contráctil antral, y la presión
inhibitoria resultante de la contracción duodeno-pilórica (1). Las características físicas y químicas de un
alimento influyen sobre la tasa de vaciado de este alimento en el estómago (2-4). Dos de los mayores
factores reguladores reconocidos del vacíado gastrico de bebidas nutritivas son el volumen en el
estómago (5-7) y la densidad energética de la solución (5-7-9). Para una solución determinada, el
volúmen de vacíado del estómago por unidad de tiempo es directamente proporcional al volúmen total del
estómago, y este es un efecto controlado por los receptores situados en la mucosa gástrica que responden
a la distensión del estómago (1).

La densidad creciente de un nutriente ralentiza la tasa de vacíado gástrico y los receptores
reguladores de esta respuesta se encuentran fuera del estómago (2). Sorprendentemente, la tasa de vacíado
gástrico se regula de tal modo que las cantidades isoenergéticas de carbohidratos, proteínas o grasas
acceden al duodeno de soluciones que contienen estos nutrientes (8, 9). Desconocemos los mecanismos
por los que el sistema regulador detecta la energía todavía no metabolizada procedente de varias fuentes,
pero no son factores primordiales detectados por los receptores ni la osmolaridad del quimo duodenal ni
la de los nutrientes hidrolizados de los alimentos (10, 11). Otros factores como la osmolaridad,
viscosidad, contenido ácido, pH y temperatura de las soluciones ingeridas influencian la regulación del
vaciado gástrico (3), aunque se consideran efectos relatívamente menores comparados con los del
volúmen y la densidad energética (12). Por ello nos quedamos perplejos ante una tasa de restauración
70% más rápida del contenido de glucógeno muscular que tiene lugar dentro de las 2 horas siguientes a la

depleción producida por el ejercicio, consumiendo una bebida que contiene un carbohidrato basado en el
almidón de la patata (Carbamyl PU 24-002), comparada con la producida por el mismo volúmen de una
bebida isoenergética que contiene oligómeros de glucosa de bajo peso molecular derivados de almidon de
maíz (Glucidex IT 38) (13). Aunque se nos ocurren diferentes razones para explicar este efecto, el más
plausible es que la tasa de vacíado gástrico y, por lo mismo, la biodisponibilidad fueron más rápidas con
la solución de Carbamyl (bebida C) que con la solución de Glucidex (bebida G) con una osmolaridad
mayor a la de la bebida C. Sin embargo, el efecto de la osmolaridad de las soluciones de carbohidratos en
las concentraciones empleadas (13,5%) no parece haber influenciado marcádamente sobre el vacíado
gastrico (11), y la alta viscosidad de la bebida C debería, más bién, retrasar el vacíado gástrico (14, 15).

Las presentes investigaciones examinan la tasa de vaciado gástrico de soluciones isovolémicas e
isonenergéticas de Carbamyl o Glucidex que contienen exclusívamente carbohidratos.

Materiales y Métodos:

Se empleó una técnica de aspiración gástrica de dos testigos para medir la tasa de vacíado gastrico (16).
Se ocuparon seis varones sanos sin historia clínica de transtornos gastrointestinales o metabólicos para
este estudio. Sus características físicas eran las siguientes: edad promedio: 23 años (20-27 años); altura:
1,80 m (1,73 – 1,93 m) y peso corporal, 81 kilos (64 – 83 kg). Antes de la prueba principal se seleccionó
entre todos los aspirantes a seis sujetos que pudiesen ser intubados con éxito con un tubo orogástrico.
Durante este proceso, los sujetos elegidos se sometieron a la mayor parte del protocolo para establecer el
posicionamiento corecto del tubo en el estómago y familiarizarlos con las características del experimento.
Los sujetos firmaron un consentimiento antes de tomar parte en este estudio. El Comité de Etica del
Instituto Karolinska –donde tuvo lugar el experimento- aprobó el protocolo experimental, que esta de
acuerdo con la Declaración de Helsinki.

Los carbohidratos empleados para la prueba fueron Carbamyl PU 24-002 (Carbamyl AB,
Krinstianstad, Suecia), un polímero de glucosa proveniente de la patata con un peso molecular medio
entre 500.000 y 700.000, consistente de un 78% de amilopectina y un 22% de amilosa; y el Glucidex IT
38 (Roquette Freres, Lille, Francia), una combinación de un 15% de jarabe deshidratado de glucosa, 13%
de disacáridos y 72% de polisacáridos, con un peso molecular medio de 500, proveniente del almidón de
maíz. Las dos soluciones sometidas a estudio constaron de 75 g de carbohidratos de la marca Carbamyl y
Glucidex disueltos en 500 ml de agua del grifo. Esto dio como resultado un volumen de ingestión medio,
para la bebida C (560 (540-570) ml) y, para la bebida G (555 (550-560) ml) ambas con un contenido
similar contenido de carbohidratos (13,5%) y densidad energética total ( 1.29 MJ). Mientras el producto
Glucidex se disolvió rápidamente en agua produciendo una solución de baja viscosidad con una
osmolaridad media de 336 (330-349) mosmol/kg, el producto Carbamyl tuvo que ser mezclado con una
batidora electrica (Mixer Billy HR, Philips, Estocolmo, Suecia), y la solución obtenida fue una crema
homogénea con osmolaridad de 62 (60-64) mosmol/kg. Ambas soluciones se consumieron dentro de los
60 minutos siguientes a su preparación. En suspensión, y tras ser mezclada con agua, Carbamyl formó
lentamente una gruesa pasta y, cerca de 6 horas más tarde formó una matriz sólida que no pudo ser
perforada con una pipeta o el extremo de una jeringa. Todos los análisis de las soluciones y los aspirados
de estómago tuvieron lugar dentro de los 60 minutos después de haber concluído las pruebas y, por lo
tanto, no durando no más de 3 horas desde la preparacion de las soluciones y la conclusión de las pruebas.
No se observaron aumentos en la viscosidad en ninguna de las soluciones o aspirados analizados durante
este lapso de tiempo.

Despues de la selección y familiarización, los sujetos fueron estudiados en dos ocasiones,
separadas por un mínimo de 5 y un máximo de 9 días. Todas las pruebas se realizaron con los sujetos
sentados en reposo y con un ayuno mínimo de 6 horas. Se pidió a los sujetos que siguieran un mismo
patrón de actividad y consumieran la misma dieta sin ingerir alcohol en la 24 horas previas al día del
estudio. Los estudios tuvieron lugar a mitad de la mañana o a última hora de la tarde; cada sujeto llegó al
laboratorio a la misma hora del día para ambas pruebas. El tratamiento quedó diagramado usando un
esquema cruzado en dos direcciones, y a los sujetos analizados se les vendaron los ojos. A todos se les
introdujo un tubo gastroduodenal (French Levine, sonda 14, Vygon, Ecouen, Francia), posicionada en el
estómago. El volúmen total preparado de la solución de prueba (volumen medio 558 (540-570) ml)
contenía 20,0 ± 0,1 mg/l (medio ± s ) de fenol rojo como marcador no-absorbible (17). La temperatura de
la solución era esencialmente la misma en ambos tratamientos y oscilaba entre 19 y 21° C. Se inyectaron
las soluciones en el estómago por el tubo orogástrico usando dos jeringas con catéteres de 60ml (Beckton
Dickinson Ltd, Cowley, UK). Se usaron las jeringas para asegurarse que la bebida viscosa C fuera
transferida rápidamente al estómago; se completó este procedimiento tomó menos de 60 segundos para
todas las soluciones. Aunque las soluciones de prueba fueron inyectadas en el estómago, nos referiremos
a ello como ingestión.

Se midió el vaciado gástrico usando el método decrito por Beckers y eq. (16), Aquí se describe
brevemente este método. Se recoge una muestra de la solución antes de empezar la prueba.
Inmediatamente antes de ingerir la solución, se remueve por aspiración todo el pósible contenido residual
del estómago lavado. Una vez ingeridas las soluciones de prueba, se mezclan los contenidos del estómago
usando una jeringa de 60 ml para aspirar y re-inyectar inmediatamente 20-30 ml al menos 10 veces; esta
mezcla tiene lugar durante 1 minuto aproximadamente. Seguidamente se toma una muestra (2,5 ml) del
aspirado gástrico para calcular el volumen residual gástrico antes de la ingestión de la solución de prueba.
Nueve minutos depués de la ingestión de la solución de prueba, se mezclan los contenidos gástricos como
se describe más arriba, y se aspira un testigo (2,5 ml). Diez minutos depués de la ingestión de la bebida de
prueba, se agregan 5 ml de solución de 250 mg/l de fenol rojo, a los contenidos antes de tomar un
segundo testigo (2,5 ml) por aspiración 11 minutos después de la ingestión. El cálculo de los volúmenes
de los dos testigos serán tratados como los de la prueba realizada a los 10 minutos. De las concentraciones
de tintura obtenidas de los testigos se calcularan el volumen total en el estómago y el volumen remanente
de la solución de prueba en los diferentes momentos. La diferencia entre el volumen gástrico total y el
volumen de la solución de prueba es el volúmen de secreción gástrico y de saliva tragada. Se repetirá este
procedimiento con intervalos de 10 minutos durante 60 minutos despues de la ingestión de la solución de
prueba. Se aumentó la concentracion de fenol rojo de 250 a 500 mg/l, en la alicuota de 5 ml agregada a
los 40 minutos y en los puntos subsiguientes de recolección, para mejorar la densida del método (11). Al
final de este período, se inyectaron 100 ml de agua destilada en el estómago, y su contenido mezclado y
removido por aspiración. Al final del estudio se calculó el volúmen gástrico partiendo de la
concentración de tintura en la solución obtenida por aspiración; se usó este procedimiento para medir el
volumen gástrico, siguiendo el método de Beckers y eq.(16) y para verificar que el tubo gástrico seguía
bien posicionado. Se analizó espectrofotométricamente el fenol rojó después de su dilución (1:20) con un
buffer NaOH-NaHCO3 (250:500mmol/l, pH 9,7), y se midió la osmolaridad por la depresión del punto
de enfriamiento (Osmómetro Roeblin modelo 13, Labex AB, Helsingborg, Suecia).

Se calculó la cantidad de energía aferente al intestino delgado multiplicando la cantidad de
carbohidratso 8en gramos) contenida en el alimento de prueba vacíado por el estómago por la energía
contenida en un 1 g de carbohidrato (17,22 kJ).

Se tomaron muestras de sangre con una canula (Venflon 2 18G/32mm; BOC Ohmeda AB,
Helsingborg, Suecia) de la vena antecubital: 5 minutos después de la inserción de la cánula se tomó una
prueba (basal 1) y 5 minutos más tarde una segunda prueba (basal 2). Se tomaron pruebas adicionales de
sangre 2, 5, 10, 15, 20, 30, 45 y 60 minutos después de la ingestión de las bebidas de prueba. Se midió
inmediatamente la concentración de glucosa empleando una técnica química seca (Accutrend alpha;
Roche Diagnostics Scandinavia AB, Bromma, Suecia). Los testigos se tomaron a partir de la
centrifugación de los coágulos. Se midió la osmolaridad del suero en el mismo día de extracción
(Osmometro Roeblin modelo 13): se congelaron alícuotas del suero a –20° C para una determinación
posterior de los niveles de insulina por radioinmunoensayo (RIA kit 52-1797-07; Pharmacia Upjohn,
Estocolmo, Suecia) y albúmina empleando una técnica química seca (Vitros 250: Johnson & Johnson,
Estocolmo, Suecia).

Analisis Estadísticos

Inicialmente se examinó la distribución de los datos usando el cálculo de probabilidades y un
coeficiente de correlacion derivada. Todos los datos referidos a vaciado gástrico, glucosa en sangre,
insulina y albúmina estaban anormalmente distribuidos, mientras que los datos de la osmolaridad en suero
entraban dentro de la normalidad. Los datos que no estaban normalmente distribuídos fueron analizados
usando el análisis de variable bifásica no paramétrico de Friedman, con factores para los sujetos y
tratamiento solamente cuando fuese apropiado. Se establecieron diferencias en paralelo en algunos casos,
usando la prueba de Wilcoxon de filas señaladas y coincidentes. Cuando se hallaron datos razonables de
distribución normal, se realizaron análisis estadísticos usando una prueba de análisis de medidas repetidas
de variabilidad (ANOVA) con factores para sujetos, tratamientos y períodos en el modelo, o cuando fue
necesario, factores para sujetos y tratamiento en el modelo. En casos puntuales se realizó una prueba de
filas múltiples de Tukey para establecer diferencias entre los tratamientos. En todas las pruebas se
empleó un nivel convencional del 5% para determinar el significado estadístico. Los datos normalmente
distribuídos aparecen descritos como promedio ± s mientras no se describen datos no paramétricos como
medio en la hilera de valores mínimos y máximos.

Tabla 1: Volumen medio total remanente en el estómago despues de la ingestión de las bebidas C y g.
Volumen medio (ml) remanente en el estómago

Hora (min) Bebida C Bebida G Valor P

0 580 (546-588) 566(558-580) 0,230
10 407 (167-480) 481 (416-534) 0,130
20 261 (182-483) 424 (378-466) 0,046
30 204 (161-340) 364 (299-383) 0,020
40 157 (135-311) 311 (257-337) 0,020
50 125 (91-274) 249 (204-308) 0,031
60 94 (8-232) 197 (161-277) 0,093

Resultados

El volumen total de fluídos en el estómago en todo momento incluye no sólo la solución de prueba
ingerida sino cualquier otro fluído residual, secreciones gástricas y saliva tragada. Inmediatamente
después de la ingestión de las soluciones de prueba el volúmen total en el estómago (Tabla 1) fue similar
en ambos casos. A lo largo del período de evaluación de 60 minutos el volumen total remanente en el
estómago fue mayor después de la ingestión de la bebida G que con la bebida C (P= 0,002). Las
diferencias entre los volúmenes totales de los estómagos en ambos casos se hicieron evidentes dentro
delos 20 minutos después de la ingestión (P= 0.046) y estas diferencias permanecieron hasta el punto de
muestrreo de los 50 minutos (P= 0,031). Al final del período de evaluación, aunque el volumen
remanente en el estómago parecía ser menor en el caso de la bebida C que en el de la bebida G, no se
detectó ninguna diferencia (P= 0,093) . El volúmen total gástrico al final del estudio fue esencialmente el
mismo tanto en la bebida C (101 (8-230) y 94 (8-232) ml, respectivamente; P= 0,87), como en la bebida
G (191 (157-281) y 197 (161-277) ml, respectivamente; P= 0,52) ya sea calculado a partir dela
concentración de tintura en la solución resultante del lavado por aspiración o con el método de Beckers y
eq.(16).

El remanente de la bebida de prueba en el estómago se calculó separádamente al total del
volumen del estómago y aparece en la Fig. 1. Mientras que la bebida C tuvo un vacíado exponencial del
estómago, la bebida G siguió un patrón más lineal. La tasa de vacíado gástrico de la bebida C fue más
rápido que la de la bebida G (P= 0,001). Las diferencias entre ambas soluciones se hicieron evidentes a
los 10 minutos de la ingestión (P= 0,045) y estas diferencias permanecieron a lo largo del restante período
de evaluación. El tiempo necesario para vaciar la mitad de las soluciones de prueba (t ½ ) del estómago se
calculó siguiendo la linearización logarítmica de los datos. El t ½para la bebida C fue 17.0 (6,2-31,4)
min, sustancialmente más rápido (P= 0,013) que el de la bebida G (32,6 (25,2-40,7) min).

La tasa de entrada de carbohidratos y, subsecuentemente de energía, al intestino delgado fue similar en
cada periodo de 10 minutos siguiente a la ingestión, siendo la tasa de entrada de carbohidratos al intestino
delgado más rápida con la bebida C que con la G (P= 0,031) y consecuentemente las tasas fueron

similares para ambas soluciones (P= 0,24). La entrada acumulativa de carbohidratos al intestino delgado
fue, por lo tanto mayor, (P= 0,005) con la bebida C que con la G.
La disparidad entre la cantidad de carbohidratos aferentes al intestino delgado no quedó reflejada
por ninguna diferencia entre los niveles de glucosa en sangre, insulina o albúmina entre una y otra toma
de testigos. (Tabla II). Aparecieron grandes diferencias inter-individuales en los niveles medidos
circulantes de glucosa, insulina y albúmina en ambos casos, que quizas puedan haber oscurecido las
verdaderas diferencias de respuesta a las dos bebidas diferentes.
La osmolaridad en suero permaneció esencialmente invariable a lo largo de la recolección de
testigos en las bebidas C y G (Fig.3) y tampoco aparecen diferencias entre ellos. Aumentó la osmolaridad
de los aspirados gástricos subsiguiente a la ingestión de la bebida C; en cambio, disminuyó la
osmolaridad de los mismos tras la ingestión de la bebida G (Fig.4).
Tabla II: Niveles medios de glucosa en sangre, insulina y albúmina, en ambos casos


Tiempo


Basal 1 Basal 2 2 min 5 min 10 min 15 min 20 min 30 min 45 min 60 min


Glucosa en sangre (mmol/l)
Pruebas
Bebida C 5,3 5,3 5,3 5,5 6,0 6,6 7,1 7,8 8,7 8,2
(4,9-5,9) (4,8-5,6) (5.0-6,1) (5,1-6,7) (5,3-7,2) (5,6-7,8) (6,0-8,9) (6,8-9,6) (5,4-13,1) (4,3-13,0)
Bebida G 5,2 5,4 5,2 5,4 5,9 6,6 7,4 7,9 8,4 7,4
(4,7-5,9) (4,6-5,7) (4,7-5,5) (4,6-6,4) (5,5-7,0) (5,6-8,0) (6,8-9,0) (6,5-10,7) (6,9-10,3) (5,8-11,0)
Insulina en suero (µunidades/ml)
Pruebas
Bebida C 6,5 6,6 6,8 8,8 16,0 21,5 27,0 36,0 42,0 49,5
(5-8) (4-9) (5-9) (5-13) (10-25) (16-32) (21-48) (32-59) (28-98) (20-86)
Bebida G 7.6 7,0 7,0 10,0 21,5 29 40,0 47,5 54,5 57,0
(5-10) (5-13) (5-11) (6-14) (8-33) (12-49) (18-77) (22-111) (24-103) (16-128)
Albúmina en suero (g/l)
Pruebas
Bebida C 45 43 42 42 43 42 41 42 42 42
(43-47) (40-47) (41-46) (41-46) (41-45) (40-45) (40-45) (40-44) (38-44) (40-44)
Bebida G 44 44 43 43 43 42 43 42 42 42
(40-44) (40-44) (38-44) (37-44) (37-45) (38-44) 38-44) (37-43) (38-43) (38-44)
Discusión:
El presente estudio demuestra que una solución de carbohidratos altamente hipotónica se vació antes del
estómago que una solución isoenergética de carbohidratos de igual volúmen y mayor osmolaridad.
Aunque existieron significartivas diferencias en la tasa de vaciamiento y de entrada de los carbohidratso

en el intestino delgado, no existen diferencias entre los niveles circulantes de glucosa, insulina o albúmina
entre ambas pruebas.

El agua y los nutrientes dietarios se absorben principalmente en la región próxima del intestino
delgado. El estómago funciona principalmente como un depósito que permite a una considerable cantidad
de la ingesta llegar a la superficie absorbente del intestino delgado. Por ello la tasa de vaciamiento del
contenido gástrico afecta a la velocidad de absorción.

La densidad energética de los contenidos en el estómago es normalmente la principal reguladora
de la tasa de vaciamiento de volúmenes similares de soluciones nutritivas (5, 7-9, 11). La tasa de
vaciamiento de la bebida G con una solución del 13,5% de carbohidratos es tal como se espera de una
solución relativamente alta en energía (12), mientras que la de la bebida C isoenergética fue notablemente
más rápida. La influencia de la osmolaridad sobre el control de la tasa de vaciamiento gástrico es bastante
marginal en soluciones de carbohidrato por debajo del 15% , y la diferencia en la osmolaridad de las
soluciones isoenergéticas es del orden de 600-1000 mosmol/kg (11, 18-20). Por esto es sorprendente que
la bebida C de Carbamyl, conteniendo un 13,5% de carbohidratos, se vació significatívamente más
rápido del estómago que la bebida isoenergética G. cuando la diferencia promedio de osmolaridad entre
ambas soluciones es de solo 275 mosmol/kg.

Además, la mayor viscosidad de la bebida C nos hizo suponer en un principio un posible retraso
en el vacíado gástrico (14,15). La incorporación de carbohidratos emulsionantes como la pectina y la
goma guar a las soluciones de glucosa aumenta la viscosidad de los fluidos y normalmente retarda la tasa
de vaciada gástrico (15. 21). Se piensa que este efecto es consecuencia directa de la mayor fuerza
necesaria para evacuar una pasta semisólida del estómago e, indirectamente, como resultado de la
inhibición del feedback provocada por la lentitud de la absorción intestinal de glucosa (15). Sin embargo
otros han demostrado que las tasas de vaciamiento gástrico de soluciones semisólidas de carbohidratos no
deben su lentitud totalmente a su viscosidad, y que depende de otras propiedades físicas más importantes
(22, 23). En un estudio, el tratamiento de una pasta almidonosa con .amilasa acortó el t ½ de
vaciadocomparado con una solución isoenergética de glucosa (23). Esto sugiere que la tasa de
hidrolización y absorción de polímeros de carbohidratos en el intestino posee mayor influencia sobre el
vaciamiento gástrico que el efecto mecánico de la viscosidad.

Otros han demostrado que el tipo de almidón presente en alimento de carbohidratos puede llegar
a modular el vacíado gástrico (24) y, por tanto, afectar la respuesta glucémica a los carbohidratos. En el
estudio de Mourot y col. (24) la tasa de vaciamiento gástrico fue mayor con patatas, luego pan, luego
arroz y, la más lenta con pasta. Los autores sugieren que las diferencias entre diferentes tasas de
vaciamiento están relacionadas con las propiedades de diversas variedades de almidones presentes en los
alimentos conteniendo carbohidratos más que a las variaciones en la densidad energética, volumen
alimentario o contenido de proteínas del alimento ingerido. Llamatívamente, los carbohidratos presentes
en la bebida C derivan del almidón de patata, mientras que los de la bebida G lo hacen del almidón de
maíz.

Se desconoce hasta hoy como soluciones de igual contenido energético pueden regular el
vaciamiento gástrico, con tasas similares sin importar si la fuente de enregía proviene del carbohidrato, la
proteína o la grasa (2, 25). A pesar de la certeza de la existencia de receptores sensibles a la densidad
energética afuera del estómago, todavía desconocemos si están ubicados en la pared luminar o serosa del
intestino delgado, o si responden con el mismo estímulo a cada nutriente (25). Mientras la hipoglucemia
ralentiza el vaciamiento gástrico y la hiperglucemia lo acelera, los niveles circulantes de insulina,
motilina, glucagon, gastrina y neuropéptidos Y o somatostatina no parecen afectar mayormente la
regulación del vacíado gástrico (26). Ninguna otra hormona o péptido gastrointestinal ha sido identificado
como regulador ambíguo del vaciado gástrico de todo tipo de fuente energética. Es posible que la
presencia de nutrientes en la membrana celular acanalada o en el flujo portal sirva de estímulo
principal en la regulación del vaciamiento gástrico de la comida ingerida.

La tasa de digestión y transporte de nutrientes a lo largo de la mucosa intestinal puede jugar un
importante papel en la regulación del vaciamiento gástrico. La rápida tasa de vaciamiento gástrico de la
bebida C podría estar relacionada con sus polímeros de glucosa que poseen un mayor nivel de absorción
intestinal y, por ello, remueven más rapido el nutriente de la pared luminal, comparada con la del
carbohidrato presente en la bebida G. Sin embargo, las propiedades emulsionantes del producto de
Carbamyl provocan una disminución de la velocidad con que este polímero alcanza las enzimas
hidrolíticas ligadas al vello de la mucosa del intestino delgado (27), y por la tanto un retraso en la
digestión y absorción. Otra de las posibilidades es que una ralentización de la tasa de difusión,
relacionada con la viscosidad, demore la interacción entre carbohidratos vaciados del estómago y los
puntos de amarre de las enzimas hidrolíticas o los transportadores de glucosa en la membrana celular
acanalada (28). Tal efecto podría enmascarar el contenido nutritivo de la solución ingerida y permitir una
rápida tasa inicial de vaciamiento gástrico; según continúa el vaciado gástrico aumenta el contenido de

carbohidratos en el duodeno, conduciendo eventualmente a un aumento en el grado de concentración que
podría superar el efecto inhibidor sobre la difusión y disparar un feedback que provocaría una
consecuente ralentización de la tasa de vaciado. Sin embargo, como los líquidos abandonan el estómago
antes que los sólidos (3), la tasa de vaciado gástrico no es siempre proporcional a la viscosidad del
contenido del estómago (22,23) y un aumento en la viscosidad ralentiza, normalmente, el vaciado gástrico
(14, 15). Por ello es improbable que los mecanismos antes mencionados influyan en la regulación del
vaciado gástrico normal.

Otro de los sorprendentes hallazgos en el presente estudio fue que no aparecían diferencias entre
los niveles circulantes de insulina o glucosa con ninguna de las dos pruebas. En los primeros 10 minutos
de ingestión, aproximadamente un 50% del contenido total de carbohidratos de la bebida C ya había sido
vaciado en el duodeno mientras que en la G era de un 20%. Como las tasas de entrada de carbohidratos
eran similares cada 10 minutos en ambas soluciones, aunque el volumen de la bebida C fuese
significativamente menor que el de la G en el estómago, es improbable que una cantidad importante del
producto de Carbamyl permaneciese sin absorber por el intestino delgado. La similaridad entre las
concentraciones de albumina circulante entre ambas pruebas sugiere que no existe diferencia el volumen
sanguineo capaz de enmascarar un aumento del contenido total de glucosa o insulina circulantes. Sumado
a esto, la tasa de restauración de los niveles de glucógeno muscular fue más rápida con la ingestión de la
solución de Carabmyl despues de un entrenamiento pesado depletor de los níveles de glucógeno, que con
la de Glucidex (13). De aquí se infiere que una mayor cantidad de carbohidratos fue absorbida y
transportada a los músculos con la prueba de Carbamyl, comparada on la de Glucidex. Por ello, debemos
asumir que el no detectar diferencias en los niveles de glucosa en sangre entre ambas pruebas en el
presenta estudio no se debe a una tasa de absorción intestinal más lenta del Carbamyl. Bornet y col. (22)
sugieren que el índice glucémico de las soluciones de carbohidratos está determinado por la tasa de
hidrólisis de los carbohidratos más que por la tasa de vaciado gastrico o viscosidad de las soluciones.
Encontraron pequeñas aunque significativas diferencias en la tasa de vaciado gástrico de sus soluciones
isoenergéticas de almidones, pero no pudieron encontrar diferencias entre las respuestas insulínica y
glucémica entre ambas soluciones, aunque estas respuestas fueron inferiores que las producidas por una
solución isoenergética de monómeros de glucosa. En el presente estudio la mayor tasa de vacíado gástrico
promovida por el carbohidrato de la bebida C, que posee un nivel menor de hidrólisis que el de la G, no
alcanza para explicar la mayor tasa de resíntesis de glucógeno que tiene lugar con la bebida C.

Si algo del Carbamyl se solidificó en el estómago permaneciendo efectívamente indisoluble
inmediatamente despues de la digestión, parecería una rápida salida de la solución equivalente al volumen
de la bebida, y a esto puede deberse la cantidad de fenol rojo solidificado. Aunque esto parece improbable
porque a pesar de que la bebida C demostró ser mucho más difícil de aspirar y limpiar que la bebida G,
jamas se encontraron bloqueos durante el proceso. Además, durante el procedimiento de lavado al final de
cada estudio, alguna parte de la materia sólida debe haberse disuelto en el agua destilada, dando como
resultado un aumento aparente en el volumen total del estómago comparado con el calculado por el
método de Beckers y eq. (16). No se reportaron diferencias entre ambos metodos a la hora de informar
sobre volumenes finales. El hecho de que la bebida C mejore la resintesis de glucógeno post-
entrenamiento, sugiriendo una rápida tasa de absorción de carbohidratos presentes en la bebida, refuta
todo argumento contra el presente estudio.

Este estudio sugiere que Carbamyl es un polímero de carbohidratos único que vacía el estómago
a una velocida mayor que la esperada por su densidad energética, sin potenciar un aumento notable en los
niveles ciorculantes de insulina o glucosa como el producido por un carbohidrato isoenergético, de
vaciado mas lento. Considerando que la hipotonicidad de la bebida conteniendo el producto de Carbamyl
contribuye a un vaciado más rápido, es improbable que sea ése el factor determinante.

Agradecimientos

Nos gustaría agradecer al profesor R.J.Maughan por sugerirnos este estudio y a Carbamyl AB,
Kristianstad, Suecia, y a Roquette Freres, Lille France, por donar generosamente los carbohidratos usados
en este estudio.

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:twisted: COMO SUJERENCIAS ESTO DEBERIA ESTAR EN EL FORO DE SUPLEMENTOS :idea: